La Consejería de Cultura ha encendido todas las alarmas en los comités de empresa de las cuatro orquestas públicas andaluzas -Sevilla (ROSS), Málaga (OFM), Córdoba y Granada (OCG)-, después de haber cambiado unilateralmente el sistema de financiación de estas instituciones -y del Teatro de la Maestranza- sin habérselo comunicado a los trabajadores ni a los respectivos ayuntamientos, que poseen el 50% de estas sociedades. A partir de ahora, la Junta aportará los fondos que les corresponde a través de una subvención nominativa en lugar de por transferencia directa.
El presidente del comité de empresa de la Orquesta de Córdoba, Francisco Fermín Galduf, indicó a Europa Press a principios de semana que estas agrupaciones musicales se encuentran en una situación de "desasosiego", puesto que no han recibido ninguna comunicación oficial por parte de Cultura aclarando en qué términos cambiará su financiación.
El consejero del ramo, Paulino Plata, respondió que esta modificación en la financiación a las orquestas responde a criterios técnicos requeridos por la Intervención General de la Junta y "no tiene que suponer ningún retraso en los pagos". También explicó que la Junta no tiene la representación mayoritaria en los consorcios que gestionan estas orquestas -donde los ayuntamientos y el Gobierno andaluz tienen un 50% cada uno-, por lo que la aportación que regularmente hace a estos organismos no puede ser incorporada a los presupuestos de la Junta. Para subsanar esto, la Intervención ha requerido que el pago se haga mediante la fórmula de la subvención, una cuestión técnica que afecta a todas las orquestas y que no tiene que suponer retrasos en los pagos, según el consejero. No obstante, esta fórmula sí obliga a los gestores de los diferentes consorcios a justificar el gasto del dinero que reciben cada año, algo que a juicio del consejero aporta más transparencia.
Lo que llama especialmente la atención es que el sistema de financiación que ha regido a las orquestas hasta ahora lleva en vigor 20 años, en los que la Intervención de la Junta no ha dicho nada al respecto. Además, la consejería aún no ha hecho público el supuesto informe de este órgano supervisor, lo que no ayuda a aclarar si este cambio puede ser perjudicial o no para las orquestas.
Al margen, las quejas de los comités han servido para abrir una nueva batalla entre la Junta y los ayuntamientos de estas ciudades, todos ellos en manos del PP. La delegada de Cultura de Sevilla, Mar Sánchez Estrella, manifestó ayer a El Correo a través de su servicio de prensa que "la propuesta de Plata va a generar miedo a que las orquestas no reciban la totalidad de las subvenciones". "¿Después de 20 años dice que el sistema de transferencias no es transparente? No lo entiendo, y más siendo la Junta dueña del 50% de cada orquesta. ¿Está diciendo el consejero que la Junta no es transparente? No veo el problema del sistema actual de transferencias. Lo que va a conseguir Plata es generar lentitud en el proceso, y creo que con esta medida está intentando tapar posibles problemas de tesorería", añadió.