La desacralizada iglesia de Santa Lucía de Sevilla, que la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía había erigido como buque insignia de sus políticas dedicadas al arte contemporáneo, cerrará sus puertas como espacio expositivo el 27 de julio, una vez que se clausure la exposición Afterpost. Más allá de la fotografía, actualmente en cartel. La decisión fue comunicada ayer al personal de la sala, coordinada por Cristina Garcés, y ratificada a este periódico por fuentes de la consejería, que argumentaron los ya recurrentes "ajustes económicos" para justificar el cerrojazo.
Poco más de dos años -Espacio Iniciarte se inauguró el 22 de noviembre de 2007 con una exposición de la artista sevillana María Cañas- ha durado la impetuosa exhibición de apoyo al arte emergente de la Junta de Andalucía, que gastó 579.000 euros en la rehabilitación de la iglesia de Santa Lucía y que se abrió como punta de lanza de una red de espacios expositivos en cada una de las ocho provincias andaluzas. Según aseguró ayer a este periódico la misma fuente, la explicación política de los reajustes económicos se completa con una "intención" de "rentabilizar más las instalaciones del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC)", dentro del cual se habilitaría "una sala dedicada al desarrollo del programa Iniciarte".
De las declaraciones de la Consejería de Cultura se desprende que el departamento de Paulino Plata -y más concretamente la Dirección General de Museos, de donde depende Iniciarte y que capitanea Inmaculada López Calahorro- no ha tomado aún una decisión política acerca de la continuidad o no del programa Iniciarte de ayuda al arte emergente, al asegurar simplemente que "continúa el proyecto", aunque sin precisar si lo hará "de un modo integral o será redefinido en función a la partida presupuestaria".
El programa Iniciarte de la Consejería de Cultura -que se ha pavoneado en cada edición de ARCO desde su creación- es un proyecto que incluye ayudas a artistas emergentes, la celebración anual de los Premios Iniciarte, un capítulo de adquisiciones, la apertura de una sala de exposiciones en cada una de las provincias (hasta ahora estaban operativas Santa Lucía en Sevilla y una de reciente inauguración en Córdoba) y la producción de proyectos artísticos concretos.
De este modo, Iniciarte ha gastado cada año en ayudas 675.000 euros en una media de 150 proyectos. Los Premios Iniciarte, por su parte, están dotados con 30.000 euros para cada uno de los tres galardonados de cada edición; mientras que el capítulo de adquisiciones -para la composición de la que fue llamada Colección de Arte Emergente de la Junta de Andalucía- ha contado con un presupuesto que rondaba los 120.000 euros anuales.
Pero la culminación del programa -y "de todo el apoyo prestado a la creación contemporánea" en aquella legislatura- fue la apertura, el 22 de noviembre de 2007, del Espacio Iniciarte en la iglesia de Santa Lucía, un edificio que es propiedad de la Junta y del que aseguran que ya está decidido su futuro uso. Fuentes de la Consejería de Cultura se negaron a desvelar, no obstante, la ocupación que tendrá el edificio, quedando en el aire si volverá a ser un espacio abierto al público o se le reservará un uso administrativo.
Con el cierre de Santa Lucía desaparece también la hemeroteca del centro, en la que hasta la fecha pueden consultarse libremente publicaciones periódicas especializadas, así como una selección de los catálogos o libros sobre la exposición vigente.
Va siendo hora que los andaluces se levanten contra esos intransigentes malagueños que se creen los únicos poseedores de derechos. Les recuerdo que los impuestos se pagan en toda Andalucía y que entra más dinero por el aceite de Jaén (todo queda en Andalucía) que por los hoteles costasoleños (queda en Madrid, Barcelona y Mallorca).
Es verdad, todo se va para el museo Picasso, en Sevilla la Junta no apoya nada la cultura sevillana, por eso no tenemos CAAC, por eso no restauran edificios y palacios, por eso no da subvenciones a los museos en Sevilla, ni la Biacs, ni la bienal de flamenco...ni miles de sedes culturales "andaluzas" que por supuesto deben estar (como TODO) en la "capital imperial andasula" por derecho divino.
Lógico, todo se va para sufragar el agujero permanente del museo Picasso de Málaga. Qué fracaso, qué pena con las ilusiones que teníamos en el barrio para revitalizar culturalmente la zona y recuperar un edificio tan singular como es el de esa iglesia gótico-mudéjar. ¿Qué pasará ahora con el edificoo? Qué desastre de ciudad.