En primer lugar, los cambios introducidos producen "víctimas inocentes, como resultado de desplazar a la persona del centro del trabajo y de la vida poniendo en su lugar los intereses económicos, el dinero y los beneficios empresariales". Aunque "las sucesivas reformas laborales han ido reduciendo los derechos de los trabajadores", la Iglesia sevillana entiende que "la actual va más lejos, ampliando las causas del despido, que será más barato, limitando los derechos de los convenios y facilitando el deterioro del empleo público mediante facilidades en el despido y en la subcontratación mediante empresas de trabajo temporal".
En letras grandes y para que no haya posibilidad de error, la pastoral laboral afirma: "Rechazamos la reforma laboral. Apoyamos la convocatoria de huelga general, como una medida justa y legítima para la defensa de los derechos y la dignidad de los trabajadores".
A tan sólo unas semanas del paro, la Iglesia de Sevilla justifica su pastoral alegando que "no es ajena a la situación que vivimos de profunda crisis, de paro y de precariedad laboral que afecta a las personas, a las familias y a la sociedad. La crisis que vivimos no es sólo económica, sino también de valores", se subraya en el escrito, disponible en la página web de la Archidiódecis (www.archisevilla.org ).
El apoyo a la iniciativa de los sindicatos va unido a un duro rapapolvo a las medidas adoptadas por el Gobierno de Zapatero (impuestas desde la Unión Europea). "Pensamos que la solución de los problemas no pasa en absoluto por el tipo de medidas que se están adoptando, sino por buscar caminos para que el modelo de producción y consumo que predomine en nuestra sociedad no sea el que es hoy, sino otro, que permita vivir y cultivar la vida personal, familiar, cultural, social y religiosa".
La Archidiócesis se muestra convencida de que "no saldremos de la crisis con justicia y humanidad si no rectificamos el rumbo". "La convocatoria de huelga general para finales de septiembre es una ocasión para denuncair a los que se apropian de lo que no es suyo y mostrar el amor de Dios a los que han sido y están siendo empobrecidos", termina el texto.
No entiendo como en pleno siglo XXI hay gente que le echan cuenta a la iglesia, secundan sus templos y encima idolatran a un papa que al final va a morir como cualquier hijo de vecino. En fin ellos sabrán y que su Dios los coja confesados y bien confesaditos porque más de uno se llevará más de cien años en el purgatorio.
Felicitar a la archidiosesis de Sevilla (que no a la Iglesia)por ser sensible al menos por esta vez a un drama para la clase trabajadora. Hay que reconocer que por esta vez se ha mojado el culo, al contrario que fuerzas sindicales y esquiroles potenciales aborregados
Lo dice la Iglesia? ah¡, entonces es palabra de Dios.
Claro que, ellos no se ponen en primera fila de la huelga, no hacen ruidos, no van a hacer piquetes, pero si reclama parte de los impuestos para mantener su estatus que lo tenía gracias al Generalísimo que entraba bajo palio.
Vamos a ver, por supuesto que la Iglesia puede hablar de todo; pero animar, aconsejar, apoyar etc, etc. a TODOS a la huelga, eso, es ya otra "historia" muy complicada para la misma y santa Iglesia. Entonces esta misma Iglesia estaría todos los días censurando, denunciando las aberraciones que cometen sus mismos sacerdotes.... y sobretodo tantas INJUSTICIAS cometidas por todos en todo el mundo, ¿verdad?