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Hay vidas en juego: ¿dónde está mi TAC, mi ecografía de mama, para cuándo mi colonoscopia?

La Consejería de Salud borró y dejó de publicar todos los datos sobre tiempos de espera de pruebas diagnósticas hace cinco años y desde entonces es un secreto a voces que hay tiempos inasumibles

Personal sanitario de Urologia y Nefrología del Virgen del Rocío en una intervencion de cáncer de próstata.

Personal sanitario de Urologia y Nefrología del Virgen del Rocío en una intervencion de cáncer de próstata. / Hospital Universitario Virgen del Rocío

Isabel Morillo

Isabel Morillo

Sevilla

Los casos particulares o personales nunca pueden servir para ilustrar una valoración general. Salvo que haya tantos casos particulares a tu alrededor que constaten una realidad común que haga imposible que todo sea casualidad. ¿Cuánta gente conocen esperando una prueba en el Servicio Andaluz de Salud? Estamos acostumbrándonos a lo que jamás deberíamos de acostumbrarnos. Sobre todo porque lo que hay en juego son vidas.

Lo primero, los enchufes existen. También en la sanidad pública. Quien tiene un buen amigo o amiga médico, tiene un tesoro. Si trabaja en un hospital, miel sobre hojuelas. Todo fluirá más rápido. Pongámonos en que no tiene ese tesoro o simplemente es incapaz de pedir un favor de esas características. Pensemos que su ficha clínica discurre por los cauces reglados. Ciudadano anónimo sin más entrada en el sistema que la vía ordinaria. Ármese de paciencia.

Empecemos por ejemplos más que comprobados, muy cercanos y todos indignantes. Huelga decir que en la mayoría de los casos la recomendación del médico de cabecera es que acudas a tu seguro privado, porque, aunque esperes, no será tanto. ¿Que no tiene usted seguro privado? "Será de los pocos que no se lo ha hecho en Andalucía". Admitamos que la cosa se complica.

Varón de 54 años. Acude en enero a su médico de cabecera. Ha notado sangre en sus deposiciones. El médico le pide la prueba de sangre en heces y una colonoscopia. La prueba de sangre da positiva. La colonoscopia está pedida de forma preferente. Siete meses después, a 17 de agosto, esa colonoscopia aún no se ha hecho ni ha llegado la cita. Sigue esperando. Tanto, que posiblemente estaría gravemente enfermo, quizás con un diagnóstico irreversible, si no hubiera sorteado los obstáculos para el diagnóstico del Servicio Andaluz de Salud.

Este mismo paciente acudió por su seguro privado a otro médico. En estos meses le han diagnosticado un cáncer de colon, le han sometido a un ciclo de quimioterapia y radioterapia contra el tumor y lo han operado con éxito, con resultado de una colostomía que, si todo va bien, será reversible en Navidades tras otra operación y otro ciclo de quimioterapia preventiva los meses que quedan por delante.

Ha salvado la vida y ha superado un cáncer que, como suele decirse, venía con mala leche. Si no hubiera acudido por lo privado, si se hubiera quedado esperando la colonoscopia, aún ni siquiera estaría diagnosticado. Cuando acude a su centro de salud para tramitar los papeles de su baja médica y algunas recetas que son necesarias para su tratamiento actual, el médico de cabecera del SAS se entera de lo que ha pasado. No puede ocultar su turbación. Se le saltan las lágrimas. Admite que no puede ser, que no hay derecho y que hablará con sus superiores. El problema no está en la puerta de entrada al sistema, como siempre se dice, que también, el obstáculo mayor está en la prueba diagnóstica que confirma tu estado de salud y te desvía a un especialista.

Datos ocultos

Casualmente, de los tiempos de espera de esas pruebas diagnóstica no hay datos oficiales. Es un secreto. La Consejería de Salud no informa de los plazos que hay que aguardar para ese tipo de pruebas: un TAC, una resonancia, una mamografía, una ecografía de mama, una colonoscopia, una radiografía… El Ministerio de Sanidad dejó de publicar esos datos en 2019 y desde entonces la Consejería de Salud también lo borró de los registros oficiales, aseguran desde la Junta. En el Gobierno lo explican al revés, las comunidades dejaron de dar sus datos y los índices estadísticos desde entonces para las pruebas diagnósticas permanecen en secreto.

El Gobierno andaluz eliminó de su web todos los registros anteriores. No hay rastro. El histórico de los tiempos de espera de pruebas diagnósticas se borró en 2024. Los últimos que aparecían era del segundo semestre de 2018. Ya ni siquiera se pueden tener esos datos como referencia. A cambio seguimos oyendo desde los responsables públicos de Salud en Andalucía que se están realizando "más pruebas diagnósticas que nunca" y que hay más recursos que nunca en el sistema. Lo primero no sabemos si es cierto. La opacidad de los datos impide comprobar esa afirmación para verificarla o desmentirla. El aumento del volumen de recursos sí es una realidad y basta con mirar el Presupuesto.

El sindicato UGT fue el último en denunciar la opacidad de esos datos y dar sus propias estimaciones buceando en las cifras que les daban los hospitales andaluces. Con datos “extraoficiales”, a falta de la lista de espera, el sindicato informa de que hay hospitales en los que la ciudadanía debe aguarda r“más de cien días para una simple radiografía”, “dos años” para hacerse una densitometría, “más de seis meses” para colonoscopias o gastroscopias, o mujeres que tienen que esperar “más de un año” para someterse a una ecografía de mama. Resultados: diagnósticos tardíos, daños irreversibles o recuperaciones más lentas.

Según informó UGT, en todos los centros de referencia de cada provincia, superan las 20.000 pruebas pendientes sólo de TAC, resonancias y ecografías, como el Hospital Regional de Málaga; Puerta del Mar de Cádiz; Juan Ramón Jimenez de Huelva; Torrecárdenas en Almería; Reina Sofía de Córdoba; Virgen de las Nieves de Granada; Virgen del Rocío de Sevilla y el Complejo Hospitalario de Jaén. En los hospitales comarcales hay centros donde tienen más de 6.000 ecografías pendientes.

A la espera, paciencia

Una mujer de 47 años con una mamografía urgente ordenada por su médico de cabecera por sospecha de cáncer de mama se realizó la prueba en abril. Mes y medio después llegó el resultado con la orden de hacer una ecografía de mama para descartar absolutamente la enfermedad. A 17 de agosto, esa ecografía no tiene fecha ni cita. “Vaya al mostrador de Virgen del Rocío y pregunte, insista, o pídala por la privada, por favor. No podemos dejarlo pasar", asegura con frustración el mismo médico de cabecera que pidió la prueba. Un enfermo de cáncer de colón, ya superado pero en revisiones continuas, dio índices tumorales altos y su oncólogo le mandó un TAC para descartar cáncer en otros puntos. Hace un año. Sigue esperando. Enferma de 72 años diagnóstica de forma irreversible con metástasis en los huesos. Llevaba diez meses esperando una prueba por dolor muy fuerte en una pierna. Esa prueba llegó demasiado tarde. Un accidentado la segunda semana de agosto por una caída en bicicleta, clavícula rota y cita con el traumatólogo en septiembre. "¿Y qué hacemos hasta entonces?". El médico se encoge de brazos.

Podrán decirnos que es mentira, que todo esto es propaganda antiGobierno del PP, que hay sesgo ideológico en este tipo de informaciones. Es lo mismo que decía el PSOE cuando gobernaba y la sanidad pública se le fue absolutamente de las manos. Pueden contarnos toda la propaganda que quieran pero todos tenemos una tía, un padre, un cuñado o una prueba pendiente y sabemos en primera persona lo que hay. Si prometen transparencia, publiquen los datos de espera de pruebas diagnósticas y tomen medidas para acortarlos porque hay vidas en juego. Es demasiado serio.

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