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Transporte

Problemas para viajar con mascotas en los planes alternativos de Renfe

La prohibición afecta a los autobuses habilitados por incidencias y cortes en la red ferroviaria

Un perro en un trasportín

Un perro en un trasportín / Renfe

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El Correo

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El Partido Animalista y con el Medio Ambiente (Pacma) ha denunciado la situación que viven los pasajeros que viajan con animales cuando Renfe activa planes de transporte alternativo por carretera, ya que las mascotas tienen prohibido el acceso a los autobuses habilitados durante las incidencias ferroviarias.

La formación considera que esta medida supone una discriminación injustificada, especialmente en aquellos casos en los que los animales sí pueden viajar en los trenes, pero quedan excluidos del trayecto por carretera cuando se sustituyen los servicios ferroviarios.

Según ha explicado la portavoz de Pacma en Sevilla, Clara Márquez, resulta "absurdo y anacrónico" impedir que los animales viajen junto a sus responsables, cuando está demostrado -defiende- que cumplen las normas establecidas y podrían adaptarse al transporte en autobús "igual que el resto de los pasajeros".

La polémica se ha hecho visible en los últimos días a raíz del plan alternativo de transporte activado por Renfe tras la suspensión del servicio de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, motivada por el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba). En estos casos, la compañía ofrece trayectos combinados que incluyen un tramo por carretera entre Córdoba y Villanueva de Córdoba.

No obstante, en la información publicada en la web oficial de Renfe se especifica que, aunque los animales están permitidos en los trenes, queda prohibido su transporte en los autobuses sustitutorios, tanto en el caso de mascotas de menos de 10 kilos como de perros de hasta 40 kilos.

Esta misma situación se ha repetido durante el pasado fin de semana tras la suspensión de la línea férrea entre Arahal y Marchena por riesgo de desprendimientos, lo que obligó de nuevo a activar un servicio alternativo por carretera sin permitir el acceso de animales.

Márquez plantea además supuestos urgentes, como desplazamientos para intervenciones veterinarias, y se pregunta "qué ocurre si el viaje es imprescindible para la salud del animal". A su juicio, no es necesario aportar más argumentos: "Es una discriminación en toda regla que las personas que conviven con animales no tienen por qué consentir".

Por todo ello, Pacma ha instado a Renfe a revisar esta política y a adaptar sus servicios alternativos a una realidad social en la que los animales forman parte de las familias, subrayando que se trata de una prohibición "propia de otro tiempo" y difícil de sostener en pleno siglo XXI.

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