No es la primera vez que dos editoriales coinciden en querer rescatar al mismo tiempo una joya casi olvidada, y eso es lo que ha vuelto a suceder con El jardín de los suplicios, de Octave Mirbeau (1848-1917) , que ve la luz estos días en sendas cuidadas ediciones de El Olivo Azul e Impedimenta.
Mirbeau, conocido sobre todo por su novela El diario de una camarera, que adaptó Buñuel al cine, narra en este título la historia de un joven que, tras verse involucrado en diversas corrupciones políticas, debe abandonar Francia con la excusa de una misión científica en la que participa como falso naturalista. Durante su viaje hacia Oriente conoce a Clara, una dama inglesa que le abrirá los ojos a la realidad profunda de los instintos humanos y la falsedad e hipocresía de la civilización europea. Comenzará entonces un viaje a las raíces del placer y de la libertad, sin límites ni condiciones, que le llevará al Jardín de los Suplicios que da título al libro: un lugar de China en el que la muerte y el placer se confunden hasta revelarse como una misma cosa.