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UGT-A respalda la gestión de Óskar Martín como secretario general y avala su apuesta por el diálogo social para afrontar los retos de Andalucía

Su candidatura, la única que se presentó, es reelegida con un 78% de los votos de los delegados

El secretario de UGT Andalucía Oskar Martín en Granada en la inauguración del congreso

El secretario de UGT Andalucía Oskar Martín en Granada en la inauguración del congreso / Miguel Angel Molina / EFE

Javier Alonso

Javier Alonso

SEVILLA

Oskar Martín ha sido reelegido en Granada como secretario general de UGT-A. Los 300 delegados sindicales han aprobado la gestión de este último periodo (que inició Carmen Castilla y continuó Martín) en un congreso marcado por la reivindicación de unos servicios públicos adecuados en Andalucía, la reclamación de avances en los derechos laborales como la reducción de la jornada y un llamamiento al diálogo y al acuerdo social para lograr avances.

El respaldo de UGT a la gestión realizada fue mayoritario. Recibió un 94,6% de votos a favor y hubo casi unanimidad en cuanto a la gestión de la comisión de control económico y la del comité regional. Con este aval, la de Oskar Martín fue la única candidatura y contó con el apoyo de los representantes de las distintas asambleas para afrontar un nuevo periodo con importantes desafíos por delante. En total, un 78% de votos a favor.

"Tenemos por delante transiciones fundamentales como la digital, la medioambiental, la energética y el cambio de modelo productivo en Andalucía. Además, es fundamental afrontar la lucha contra el desempleo, la siniestralidad laboral y el acceso a la vivienda", detalló Oskar Martín.

El congreso, en el que se definen las líneas de actuación del sindicato, fue un punto de encuentro de agentes sociales y económicos y de las principales instituciones. Todos con un mensaje común: el llamamiento al diálogo social y, en el caso sindical, a una unidad de acción ante los principales desafíos que afronta la comunidad autónoma.

Lejos de la confrontación que existe a nivel nacional (con debates enrocados como el salario mínimo o la jornada laboral), en el caso andaluz, un congreso como el de UGT volvió a reflejar esa 'excepción andaluza'. Incluso las discrepancias, en ámbitos como la situación de los servicios públicos o los nuevos derechos laborales, se abordaron desde una perspectiva de disposición al diálogo y flexibilidad en las posiciones.

Llamada al diálogo de la CEA y a la unidad de acción de CCOO-A

De hecho, los acuerdos sociales, como puso de manifiesto el presidente andaluz, Juanma Moreno, durante la inauguración han sido uno de los ejes fundamentales de estos cuatro años de gestión. En el ámbito autonómico se han alcanzado tres grandes acuerdos desde la pandemia con sus correspondientes pactos menores derivados, además del consenso en torno a la Ley de Participación institucional.

Esta misma línea fue reivindicada también por el presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía, Javier González de Lara: "Compartimos que la lealtad institucional y el consenso hacen crecer más el territorio y contribuyen a un mayor bienestar de la población".

Desde CCOO-A, su secretaria general, Nuria López, hizo un llamamiento también al diálogo aunque en este caso entre los dos sindicatos de clase en defensa de los derechos de los trabajadores y de "construir una alternativa". "La unidad de acción es en estos momentos más importantes si cabe. Tenemos que ser motor de cambio y un dique de contención y ser capaces de construir una alternativa".

En esa alternativa, los servicios públicos en Andalucía conforman un eje estratégico. Como lo detalló el secretario general de UGT Granada, Luis Miguel Gutiérrez, elegido presidente de la mesa del congreso, quien lamentó los tiempos de espera sanitaria, los problemas de la educación pública, la falta de financiación de las universidades, los retrasos en la dependencia o las desigualdades y la pobreza existente en la comunidad.

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