Del corazón insalubre e inmundo hasta el epicentro acaudalado de la villa y corte. Es el viaje que hicieron ayer las ocho protagonistas de un clásico de nuestras tablas pasado por el tamiz de las chabolas y las esencias gitanas.
La propuesta, nacida al calor de esa escuela-teatro-laboratorio de experimentación que ha construido Ricardo Iniesta a la verita misma del Vacie (Atalaya-TNT), sigue conquistando plazas y escenarios, y lo que es más importante: sigue dándole chance a eso que se llama igualdad de oportunidades.
Porque frente al exotismo o la anécdota de ver sobre la escena a ocho gitanas con sus ropajes y su andaluz de asentamiento poniendo en pie nada menos que La casa de Bernarda Alba del gran Federico García Lorca, lo que rezuma este experimento de Iniesta llevado a la práctica por la directora Pepa Gamboa es un cóctel de normalidad, desprejuicio, amén de un homenaje a algunas de las mujeres más lastradas por sus tradiciones, creencias y modos de vida.
Y por todo ello se las había invitado a mostrar sus dotes interpretativas en el Teatro Español de Madrid. Y he aquí que las ocho mujeres gitanas del poblado chabolista de El Vacie, la mayoría analfabetas, saltaron a las tablas de un escenario que han pisado tantos y tantos nombres de las artes escénicas para demostrar cómo han interiorizado y hecho suyo el clásico lorquiano.
Y para refrendarles su respeto y reconocimiento, el Gobierno español no faltó a la cita con la asistencia de varios ministros, entre ellos la de Igualdad, Bibiana Aído, y Cultura, Ángeles González-Sinde, aprovechando el evento para conmemorar el Año Europeo de la Lucha contra la Pobreza y el Día de la Mujer.
No será éste el último hito en las vidas de este particular plantel de actrices de temporada. El 8 de abril, en la Cumbre Gitana Internacional, recibirán el Premio Cultura Gitana a la Concordia que otorga la Fundación Instituto de Cultura Gitana.
Impresionante el trabajo de Pepa Gamboa y TNT. Avergonzante los comentarios de alguno, que me atrevería a decir que es el mismo, y además los votos a favor de los comentarios racistas y en contra de los progresistas. Hitler aquí tiene calde de cultivo. Espero que tarden tiempo las "gaviotas" en sacarnos los ojos, porque antes o después nos los sacarán ayudados de todos estos nazis potenciales.
Ellos, la gente del vacie, (y no digo gitanos porque no lo son todos) son magnificos actores en todo momento cuando alguien, sea una camara de television o un organismo equis da fe de sus miserias. ¿Debemos realmente dejarnos engatusar por una gente que tiene sus propias leyes y precisamente no son muy acordes con los principios de CIVILIZACION que tenemos la mayoria de la sociedad?. Dame pan y dime tonto es lo que piensa esta gente, no puede ser de otra forma no tienen otra cultura nada mas que la de sobrevivir, ellos no quieren rollos de integraciones, porque saben que, echandole morro al asunto se consigue mas con menos esfuerzo. Dejemos de confundirnos con el termino ``racismo´´ que ellos son los mas racistas del mundo por dios, señores, sepan ustedes que en el idioma caló, PAYO es igual TONTO. Somos todos unos payos, y creo que se quedan cortos...
tanto tiempo, formación y prfrsionalidad a través de programas de intervención psicosocial empleados para la integración de estas personas y de repente aparece el teatro como medio para llegar a ello y de una manera eficaz, sana, entretenida, motivadora, transformadora. . . . . todos los calificativos que conlleven el haber conseguido de forma mágica que un grupo de personas excluidas socialmente sean miradas por una vez en sus vidas. Mis mayres felicitaciones a Pepa Gamboa y TNT.
Es fácil proyectar sobre los demás nuestras miserias. Sabemos que existe pobreza, racismo, exclusión social... pero nos dá miedo verla. El vacie es un ejemplo del miedo a mirar, a mirarnos, a no sentirnos culpables y proyectar la mierda en los demás para no mancharnos. Pepa Gamboa ha sabido captar sensibilidad, poesia y sobre todo dignidad en estas personas. El proyecto, es un ejemplo para los políticos (muchos figurones oportunistas), de que tienen y deben trabajar por y para todos, dejarse de hipocresías y pensar en lo que me puedo llevar. El ego, el político debe dejarlo en la puerta. Al ver este espectáculo, se les debía caer la cara de verguenza y empezar a trabajar por cambiar "esa realidad". Enhorabuena Pepa y enhorabuena TNT.
Pues aquí en Pino Montano llevamos más de 30 años que nos pagan la integración que les damos con robos, hurtos y agresiones a nuestros hijos y mujeres. A la tal Chelo le mandaría yo el poblado del vacie una temporadita a su barrio y a al final de esta temporadita, me gustaría tener un debate acerca de lo que es y no es racismo.
Esto no es sino un ejemplo del pijerío politícamente correcto actualmente imperante. Como experiencia, me parece bien para ser representada en un centro social de barrio, no sobre las tablas del Teatro Español, meta soñada por tantos actores que durante años de aprendizaje, esfuerzo y sacrificio, adquieren los conocimientos de un oficio del que carecen por completo, dicho sea con todos mis respetos, estas mujeres.