Uno de los hermanos observa el simpecado, que luce adornado para el camino.
La peregrinación de la hermandad rociera de Triana no había hecho más que comenzar.
Numerosos romeros y vecinos de Triana acompañan al simpecado en el inicio de su peregrinación.
Caballistas también acompañan al simpecado de la hermandad de Triana.
Los romeros ataviados para la ocasión se emocionan al contemplar el simpecado en su caminar.
Vecinos asomados a los balcones para despedir a la hermandad.