Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La niña sevillana Victoria Esperanza recibe el alta tras 37 días de lucha y solidaridad

Tras recibir el alta, la madre de Victoria ha querido compartir un mensaje cargado de agradecimiento y emoción a través de sus redes sociales

La niña sevillana Victoria Esperanza recibe el alta tras 37 días de lucha y solidaridad

La niña sevillana Victoria Esperanza recibe el alta tras 37 días de lucha y solidaridad / El Correo

Antonio Muñoz

Antonio Muñoz

Victoria Esperanza ya está en casa. La niña sevillana de seis años ha recibido el alta hospitalaria tras 37 días de aislamiento y después de someterse a un trasplante de médula ósea que ha marcado un punto de inflexión en su lucha contra la enfermedad.

La pequeña cruzó este viernes la puerta del hospital del Virgen del Rocío poniendo fin a una de las etapas más duras de su corta vida, seguida de cerca por miles de personas que se volcaron con su historia desde que se lanzó el llamamiento en redes sociales para encontrar un donante compatible.

Agradecimiento de la madre al donante

Tras recibir el alta, la madre de Victoria ha querido compartir un mensaje cargado de agradecimiento y emoción a través de sus redes sociales. “Hoy queremos hablar desde el corazón”, comienza el texto, en el que destaca de forma especial la figura del donante anónimo de médula, a quien atribuye un papel decisivo en la recuperación de su hija. “Con un gesto inmenso nos ha regalado vida, esperanza y futuro”, expresa.

Mar también ha tenido palabras para todas las personas que han decidido hacerse donantes de médula, subrayando que “cada uno sois una oportunidad, un latido más, una posibilidad real de seguir adelante”. Un mensaje que vuelve a poner el acento en la importancia de la donación y en el impacto real que tiene en familias como la suya. "Ahora toca seguir luchando por los que aún siguen esperando, por los que encuentran ese donante, vamos a intentar ser ese faro guía".

El agradecimiento se extiende igualmente al equipo médico y de enfermería del Hospital Virgen del Rocío, al que reconoce su profesionalidad y cercanía. “Gracias por vuestro trato espectacular, vuestra humanidad y por cuidarnos cuando más lo necesitábamos”, señala, destacando el acompañamiento recibido durante los días más difíciles del ingreso.

Por último, la madre de Victoria ha querido reconocer el apoyo constante recibido por parte de miles de personas. “Gracias a todos los que nos apoyáis día a día, con un mensaje, una palabra de ánimo, una oración o simplemente estando ahí”, concluye, dejando claro que “nada de esto se olvida” y que la familia continúa ahora este nuevo camino “con esperanza, gratitud y amor”.

Ahora comienza una nueva etapa, aún con cuidados y revisiones por delante, pero cargada de ilusión. Su historia, que movilizó a Málaga y a numerosas hermandades y colectivos en favor de la donación de médula, se cierra de momento con una buena noticia: la de una niña valiente que sale del hospital rodeada de solidaridad y amor.

Tracking Pixel Contents