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BORRASCA

Sevilla vigila Santiponce, San Juan, Camas y Triana, las zonas en riesgo si el Guadalquivir se desborda

Tablada "hace un servicio de seguridad, es un tanque de tormentas natural", los expertos piden que se adquiera su propiedad

Crecida del río Guadalquivir a su paso por Sevilla, el 19 de marzo de 2025

Crecida del río Guadalquivir a su paso por Sevilla, el 19 de marzo de 2025 / Jorge Jiménez / ECA

Domingo Díaz

Domingo Díaz

Sevilla está "bien protegida" del Guadalquivir. El peligro de desborde del río no afectaría a la población, salvo catástrofe, por varios motivos. Fudamentalmente, son clave las distintas obras realizadas a lo largo de la historia para desviar el cauce del río, evitando meandros que complicaban el desagüe del río hacia el mar y llevando el agua fuera de los núcleos urbanizados. El Guadaíra y el resto de arroyos que desembocan en él también han sido desviados a través de malecones que llevan sus caudales a lugares más seguros.

El río Guadalquivir se encuentra ahora mismo en lo que Juan Sauras, ex director de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, denomina como "bujarrete". Es decir, está al borde de su capacidad, pero sin rebasarla. Para que el Guadalquivir se desborde tendrá que pasar de los 4.000 metros cúbicos. En ese caso, el primer lugar que se inundaría sería la Vega de Camas, en la ribera oeste. En caso de conseguir aumentar su caudal otros 1.000 metros cúbicos extra, también llegaría a la Vega de Triana, ya en la capital hispalense. Pero eso Sauras lo ve altamente improbable, puesto que los malecones dispuestos alrededor de Sevilla a lo largo de los años protegen a la capital.

Además, tanto el Consistorio hispalense como el resto de ayuntamientos llevan días implementando sus planes territoriales de Emergencias. Todos ellos cumplen con cuatro "principios fundamentales", comenta a este periódico un experto en este tipo de situaciones: "Previsión, prevención, intervención y reparación". Los dos primeros estadios permiten informar a la población para evitar riesgos.

Crecida del río Guadalquivir a su paso por Sevilla, el 19 de marzo de 2025

Crecida del río Guadalquivir a su paso por Sevilla, el 19 de marzo de 2025 / Jorge Jiménez / ECA

Dentro de este plan está, por ejemplo, el cierre de las compuertas de la Vega de Triana. Estas se sitúan en el interior de un malecón instaurado para proteger Sevilla de una crecida extraordinaria del Guadalquivir. Es decir, contendrían al río en caso de producirse una riada que no suele darse en siglos.

"Toda precaución es buena"

"Perfectamente, lo están haciendo todos perfectamente". Las palabras de Juan Sauras, ex director de la Confederación Hidrográfica del Gualdalquivir, defienden la actuación de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla, entre otras administraciones, ante la crecida del río por la concatenación de borrascas que afectan a Andalucía. Desde su punto de vista, con el que coinciden otros expertos consultados por El Correo de Andalucía, se actúa con premura para evitar que se pueda repetir la tragedia de Valencia, por eso se marcó el pasado martes el nivel de Preemergencia.

Sevilla ya ha puesto en marcha el primer y el segundo estadio. "La intención es evitar que se llegue al tercero y, sobre todo, al cuarto, que es el que ha tenido que aplicar Valencia. Eso ha marcado un antes y un después, porque los planes llevan 20 años escritos".

La capital siempre ha ido a la vanguardia a la hora de aplicar los planes de Emergencias. El experto consultado por este periódico señala que "fue la primera localidad en cerrar los parques, por ejemplo".

La previsión es la fase más importante. Sevilla mira con cautela "a todos los ríos de la zona norte del Guadalquivir", comenta este experto, por la crecida del caudal dada estos días. Se mira el desembalse de los pantanos, la pleamar y el caudal de los afluentes.

Una vez previsto, el plan municipal marca qué hacer para prevenir los efectos de un fenómeno atmosférico adverso. Eso, siempre que solo afecte a una localidad. En caso de afectar a más de una ciudad o pueblo, deberá implementarse también el provincial que atañe a la administración regional. Este experto comenta que Sevilla debe mirar, antes de nada, a Santiponce y San Juan Bajo. "Luego pasará a Camas y, por último, invadiría La Cartuja".

El Guadalquivir tiene un problema. "Llueve sobre mojado", dice el técnico consultado por este periódico. Esto, sumado a que el caudal de los pantanos está hasta arriba, provoca que el caudal del río aumente. En la tarde de este jueves ha comenzado a disminuir su nivel, pero la previsión de lluvias mantiene pendiente a todas las administraciones. "Con 3.000 metros cúbicos el Guadalquivir está en lo que los antiguos llamaban en el bujarrete", apunta Sauras. Eso significa que está al borde de su caudal, en su cauce natural, pero para desbordarse necesitaría pasar los 4.500 metros cúbicos.

En ese caso, el Guadalquivir comenzaría a desbordar hacia la derecha. Es decir, hacia los puntos de San Juan Bajo, Camas o Santiponce. "Lo primero que se inundaría sería la Vega de Camas", apunta Sauras, ya que por el cauce del río cuenta en la otra ribera con un malecón de frenado. No llegaría, en ningún caso, a las poblaciones. El Guadalquivir, una vez desbordado, podría pasar a inundar la Vega de Triana, pero para eso debería superar el primer malecón. "Por eso se cerraron el otro día las compuertas", dice Sauras. Necesitaría, eso sí, subir más de 1.000 metros cúbicos su caudal. Para superar las compuertas de Vega de Triana debería llegar a una cota 8. Algo que Sauras no ha visto y cataloga de inverosímil, aunque es plausible cada 50 o 100 años. Sin embargo, "toda precaución es buena".

Por lo tanto, todos los factores que deberían darse para que se inundara Sevilla capital, no se darán al "99%, aunque siempre hay que darle un 1% a la naturaleza", dice Sauras. El ex director apunta que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir ha trabajado durante décadas junto a otras administraciones para evitarlo. Trabajos como la Corta de La Cartuja evitan que estos fenómenos atmosféricos afecten a Sevilla capital.

El peligro de los arroyos

Sauras apunta que el Guadalquivir, afortunadamente, no representa un peligro para Sevilla. Su crecida es paulatina, ya que tiene un caudal bastante grande y, además, se llena con la ayuda de sus afluentes. Los embalses, además, frenan el llenado. Por lo tanto, es previsible y se puede saber con antelación lo que va a ocurrir.

"Con estos anuncios de lluvias fuertes, los arroyos son más peligrosos que el Guadalquivir", dice Sauras, director de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir durante 17 años. De hecho, los tres muertos en Andalucía durante el temporal han tenido accidentes (dos en un todoterreno y uno en una moto) en zonas con un arroyo. "Un arroyo puede pasar de estar seco a arrastrarte en tan solo una hora". "Hay que tener mucho cuidado", advierte Sauras.

"Un efecto demostración"

Las lluvias en Sevilla también han servido de "efecto demostración", recuerda Enrique Hernández, portavoz de la Mesa de Tablada. "El carácter inundable de los terrenos se olvida hasta que pasa lo de Valencia y, entonces, empiezan a recular", apunta Hernández.

En caso de que el Guadalquivir llegue a su nivel rojo, "Tablada se inundaría también", explica el miembro de la Mesa. Por eso, insiste en que aquel suelo no es urbanizable, sino una "llanura aluvial". "Es necesario para la red hidrológica", insiste. Por eso desde la Mesa creen que es importante "que con la demostración, sin necesidad de causar catástrofes, se vea la función de Tablada". "Queremos que las administraciones adquieran la propiedad de Tablada, porque los propietarios tienen un suelo que no pueden construir y nos sigue prestando este servicio de seguridad. Es una especie de tanque de tormentas natural".

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