Alberto Ruiz-Gallardón volvió ayer a soliviantar a aquellos compañeros de filas que lo señalan como cabeza de la corriente más progre dentro del PP. No en vano, el ministro de Justicia se lanzó a afirmar que bajo su criterio personal "no aprecia" la inconstitucionalidad en la ley de matrimonio gay y que el criterio de su partido consistirá en esperar a lo que diga el TC cuando se pronuncie sobre la materia.
En declaraciones a la Cadena SER, reconoció que no saben "cuál es el criterio del TC" y que es a ese Tribunal al que le corresponde hacer ese diagnóstico. "Hasta que se pronuncie, la ley continuará vigente", afirmó.
Posteriormente, precisó que el PP no va a retirar el recurso de inconstitucionalidad contra la Ley del Matrimonio Homosexual. "Ese recurso está presentado por el grupo parlamentario popular y no va a ser retirado", explicó. "Estaremos a lo que diga el Tribunal Constitucional. Por lo tanto, el criterio de nuestro Gobierno es no modificar esta ley hasta que no se pronuncie el Tribunal Constitucional y, en función de lo que el Tribunal Constitucional dictamine, el Gobierno actuará en consecuencia".
Las reacciones a estas declaraciones de Gallardón no se hicieron esperar y el ministro del Interior, Jorge Fernández, reaccionó a estas palabras del ministro de Justicia apuntando que si el Partido Popular no hubiera creído que es inconstitucional no hubiera recurrido al Tribunal Constitucional.
Fernández respondió así al ser preguntado, en los pasillos del Senado, si comparte la opinión del titular de Justicia: "Si no hubiéramos pensado que era inconstitucional no hubiéramos votado en contra, no hubiéramos planteado enmienda a la totalidad y no hubiéramos presentado recurso de inconstitucionalidad", apuntó Fernández.
En cualquier caso, recalcó que el Gobierno está "a la espera de que se manifieste el Tribunal Constitucional" y recordó que ésa es "la posición del Gobierno", como ha defendido el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, "en reiteradas ocasiones". "Vamos a ver qué dice el Tribunal Constitucional", insistió.
Por su parte, parlamentarios del PP, en su mayoría católicos, consideran que el matrimonio homosexual es inconstitucional, en contraposición a la opinión manifestada por el ministro de Justicia.
Fuentes del grupo parlamentario popular manifestaron su discrepancia con la posición personal del ministro de Justicia al considerar inconstitucional el matrimonio entre personas del mismo sexo y, por ello, reiteran que el PP presentó en 2005 el recurso ante el TC, que tampoco van a retirar.
Del mismo modo, asociaciones en defensa de la familia calificaron de "inaceptable" e "incongruente" la opinión manifestada por el ministro de Justicia.
En este sentido, el presidente del Foro de la Familia, Benigno Blanco, remarcó que a él sí le parece "inconstitucional" y ha indicado que "no es congruente" que cuando el PP estaba en la oposición se manifestara en contra de la ley y ahora, que tiene mayoría, la mantenga.
No obstante, señaló que no le sorprende del todo por la "ambigüedad" que, a su juicio, mantuvo el actual presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, al respecto durante la campaña electoral. En cualquier caso, Blanco valoró que, con estas intenciones, Gallardón "se separa frontalmente" de lo argumentado jurídicamente por su partido a través del recurso que presentaron 50 diputados del PP en el que, según ha indicado, "argumentaban muy a fondo esa inconstitucionalidad".
Por su parte, el presidente del Instituto de Política Familiar (IPF), Eduardo Hertfelder, remarcó a Europa Press que "no se lo esperaba" y que le parece "absolutamente inaceptable" la posición de Gallardón sobre la ley del matrimonio homosexual.
Además, apuntó que un Gobierno no debe legislar "a expensas" del Tribunal Constitucional (TC), al igual que no lo _ha hecho con otras leyes como la del aborto en la que, según recordó Hertfelder, se han acometido reformas sin "escudarse" en el TC. A su juicio, la decisión de mantener la ley es "un acto de cobardía con respecto a su electorado" y la manifestación de Gallardón, "un intento de presionar al TC". Por ello, tanto el Foro de la Familia como el Instituto de Política Familiar reivindican que se derogue la ley.
Concretamente, Blanco precisó que esta norma, junto a otras, está provocando una "clara devaluación del matrimonio en la conciencia colectiva de los españoles" y pidió que se establezca el matrimonio como "una institución específica para la unión entre el hombre y la mujer".
Con dos cojones Gallardón! Con criterio y sentido común;aver si aprende más de un compañero tuyo. Personas como tu son quienes deberían gobernar en tu partido y eliminar tanto rancio conservador extremista y demagogo anclado en su prehistoria y q sólo sabe hacer ruido y divagar