El Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco se reunirá en Brasilia hasta el próximo 3 de agosto para revisar el estado de los bienes incluidos en la lista de Patrimonio Mundial, entre ellos, el triángulo Alcázar-Catedral-Archivo de Indias, conjunto Patrimonio de la Humanidad desde 1987. Es decir, que la Unesco debatirá de nuevo sobre la conveniencia o no de construir la torre de Cajasol de 178 metros de altura en la Isla de la Cartuja. La cuestión es si tiene un impacto negativo o no en el casco antiguo de la ciudad y, por ende, en el triángulo antes citado. El debate sigue abierto y se prevé largo.
Habrá que ver si tras las reuniones, el Comité asume las teorías de Icomos, la organización que asesora a la Unesco en materia patrimonial. Si es así, considerará que el proyecto del arquitecto César Pelli agrede a los tres monumentos de Sevilla declarados Patrimonio de la Humanidad y será la antesala de la retirada del distintivo por el que muchas ciudades suspiran. Eso sí, hasta llegar a esta drástica medida habrá que pasar un largo proceso en el que se incluye que Sevilla se incorpore a la lista de ciudades con patrimonio en peligro.
Lo más lógico es que el Comité opte este año por medidas más light contra España, si bien hay un factor que podría jugar en contra. Y es que, a diferencia del pasado año (cuando el Comité se reunió en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla), en esta ocasión, el Estado español no forma parte del Comité. En Brasil no estará entre sus 21 miembros, puesto que éstos van rotando cada ejercicio. Eso podría hacer que la decisión final del Comité sea más dura de lo que cabe con uno de sus Estados miembros.
Con todo, lo más probable, según los expertos consultados, es que el Comité de Patrimonio Mundial, si asume el informe de Icomos en contra del rascacielos, endurezca la llamada de atención a los promotores del proyecto y al Gobierno español.
Si las obras no se paran, el próximo año podría aprobar que Sevilla entre en la lista negra de patrimonio en peligro y, si la torre sigue creciendo, vendría la exclusión de la lista de Patrimonio Mundial.
De todas formas, todo el proceso podría durar hasta cuatro años, el tiempo que la Unesco tardó en quitarle a Dresde (por la construcción de un puente) su categoría de Patrimonio Mundial, pese a la oposición del Gobierno alemán.
Mientras tanto, Cajasol sigue con las obras y hasta el propio consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Paulino Plata, defendió la legalidad de este proyecto, al que comparó con las construcciones que Aníbal González ideó para la Exposición Iberoamericana de 1929, muy discutidas también en la época.
Calendario. Según los expertos, no se puede conocer qué día se debatirá sobre el rascacielos de César Pelli porque el orden del día de las reuniones del Comité de Patrimonio cambia todos los días en función del transcurso de las sesiones. Además, la Unesco no informa oficialmente hasta que no terminan todas las reuniones y se confirman las actas. Por lo tanto, el proceso es lento. Así pues, es un incógnita saber cuándo habrá una decisión sobre la torre.
Además, el Comité revisará otros puntos de España en los que hay patrimonio amenazado. En concreto, se mirará con lupa el desarrollo del Puerto de Ibiza, varias construcciones de Salamanca (una de ellas junto al huerto de las Adoratrices), la Sagrada Familia de Barcelona (por la cercanía del paso del AVE) y parte del Camino de Santiago por la construcción de la nueva autovía Logroño-Burgos. Por otro lado, la Unesco tiene que decidir qué se incorpora a la lista de Patrimonio Mundial. España propuso la ampliación del yacimiento portugués de Foz Côa para incluir la Estación Rupestre de Siega Verde (Salamanca).
A uno que es de aquí.. primero me refería a los que escriben en este foro, segundo la verdadera democracia no implica "como tengo un voto más que tu hago lo que me sale de los s.coj." que es lo habitual en la clase política actual, que dista muuuucho de aquella que hizo nuestra Constitución, donde unos y otros supieron ceder algo en pos del bien común, esos políticos dieron una lección de DEMOCRACIA que no han aprendido los actuales (ninguno).
Me pregunto yo quíen habrá envestido como representantes del pueblo sevillano a los que dicen que se debe hacer esta torre. A mi juicio, y aparte de si perjudica o no al patrimonio, es un proyecto que no aporta nada a la ciudad. Si la torre se "llenara" el caos está servido porque no se ha planificado ninguna infraestructura adicional; si la torre no se llena (lo más probable, ahí tenemos los Torneo Parque Empresarial entre muchos ejemplos) sólo servirá para que medren del proyecto intereses de los que nunca tendremos noticias. Además no conozco todavía ningún arquitecto que me diga que este proyecto aporta algo nuevo arquitectónicamente que no sea hacer un "rascacielos" en una ciudad donde no hay ninguno.
Es interesante todo esto de la torre Pelli. Que si sí, que si no. Lo más interesante es que también va a ver si el Parque de Doñana sigue en la lista o no. Pero parece que a nadie le interesa eso. O quizá haya gente con intereses en una cosa y nada en otra. A lo mejor los verdaderos periodistas deberían buscar por qué interesa la torre y no Doñana.
Una organización como la UNESCO debería mirar con lupa a quienes pone en estos comités de expertos, porque sería una lástima que caiga en el desprestigio y el ridículo por culpa de unos cuantos indocumentados. Nadie ama más a Sevilla que los sevillanos y nosotros queremos esta torre. Déjense de plamplinas: es legal y no interfiere con nuestro (NUESTRO) patrimonio.