-Acaba de cumplir cuatro años en Hora 25. La actualidad ha cambiado mucho. ¿Qué balance hace?
-Tenía miedo porque cogía un buque insignia de la radio, que antes llevaba Carlos Llamas. Me hice el propósito de poner el programa a mi estilo y estoy contenta de la respuesta de público. Sobre la actualidad, nunca creí que hablaría tanto de economía, ni de la prima de riesgo, que es algo que en mis casi 30 años de profesión no sabía ni que existía. Y me da rabia, porque pasan otras muchas cosas. A veces creo que otros nos marcan el programa.
-¿Los mercados también mandan en las pautas de la radio?
-En parte. El viernes Standard & Poor's recortó la nota de la deuda y, aunque sabemos qué son estas agencias, acabamos hablando de ello.
-En estos años ha cerado CNN+, Mediaset compró Cuatro, laSexta se fusiona, Público está en la cuerda floja... ¿La izquierda se queda huérfana de medios?
-No me gusta hablar de medios de izquierdas y derechas, sino de medios que hacen buen y mal periodismo. Yo diría que la ciudadanía se está quedando huérfana de periodismo. Y a veces me pregunto si a la gente le importa. A un sector sí, pero_me preocupa la tranquilidad con la que asumimos que cierren medios, que cada vez se precarice más esta profesión, que la crisis nos impida estar donde pasan las cosas... Si desaparece el periodismo la gente pierde el derecho a la información.
-¿Ve la luz al final del túnel?
-No. Siempre he sido optimista con la profesión, pero creo que somos una especie en peligro de extinción, puede que la última generación que pudo hacer periodismo.
-¿Ya no recomendaría dedicarse a esta profesión?
-Tendría mis dudas. A las amigas de mi hija que lo estudian les digo que además hagan otra carrera y no se obsesionen en trabajar en esto. Y la precariedad no es sólo para los que acaban de licenciarse. Tengo amigos de 45 en precario.
-La SER también sufrió un recorte de plantilla. ¿Cómo lo vivió?
-Con el dolor personal de cuando el que se va es alguien a quien aprecias, y con el dolor profesional, de que cada vez se hacen las cosas con menos medios, y al final se nota, por mucho que intentemos que no. Y trabajar en la SER es un privilegio y, como nos gusta, tratamos de suplir esas carencias.
-¿La sociedad es consciente de esa realidad de los medios?
-No lo sé. En televisón el periodismo ha dejado de existir, y nadie lo reclama. Salvo en TVE, que hace unos informativos maravillosos.
-¿Peligra TVE con el PP?
-Creo que sí,_si miramos lo que han hecho en las autonomías donde gobiernan o por declaraciones previas, cuando iban a Los Desayunos y salían diciendo que no era una entrevista adecuada. Es que nuestro trabajo es preguntar.
-Usted es twittera. ¿Qué le parece que EFE vigile lo que sus trabajadores opinan en la red?
-Tengo un debate interno._Yo mi opinión la vierto en Twitter y en mi programa, como Francino o Gemma. Pero no sé si todo el mundo debe opinar bajo el nombre de su empresa. Hay que diferenciar cuando hablas como Rosa Pérez o_como Rosa Pérez periodista de la SER.
-¿Qué le pareció el boicot en Twitter a La Noria?
-Hay momentos en que pienso que Twitter es positivo, como cuando nos movilizamos contra que los consejeros de RTVE tuvieran acceso al trabajo de los informativos. Pero creo que le falta otro apoyo, algo con más peso que le dé continuidad. A mí lo de la entrevista a la madre de El Cuco me pareció muy grave. Eso no es periodismo.
-El primer viaje de Rajoy será a Marruecos._¿Qué opina de aquel país tras ser retenida y expulsada de allí cuando viajó al Sahara durante el conflicto de El_Aaiún?
-Las tracidiones están para romperlas. No sé por qué debe ser primero Marruecos. La situación de aquel país y del Sáhara está igual que hace diez años._Hay otros sitios donde conviene estar antes.
-¿Ha pedido ya una entrevista a Rajoy? ¿Qué le parece que se prodigue tan poco?
-La casa la ha pedido, pero de momento no la tenemos. Y es lamentable que en un momento de crisis como éste no dé explicaciones.
-¿Tiene relación con Carlos Carnicero tras su polémica salida de Hora 25?
-No. Y no tuve ninguna polémica. Hicimos una renovación de tertulianos y no sólo salió él. Los programas evolucionan. Y la lista que yo decidí, por lo que fuera, no fue por motivos políticos.
Dentro de muy poco tiempo será una aventura encontrar algún medio de comunicación donde pueda expresarse la izquierda. Entre fusiones,Eres,suspensiones de pagos y vetos a tertulianos entraremos en la dictadura del pensamiento conservador y el "comecocos" de las nuevas Intereconomías en que se convertiran la televisiones autonómicas de gestión privatizada.