El Gobierno se comprometió ayer con las organizaciones agrarias y las cooperativas agroalimentarias a poner en marcha un plan de apoyo para afrontar la crisis de rentabilidad por la que atraviesa el sector agroganadero.
Así lo afirmó la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, tras la reunión que mantuvo el presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, con los máximos representantes de las cooperativas españolas y de las organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA.
Al término del encuentro, los agrarios mostraron su satisfacción por el desarrollo de la reunión y por la receptividad de Rodríguez Zapatero a las demandas del sector.
Dentro del plan de choque propuesto por los productores destacan las medidas fiscales y las orientadas a la obtención de financiación.
Estas últimas se centran en la refinanciación de la deuda de las explotaciones, la flexibilización de la concesión de avales públicos para el acceso al crédito o la creación de un línea ICO para circulante destinada a explotaciones agrarias y cooperativas.
La primera medida tendría que haber sido el cese de la Ministra.
Por otra parte, es un despropósito incrementar más el déficit público con medidas fiscales, ya que el problema del campo está en la baja rentabilidad de las explotaciones porque los INTERMEDIARIOS y las Grandes Comercializadoras están pagando precios de miseria, mientras que luego venden los productos a precio de oro a los consumidores.
En vez de medidas fiscales, habría que REGULAR la plusvalía de la producción agropecuaria mediante cuotas mínimas y máximas de beneficio para todos los agentes que participan en la cadena de producción y comercialización.
Lo que no puede ser es que un Kg. de ciruelas se pague en el campo a 30 céntimos y luego se venda en el mercado a 3 euros.
Hacer política de izquierda es impedir la ruina de los agricultores y trabajadores agrícolas y los precios abusivos que pagan los consumidores. Eso se llama JUSTICIA SOCIAL.