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TABAQUISMO

El auge del vaper dispara la preocupación de los médicos andaluces: "Tiene efecto similar al cigarro de siempre"

El neumólogo y director del plan de tabaquismo andaluz, Marcos García, alerta de la peligrosidad de estos productos novedosos

Una joven fuma un cigarrillo electrónico.

Una joven fuma un cigarrillo electrónico. / SEBASTIEN NOGIER / EFE

Rocío Soler Coll

Rocío Soler Coll

Los jóvenes ya no se lían un cigarro, ahora encienden su dispositivo electrónico al inhalar. El tabaco convencional se ha convertido en un fósil para los adolescentes, y vapear se ha disparado entre los menores andaluces. La publicidad feroz de la industria tabacalera, los atractivos diseños y los sabores tan variopintos como el de maracuyá o el de leche merengada han seducido al público más vulnerable. Así lo plantea el director del Plan Integral de Tabaquismo en Andalucía (PITA), el neumólogo Marcos García, que señala a las grandes marcas de tabaco como las responsables de convencer a los menores de que esta nueva forma de fumar es mucho menos perjudicial, encontrando así un filón para fidelizar a un nuevo público y aumentar sus ingresos.

"Como neumólogo, me preocupa el auge de los cigarrillos electrónicos o vapers, y que no se deben confundir con marcas como IQOS, eso es tabaco calentado. Se ha vendido que el vaper, por no contener tabaco, pero sí nicotina, es menos malo que el tabaco de toda la vida. Y eso no es cierto, no está demostrado", desmiente en una conversación con El Correo de Andalucía.

Los datos del plan autonómico, extraídos del informe Estudes publicado por el Ministerio de Sanidad y la Junta de Andalucía a final del año pasado, revelan que el 55% de los jóvenes andaluces mayores de 14 años han probado los cigarrillos electrónicos alguna vez, aunque por ley no puedan comprarlos ni consumirlos. Aun así, el escenario en Andalucía respecto al tabaco no es pesimista, esta comunidad autónoma puede presumir de haber disminuido su porcentaje de fumadores en la última década. Sin embargo, el tabaco no convencional amenaza con romper la buena tendencia de los últimos años. Según el balance de 2023 del PITA, el consumo de tabaco ha bajado un 10% respecto a 2016, pasando del 30,3% al 20,9%.

Sin embargo, los cigarros no convencionales están en auge. El 10% de la población andaluza lo consume o lo ha probado alguna vez, incluyendo pipas de agua, cachimbas, vapeadores y PTC. El 6% lo compra de forma habitual, es decir, casi una cuarta parte de los fumadores, y un 4,5% lo ha consumido en el pasado. Las cifras a nivel nacional son esclarecedoras: ha pasado del 12% al 19% el número de personas que han probado los cigarrillos electrónicos, y el 41,3% los prueban por curiosidad tentados por los sabores y la novedad.

Según el doctor García, que trabaja como especialista en el Hospital Regional de Málaga, las compañías tabacaleras "están perfeccionando sus diseños para que parezcan chucherías", algo que, lejos de atraer a personas más mayores que quieren dejar de fumar, busca llegar a jóvenes y adolescentes.

"Esto es importante detectarlo, porque cuanto antes un joven se inicie con el consumo de nicotina, más difícil será que deje de consumirla y más asociación habrá con enfermedades cardiovasculares y respiratorias en un futuro", asegura el neumólogo, que reconoce que al tratarse de productos tan nuevos, "no tienen una legislación que proteja a la población frente a ellos". Se refiere al último borrador del real decreto del Ministerio de Sanidad que prohíbe la venta de vapers con sabores, sin embargo, debido a la prórroga de dos años solicitada por las empresas, se seguirán vendiendo.

Los vapers llegan a los laboratorios

Según el director del plan de tabaquismo, un 10% de los andaluces consumen tabaco no convencional, cigarrillos electrónicos y bolsas de nicotina (los más novedosos). Es decir, unas 840.000 personas tienen contacto diario con vapers, que pueden contener nicotina, o con Productos del Tabaco Calentado (PTC), cigarros como el IQOS, entre otros. Por ello, los laboratorios están llevando a cabo estudios para determinar los riesgos a los que se exponen los fumadores.

El 10% de la población andaluza consume tabaco no convencional, el 6% lo compra de forma habitual y un 4'5% lo ha consumido en el pasado

"A día de hoy tenemos los datos de los estudios que se han hecho con experimentación con animales de laboratorio, que nos indican que la respuesta es muy parecida en tejido cerebral, cardiaco y respiratorio y, en el último, incluso a los vapers sin nicotina tienen un efecto muy similar a los cigarros de siempre. Sin embargo, todavía es pronto para saber cómo va a responder la población en los próximos años", avisa.

En el caso de los cigarrillos electrónicos, García reconoce que, aunque contengan "menos monóxido de carbono que los cigarros", también tienen muchas partículas que no existe en el tabaco de siempre. "Se llaman metales prestados y la gente que consume vapers tiene muchos más metales prestados acumulados en su cuerpo. Eso puede ser tóxico y como neumólogo, me asusta", reconoce.

La gente que consume vapers tiene muchos más metales prestados acumulados en su cuerpo

Dr. Marcos García

— Director del Plan Integral de Tabaquismo en Andalucía (PITA)

Sin embargo, según el doctor, todavía es pronto para determinar el futuro de estos productos a medio y largo plazo. "Llevan muy poco tiempo en el mercado. Sabemos que la nicotina tiene un papel importante porque los productos que se descomponen en el cuerpo humano son cancerígenos. Sucede lo mismo que con el tabaco normal, que empezó a difundirse a finales del siglo XIX y hemos visto las consecuencias unos 100 años después. Ahora mismo, el mundo está lleno de personas que actúan como cobayas que prueban este nuevo formato, pero hasta dentro de unos años no sabremos sus verdaderas consecuencias", explica.

¿Si se deja de fumar antes de los 40 es como si uno no hubiera fumado nunca?

El tabaco, tal como explica García, actúa como agente casual. Es decir, todas las enfermedades del cuerpo humano se perjudican con el tabaco, porque afectan al sistema respiratorio y circulatorio. Sin embargo, hay otras que se producen directamente por haber fumado durante años. El doctor destaca el infarto de miocardio, la cardiopatía isquémica, la EPOC o la enfermedad pulmonar intersticial. "El 90% de los cánceres de pulmón están directamente relacionados al consumo de tabaco. Y no solo son causados por el tabaquismo activo, también por el pasivo. Una persona que respira aire contaminado se expone a estas enfermedades", alerta.

Frente a este escenario, el neumólogo insiste en que "nunca es tarde para dejar de fumar". "Hay estudios internacionales que demuestran que en general, aunque cada persona es un mundo, si uno deja de fumar antes de los 40 años puede tener el mismo nivel de supervivencia que una persona que no ha fumado nunca", afirma.

Uno de los ejemplos que expone el facultativo son las enfermedades cardiovasculares, ya que "cuando la persona deja de fumar, entre los 5 y 10 años después el riesgo es igual que el de una persona que no ha fumado nunca".

Ante este panorama, el PlTA trabaja para abordar el escenario desde el punto de vista de la salud., trabajando en la prevención, la promoción de estudios e investigaciones y la difusión de hábitos saludables y espacios libres de humo. En la actualidad, el plan de tabaquismo andaluz se está asociando con proyectos de investigación estatales y europeos para avanzar en los efectos de los cigarrillos electrónicos en la salud de las personas.

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