-¿En qué situación se encontró el Centro Andaluz de Danza (CAD) cuando llegó hace tres años y cómo está ahora?
-Me encontré con que las escuelas estaban totalmente separadas. Lo que hice fue juntarlas y que todos los alumnos tuvieran que estudiar al menos dos días a la semana la especialidad de español, clásico y contemporáneo. Además, empezamos a trabajar mañana y tarde y hemos realizado actividades fuera del centro. También este año hemos logrado, cediendo nuestras oficinas de dirección, una sala más de ensayos y ahora, al fin, tengo tres espacios, con lo que es más fácil organizar las clases... No hemos parado.
-¿Y ya se estudia con normalidad flamenco? Lo digo porque su antecesor encontró algún problema para desarrollarlo.
-Había un montón de cosas muy raras cuando yo llegué, pero yo nunca quise entrar en eso porque no me interesaba. Vi cosas rarísimas, como que no se podía estudiar flamenco o que había muchos problemas con los conservatorios y muchas otras cosas. No quise perder el tiempo y me puse a trabajar. Y hemos trabajado. En danza española hemos hecho mucho con la Escuela Bolera y estamos sacando un libro y recopilando las danzas de la familia Pericet para grabarlas y que no se pierdan. Tenemos una asignatura de flamenco, pero dentro de la danza española. Quien quiera estudiar flamenco, he de decir que éste no es el sitio. Creo que lo mejor es acudir a los maestros flamencos.
-Uno de los objetivos del CAD es producir. ¿Se puede decir que este objetivo se ha cumplido con Poeta en Nueva York?
-La idea de producir es preciosa, pero estamos aún muy lejos. Primero tenemos que tener un sitio, que no lo tenemos. La idea es trasladarnos al Pabellón del Siglo XV para que funcione como un centro de producción y enseñanza. La producción de Poeta en Nueva York fue algo que se hizo específicamente para el ciclo de Lorca en Granada y que se me pidió a mí. Fue una producción concreta con el CAD, pero no significa que se esté produciendo.
-Por cierto, que esa obra levantó cierta polémica por haber recibido usted, siendo una producción pública, una subvención de la Agencia del Flamenco para llevarla a París.
-Esto fue una producción que se hizo para el Festival de Granada. La Junta no lo estaba sacando de gira porque era un espectáculo complicado de mover. Yo tuve la posibilidad de montarlo en París y decidí hacerlo por mi cuenta. Sin embargo, nos faltaba dinero, así que solicité una subvención como hace cualquier coreógrafo, porque me dijeron que se podía hacer. Se me concedió, pero luego se me quitó. Nunca lo cobramos porque, por lo visto, una empresa francesa no puede cobrar una ayuda de la Junta de Andalucía.
-¿Y por qué no ha girado por Andalucía, cuando el próximo mes de febrero sí irá a Madrid?
-Cuando hicimos el espectáculo todo el proceso fue complicado. Lo creamos para el Generalife con la presencia de agua. Se planteó la posibilidad de hacer una versión para teatro sin agua, pero dije que no porque para mí era algo fundamental. Intentamos buscar una solución, pero se quedó la cosa ahí. Pasó un año y la Junta no se atrevía a vender el montaje, pero cuando lo llevé a París encontré un sistema para hacerlo en un teatro. Se lo comuniqué a la Consejería de Cultura y creo que tienen en mente traerlo a Andalucía con la versión teatral.
-Se la ve a gusto en el CAD. ¿Tiene en mente quedarse muchos años?
-Lo que hacemos es bonito y es el primer año que veo los resultados. No tengo en mente dejar el centro de momento. Estamos empezando a poner las bases. Me gustaría pasar ya a la fase dos y contar con coreógrafos para producir.
-¿Y por qué todavía no se ha llegado a esa segunda fase?
-En los tres últimos años se ha hecho un esfuerzo importante, pero ahora, si queremos que vaya a más, necesitamos mucho más. Es un paso decisivo que hay que dar y que depende mucho de que se hagan las obras en el Pabellón del Siglo XV, porque físicamente es que no podemos más.
-Ese traslado se viene anunciando desde la pasada legislatura...
-Desde que llegué en 2006 se está moviendo el proyecto. Se hizo el concurso, ganó un arquitecto, los planos y las autorizaciones están. Ahora hay que empezar a demoler una parte del edificio, pero va lento y, con la crisis... Esto no es ni para hoy ni para mañana. Tengo la sensación de que no es una prioridad para la consejería.
-¿Qué le parecen las críticas a su escasa presencia en el_CAD?
-Me parece una tontería absoluta, porque yo desde que llegué fui muy clara. Cada vez que me han preguntado he dicho que vivía en París, que tengo una compañía que está de gira todo el año, que trabajo en cine y en mil cosas. Estoy en plena carrera artística y todavía bailo. Siempre he dicho que con todo mi amor dirigía el CAD, pero que no me iba a venir aquí a vivir. Con todo lo que me ha costado llegar a tener una carrera, meterme en un despacho sería una locura. Además, hay miles de artistas como yo en el mundo que dirigen instituciones y siguen con su carrera artística. Se hace en toda Europa. Las tecnologías permiten trabajar como en la oficina sin tener que estar en un sitio. Mi trabajo no se mide en minutos, y cuando hace falta cojo un avión y vengo. Pero pedirme que venga a vivir a Sevilla y deje mi carrera no tiene sentido, sobre todo porque intereso al CAD por todo lo que hago.
-¿Y alguna vez le ha puesto alguna pega Cultura?
-Siempre he sido muy honesta. A nadie le he hecho creer que iba a estar. No entiendo por qué puede ser un conflicto. Sí es verdad que cada año, cuando se me renueva el contrato, les digo: ‘Si queréis que siga, sigo, si queréis que pare, paro. No me quiero imponer para nada y entiendo que en algún momento no os convenga y prefiráis un director que esté presente'. Si para ellos fuera un problema, me iría. Tengo trabajo y una vida repleta de emociones. Estoy aquí por amor a mi tierra.
-Creo que su contrato con la Junta ha cambiado en estos años. ¿Se debe a esto?
-No ha cambiado en cuanto al tiempo que debo estar aquí, sino al sueldo. El año pasado empezó la crisis y consideré que era importante que hiciera un cambio en mi salario, que era bastante alto, y lo reduje a la mitad. Como iba a haber un recorte importante en el presupuesto del CAD, me pareció que era desproporcionado que cobrara lo que estaba cobrando.
-¿Sabe si el musical de Enamorados anónimos o su última producción El jardín de las delicias se verá en Andalucía?
-Del musical de la copla no tengo ni idea. Del Jardín de las delicias se está preparando una gira por España, pero no están confirmadas las fechas. Me encantaría que viniera porque hace muchos años que no bailo con mi compañía en Sevilla. Sería un placer.
CCC..... mortal.... que vuelva llamar al CAD por su inexistente (legalmente no existe) nombre. desde ahora es el CCC de sevilla y Blanca es su ASISTENTA, que no su DIRECTORA. asi que dejemos de llamarla así tambien a ella.
Kruenta cuidado con tus palabras que creo que te confundes un poco.
Y a los que estasi haciendo el Curso gratuito par profesionales con Bebeto, disfrutadlo y sed agradecidos, que eso sí.
Pero a ver, ¿alguien conoce al CAD? No comparen Europa con el culo de españa. Eso es respeto a Andalucía, el hecho de no hacer nada bien.
El CAD se ha abierto a gente de la calle para enseñarles a bailar, a conservatorios para llevarles a un profe semanal y a los profesionales (me río de los profesionales en sevilla) como los cursos para "profesionales" .
¿Y Cristina hoyos? su museo privado. escuela de flamenco para guiris, o Matilde Coral que por fin a logrado construir su escuela privada a base de dinero público.
Y eso que soy inválido, pero hasta yo soy más racional que todos vosotros hablando de danza.
Es una lástima que cualquier centro de danza en Europa le da veinte mil vueltas al CAD. Con los años que lleva funcionando debería de haber mejorado en muchísimos aspectos. Pienso que hay una muy mala elección en la dirección. Eso de dirigir en la distancia, es tener mucha cara!!
¿Por qué ex-alumnos del centro o bailarines que están en activo no van a tomar clases al CAD como hacían antiguamente? Ni siquiera hay clases por las mañanas para bailarines ya formados ni puedes meterte en las clases que uno quiere porque hay demasiada gente! Así no evolucionamos!
Sevilla y lo contemporáneo.. Gran error puramente sintáctico.
Una tesis no es una biblia a la que no se le puede reprochar nada. La danza contemporánea en Andalucía es nula. Los pocos y grandes bailarines y coreógrafos siempre han tenido que emigrar y no quedarse, salvo los verdaderos amantes de su tierra, que en paralelismo semántico, son más que ignorantes y estultos de vivir plácidamente en su ciudad obviando los problemas que existen en los conservatorios y en el mundo de la danza en su totalidad, no sólo la formación. Qué manía tenemos todo de criticar a Blanca Li, ¡qué os gusta!
En fin, no juzgo la inopia extrema de trivializar la danza únicamente en Blanca, sino la barbarie de decir que Oller and company (y vaya company…) eran el futuro de la danza… no sé si eran bretones o teutones, pero la verdad es pura tosquedad.