Tricabland: en busca del pan cien por cien andaluz
Un Grupo Operativo trabaja desde hace más de un año en la identificación de variedades de trigo blando de alta calidad harinera que permitan al campo andaluz competir con los principales países exportadores de este cereal

Con el sueño de hacer posible la producción de pan cien por cien andaluz como leiv motiv, haciendo autosuficiente al sector cooperativista y evitando así la compra de trigo blando en mercados internacionales / El Correo
El Correo
Si hablamos de trigo andaluz, debemos enfrentar una verdad incontestable y es que, la mayoría de los agricultores del sur de España prioriza el volumen de producción frente a la calidad del grano. Esta forma de proceder hace que escaseen las partidas grandes y homogéneas de alta calidad, que son, exactamente, las que demandan las panificadoras para la elaboración de uno de los productos indispensables en nuestras mesas. Por este motivo, cada año se debe recurrir a la importación.
Con el sueño de hacer posible la producción de pan cien por cien andaluz como leiv motiv, haciendo autosuficiente al sector cooperativista y evitando así la compra de trigo blando en mercados internacionales, en octubre de 2023 se puso en marcha el Grupo Operativo Tricabland, que trabaja en la identificación de variedades de trigo blando, especialmente adaptables a condiciones de cultivo extremas, con las que producir harinas de excelsa calidad.

Producción de trigo blando de alta calidad con variedades adaptadas a los ambientes variables causados por el cambio climático. / El Correo
El proyecto Tricabland es el resultado de un consorcio formado por la empresa Agrovegetal, dedicada a la experimentación, obtención y desarrollo de nuevas variedades de cultivos extensivos y a la producción de semillas certificadas; la cooperativa agrícola y ganadera San Dionisio S.C.A. de Jerez de la Frontera (Cádiz), que produce y comercializa cereales, oleaginosas y proteaginosas, y tiene una planta para la multiplicación de semillas certificadas; Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía, federación que ampara a 640 cooperativas y a más de 300.000 agricultores y ganaderos; la empresa Harinas Sánchez Palencia, con más de 90 años de antigüedad y con instalaciones en las provincias de Huelva y Cádiz, y el departamento de genética de la Universidad de Córdoba, que tiene una larga trayectoria en la investigación sobre los genes responsables de la calidad de los trigos. Además, este proyecto cuenta con la colaboración del Ifapa y de las cooperativas Coesagro (Écija, Sevilla) y Campo de Tejada (Escacena del Campo, Huelva).
Trabajo de campo y análisis
Alcanzado ya el ecuador de la experiencia, al completar la fase de estudios previos y la primera campaña de ensayos de campo y de análisis de calidad, el grupo ha puesto en discusión la idoneidad de 10 variedades de trigo blando en 5 localidades de Andalucía, 4 en condiciones de secano y 1 en regadío, en dos campañas agrícolas, la de 2023-24, ya realizada, y la de 2024-25, aún en preparación.
El estándar de calidad de las nuevas variedades se apoya en valores de fuerza y media fuerza superiores a 300 y 200 respectivamente, lo que unido a una excelente clasificación en cuanto a porcentaje de proteína y peso específico las harán competitivas frente al mercado importador. Así, las variedades pueden clasificarse en cinco grupos, siendo los grupos 1 y 2 los de mayor calidad.

Con el objetivo de producir partidas grandes y homogéneas de trigo blando de alta calidad, con variedades que se adapten a unas condiciones de cultivo cada vez más extremas, anticipando así las posibles variaciones ambientales causadas por el cambio climático / El Correo
De acuerdo con esto, las variedades Conil y Acorazado, según los resultados del laboratorio de calidad de Harinera Sánchez Palencia, han demostrado ser trigos de fuerza, con W>300, cotizando como trigos del Grupo 1, y seguidos de cerca por las variedades Tujena, Rota y Setenil, trigos de media fuerza que se encuadran en el grupo 2.
La variedad Arthur Nick, la más sembrada en Andalucía, junto con las variedades Santaella, Montemayor y Niebla, se clasifican como trigos extensibles, cotizando como trigos del grupo 3 y, relegada al grupo 5, con una W=120, 10% de proteína y de endospermo blando, se encuentra la variedad Tocayo.
En términos de productividad, los resultados arrojados por los ensayos indican que la variedad Rota parece ser la más productiva, seguida de cerca por Setenil y Niebla. En contraposición, la variedad Tocayo, probablemente debido a su susceptibilidad a la roya del tallo, es la variedad menos productiva.
En cuanto a los diferentes tipos de manejos en parcelas de agricultores, en este primer año no se han podido sacar conclusiones efectivas, por lo que se hace necesario un segundo año de ensayos con diferentes tipos de manejo.
Con estos datos, y los que se recaben en la presente campaña 2024-2025, se seleccionarán las variedades de mayor calidad harinera y que puedan competir con las de los principales países exportadores.
Hay que destacar en este punto, que Tricabland supone también, una oportunidad para aminorar las emisiones e impulsar una producción cerealista más sostenible, ya que permitirá reducir las distancias entre el campo y los puntos de consumo de trigo de alta calidad al contar con superficies de cultivo y producción suficiente en zonas próximas a las industrias harineras andaluzas.
Tecnología al servicio de la calidad
Pero el Grupo Operativo tiene otra meta, que es el desarrollo de una tecnología específica para determinar, de manera objetiva, el vigor y la resistencia a las royas (amarilla, negra y de la hoja) de las nuevas variedades de trigo, lo que supondrá una extraordinaria evolución para el sector que, hasta el momento, utiliza como sistema de medición la estimación visual de la superficie del suelo o de la hoja, algo del todo punto subjetivo y poco preciso.
Para poder tener medidas más fiables, en el proyecto se utilizarán dos nuevas herramientas que son el programa de análisis de imágenes recientemente desarrollado en el centro Ifapa Alameda de Obispo y utilizado en sus trabajos científicos de caracterización de resistencia a enfermedades, y por otra parte, la aplicación ‘CAN EYE’, un software libre desarrollado por el INRA (Instituto francés de investigación agronómica).
Tricabland (Producción de trigo blando de alta calidad en Andalucía) cuenta con un presupuesto superior a los 260.000 euros y está financiado a través de los Fondos Europeos Agrícolas de Desarrollo Rural (FEADER) y cofinanciado por la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía en la convocatoria para el Funcionamiento de Grupos Operativos Regionales de la Asociación Europea de Innovación en Materia de Productividad y Sostenibilidad Agrícola (EIP AGRI) de 2022. Este proyecto prevé su finalización en junio de 2025.
- Carmen Castillo, consejera andaluza de Educación: 'Con este sistema se pierde el esfuerzo, lo importante para pasar de curso no es saber, se pasa da igual lo que hagas
- El mensaje de Pedro Sánchez a sus alcaldes ante la alarma en el PSOE por 'el efecto Ceuta'
- Los directores andaluces ante el batacazo del Informe PISA: 'La bajada de la ratio es la mejor receta que hay para combatir estos malos resultados
- Andalucía usará agentes de inteligencia artificial para tramitar las matrículas en los colegios, las oposiciones o las tarjetas de familia numerosa
- El Gobierno de Juanma Moreno proyecta nuevas exhumaciones en Andalucía pese a pactar con Vox la supresión de la ley de memoria histórica
- Piden penas de prisión para dos hermanos por ocultar a su madre a sus hermanos para que no la incapacitaran y quedarse con su dinero en Sevilla
- Trasladan al hospital a un joven tras resultar herido al saltar de 'El Tapón' de Matalascañas
- El primer National Day de Gibraltar sin Verja: calma en la frontera pero cuentas pendientes con parados y pensionistas