Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El relato de estabilidad y agravios a Andalucía de Moreno choca con la crisis sanitaria y la corrupción de Almería

El último debate del estado de la comunidad abre un sprint final hasta la convocatoria electoral con un Gobierno que defiende sus siete años de gestión frente a una oposición que por primera vez en la legislatura ha conseguido armar un discurso de desgaste al presidente

Juanma Moreno junto a Antonio Sanz en el debate del estado de la comunidad

Juanma Moreno junto a Antonio Sanz en el debate del estado de la comunidad / Julio Muñoz / EFE

Javier Alonso

Javier Alonso

Sevilla

En su último debate del estado de la comunidad autónoma antes de las elecciones, Juanma Moreno recurrió al guion sobre el que se ha asentado su mayoría absoluta: los "agravios" a Andalucía por parte del Gobierno de Pedro Sánchez, la "moderación de la vía andaluza" y la estabilidad que permite que en un contexto nacional de tensiones e incertidumbre el Parlamento apruebe cada año sus presupuestos y tramite con tranquilidad y sin sobresaltos todas las iniciativas legislativas que quiera. Sin embargo, el relato se ha torcido de forma inesperada durante los últimos meses. Por un lado, por la crisis sanitaria derivada de los fallos del cribado de cáncer. Por otro lado, por el primer gran caso de corrupción que ha estallado en el PP de Almería, uno de sus feudos tradicionales de votos.

El presidente quiso mantener en su largo discurso su hoja de ruta. Defendió sus siete años al frente del Gobierno andaluz, estableció las bases de la confrontación con el PSOE de Pedro Sánchez con el nuevo modelo de financiación autonómica como eje, reivindicó su gestión de la crisis de los cribados , lanzó una decena de anuncios especialmente significativos en el ámbito sanitario (como las pruebas en acto único para mujeres con diagnóstico de riego en cáncer de mama) y fijó las bases de un sprint electoral hasta los próximos comicios con una decena de leyes cuya tramitación se ultima en el Parlamento e inauguraciones en todos los ámbitos.

Para los próximos meses queda la entrega de un millar de viviendas protegidas, las primeras unidades a clientes particulares y concesionarios de la fábrica de Linares, los nuevos sistemas de lucha contra el cáncer como la terapia Hifu o la prontoterapia o los nuevos tramos de líneas de Metro. También están por delante la reorganización de las delegaciones de la Junta, las leyes de vivienda o patrimonio o, como gran hito, la aprobación del presupuesto de la Junta de Andalucía.

Moreno quiso lanzar mensajes para los jóvenes (su principal desafío electoral) en el ámbito de la educación, la vivienda o la sanidad; entró en los temas de mayor sensibilidad en estos momentos como el acoso escolar ("daremos la batalla contra el bullying), se dirigió a colectivos clave como los autónomos, tuvo guiños para el mundo rural como las nuevas bonificaciones para aprovechamientos de pastos y, sobre todo, quiso demostrar que había conseguido dejar atrás la crisis de los cribados que tanto desgaste le había causado. "Hemos reaccionado ante los problemas con firmeza y el resultado es que la sanidad pública andaluza sale ahora más fuerte".

Sin embargo, intentó eludir la corrupción. El debate del estado de la comunidad coincidió con el envio a prisión de José Luis Ábalos y Koldo García, pero en su discurso no hubo referencia alguna. Sí hubo palabras previamente ante los medios de comunicación y, posteriormente, en el turno de réplica. Pero ni rastro en una intervención en la que quiso reforzar el tono moderado, y en la que evitó dar el primer golpe conocedor de la tromba que vendría a continuación principalmente por la investigación de corrupción de la UCO en Almería. "Andalucía sale perdiendo si entra en la espiral interesada de polarización, fango e inestabilidad que domina el panorama nacional", apuntó.

La izquierda se hace fuerte

Pero pese a los intentos del presidente andaluz, su guion ya no sirve para marcar la agenda ni el debate político. Toda la oposición de izquierda en bloque mantuvo su esquema para centrar sus ataques al Gobierno andaluz en la crisis sanitaria (incluyendo la derivada de las investigaciones en el Juzgado por los contratos de emergencia) y en el caso de corrupción de Almería que ha estallado con fuerza en los últimos días con la detención del presidente de la Diputación.

"¿Cuántos contratos tiene su Gobierno con la trama de Almería?", preguntó la portavoz socialista, María Márquez. Como ella, la representante de Por Andalucía, Inmaculada Nieto, lamentó que en 2018 Moreno señalara que "Andalucía no volvería a ser portada por escándalos de corrupción". Por su parte, José Ignacio García (de Adelante Andalucía) ha leído una conversación de los detenidos para preguntar al presidente al respecto: "Tu polla no para de maquinar, lo malo es que no lo teníamos previsto, si no, tu polla no iba a parar".

"Todos los grupos de la oposición han situado la sanidad no ya como principal sino prácticamente el único ariete contra el Gobierno (...) Pero no se han atendido ni los hechos ni los datos ni se han planteado soluciones, se ha pasado por encima de los profesionales y se ha deteriorado injusta e irresponsablemente la imagen de la sanidad pública", les respondió el presidente andaluz.

Guerra con Vox

Pese a esto, el presidente andaluz, Juanma Moreno, ya ha situado en repetidas ocasiones a Vox como su principal adversario político de cara a las próximas elecciones autonómicas, especialmente en provincias como Almería afectadas por el último caso de corrupción destapado por la UCO.

Moreno tuvo guiños a su electorado, como la reivindicación de un sistema contra la ocupación ilegal de viviendas, pero se desmarcó de otros planteamientos como el control de la inmigración irregular que le reclamó la formación de extrema derecha pidiéndole que aplicara el mismo discurso que el candidato a presidente de la Generalitat Valenciana por parte del PP (quien se vinculó los menores no acompañados con la seguridad en su discurso en el Parlamento autonómico).

"A veces se les olvida quién fundó el PP", le espetó con ironía el portavoz de Vox Manuel Gavira en referencia a las últimas críticas de la portavoz del Gobierno Carolina España. La formación de extrema derecha criticó duramente el modelo de gestión de Juanma Moreno reforzada por los resultados de las encuestas.

Pero el presidente les respondió situándoles ante una realidad en la que se basa buena parte de su discurso ante un electorado más conservador dispuesto que pudo votar al PP pero que ahora simpatiza con Vox: "¿Usted quiere que en Andalucía el presupuesto de 2027 no salga porque nos falta un diputado? (...) Dicen que no les gustan nuestras políticas, pero las alternativas son las del PSOE... ¿Prefieren eso?"

Tracking Pixel Contents