Con su sentencia de ayer, el tribunal pone fin a diez años de espera para la solicitante de la adopción, Emmanuelle, instritutriz, y para su pareja Laurence, psicóloga escolar. La primera había solicitado la adopción de un niño en su calidad de soltera, puesto que en Francia las parejas homosexuales no tienen derecho de adopción, si bien en ningún momento las dos mujeres ocultaron su relación.
El tribunal consideró que los motivos esgrimidos por el presidente del consejo general de Jura, que rechazaba la adopción argumentando que las dos mujeres no estaban de acuerdo sobre la edad del niño a adoptar, no permiten "justificar el rechazo de la solicitud". Los magistrados consideraron que "las condiciones de acogida ofrecidas corresponden al interés y necesidades de un niño adoptado".