Borrasca Leonardo
Hidroseísmos, sistema kárstico y macizo de roca caliza: qué están estudiando los expertos del CSIC en Grazalema y su entorno
Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y del Instituto Geológico y Minero de España está trabajando sobre el terreno para diagnosticar y dar respuestas a una situación nunca antes vista

Europa Press
Grazalema y toda su sierra, conformada por un serpenteo de pueblos blancos que son seña de identidad de Andalucía, está en el foco por algo que, a simple vista, cuesta imaginar: el suelo se mueve, aparecen ruidos, pequeñas vibraciones o grietas, el agua que anega las casas no sólo cae del cielo (en apenas un día cayó sobre Grazalema la misma que recoge Madrid en un año) sino que brota del suelo y de las paredes. Revienta muros y calle. Socava los cimientos. Y, de pronto, en los medios, en las redes, en el debate público, circulan palabras que suenan a laboratorio. Hidroseísmos. Sistema kárstico. Macizo calizo. Traducir esos términos es, en realidad, la mejor forma de entender qué puede estar pasando bajo el pueblo y por qué un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y del Instituto Geológico y Minero de España está trabajando sobre el terreno para diagnosticar y dar respuestas a una situación nunca antes vista.
La caliza tiene una particularidad decisiva: se disuelve lentamente con el agua. No es un proceso rápido ni espectacular, pero sí constante. Durante miles de años, esa erosión por disolución va abriendo grietas, ensanchando conductos y creando huecos
La clave está en el tipo de roca sobre el que se asienta Grazalema y los pueblos de su entorno: Ubrique, Villaluenga del Rosario, Benaoján, Alcalá del Valle, Montejaque... Un macizo calizo es una gran masa de roca formada sobre todo por caliza, muy común en la Sierra de Cádiz. La caliza tiene una particularidad decisiva: se disuelve lentamente con el agua. No es un proceso rápido ni espectacular, pero sí constante. Durante miles de años, esa erosión por disolución va abriendo grietas, ensanchando conductos y creando huecos. Así nace lo que los geólogos llaman un sistema kárstico: una red subterránea de fisuras, galerías, cavidades y depósitos de agua -acuíferos- por los que el agua circula.
¿Qué es el riesgo kárstico?
Es lo que el hidrogeólogo Santiago García, director del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Cádiz, califica como "riesgo kárstico", es decir, en la posibilidad de colapsos y movimientos en el macizo rocoso sobre el que se asienta el pueblo. El detonante sería la enorme recarga de agua en un terreno muy permeable. En un terreno kárstico, la lluvia no se limita a correr por la superficie. Una parte importante se infiltra con rapidez hacia el subsuelo y alimenta el acuífero. Cuando las lluvias son intensas o se prolongan, el sistema puede cargarse de agua, saturarse y aumentar su presión interna. Y ahí entra el elemento que más inquieta: los movimientos.
Los hidroseísmos no son terremotos tectónicos, de los que nacen por el choque de placas. Son, por decirlo en lenguaje común, pequeños temblores ligados al comportamiento del agua bajo tierra. Un llenado rápido de cavidades, cambios bruscos de presión en el acuífero, el paso de agua por conductos estrechos o reajustes del macizo pueden generar vibraciones perceptibles, normalmente de baja magnitud. Es el subsuelo "ajustándose", como explica García, a cómo entra, circula o se redistribuye el agua.
El equipo del CSIC estudia cómo responde el sistema kárstico a la situación hidrológica actual, cómo se comporta el acuífero y si los episodios observados encajan con procesos habituales en estos terrenos o apuntan a algo distinto
Eso es lo que está analizando el Grupo de Asesoramiento de Desastres y Emergencias (GADE) del CSIC desplazado a Grazalema. A grandes ragos, la labor de este equipo, conformado por ocho expertos y coordinado por el científico Juan José Durán Valsero, consiste en estudiar cómo responde el sistema kárstico a la situación hidrológica actual, cómo se comporta el acuífero y si los episodios observados encajan con procesos habituales en estos terrenos o apuntan a algo distinto. Su objetivo final es claro: determinar si hay implicaciones para la estabilidad del macizo y para las viviendas.
En zonas kársticas, el subsuelo es más vivo que en otras geografías: se vacía, se llena, se reacomoda, como explica Durán Valsero. Desde el punto de vista científico, los expertos subrayan que los acuíferos kársticos tienen un comportamiento muy particular ante episodios extremos como este. "Se rellenan muy rápido, pero también se drenan muy rápido", explica el experto.
Eso no significa que exista un colapso inminente tras cada ruido o fisura. Pero sí implica que hace falta seguimiento técnico para descartar escenarios más complejos y, sobre todo, para informar con rigor.
En Grazalema y todos los pueblos del entorno que se levantan sobre un suelo calizo de historia milenaria, el CSIC está poniendo ciencia donde ahora hay incertidumbre: datos para las autoridades, claridad para la población y método para rebajar el alarmismo. Entender qué es un hidroseísmo o un sistema kárstico no es solo aprender palabras raras: es comprender por qué estos pueblos son geológicamente singulares y cómo responde su suelo a cadena de borrascas con una intensidad y persistencia nunca antes vista.
- Aemet: Andalucía subirá hasta 10 grados tras el frío y no se descartan lluvias a final de semana en estos puntos
- Andalucía convoca una bolsa de empleo extraordinaria para las vacantes de profesores: estas son las plazas disponibles
- Así será el frente que afectará a Andalucía: casi la mitad de la región con lluvias y bajón de temperaturas según Aemet
- El cambio de hora que quita el sueño a los andaluces ya tiene fecha oficial en el calendario
- Andalucía se reforzará con más inspectores para la nueva ley de gestión ambiental: las multas pueden alcanzar los 2,4 millones
- Giro brusco del tiempo en Andalucía: la Aemet alerta de nevadas y activa avisos en cuatro provincias para este martes
- Andalucía alberga la mitad de las minas de España que ya extraen los metales más preciados para la transición energética
- La feria medieval en Huelva que espera recibir 70.000 personas en un fin de semana: más de 200 puestos y decenas de actividades
