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Parlamento de Andalucía

La nueva ley entra en vigor: los universitarios andaluces tendrán que tener un B2 en idiomas para obtener el título

La medida, enmarcada en la nueva ley de universidades para Andalucía, entrará en vigor a partir del curso 2029-2030 y afectará a los alumnos que ahora cursan tercero de Secundaria

Alumnos de la Universidad de Sevilla.

Alumnos de la Universidad de Sevilla. / UNIVERSIDAD DE SEVILLA / Europa Press

Victoria Flores

Victoria Flores

Sevilla

El B2 será obligatorio para conseguir un título universitario en Andalucía. El Parlamento autonómico ha aprobado este miércoles la nueva ley de universidades para Andalucía que aumenta la exigencia de idiomas de los estudiantes de grado de la comunidad, entre otras medidas. La Junta quiere "modernizar" y "hacer más competitiva" la universidad andaluza, y para conseguirlo, la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación considera clave que los alumnos tengan el First Certificate.

Aunque el consejero de Universidad, José Carlos Gómez Villamandos, ha defendido que su equipo ha trabajado "para intentar conseguir el máximo apoyo posible", la medida ha salido adelante gracias exclusivamente a la mayoría absoluta de los populares y el rechazo del resto de formaciones del Parlamento. De hecho, en la Comisión de Universidad, Investigación e Innovación tanto alumnos como profesores la pusieron en duda.

La oposición ha cargado contra la norma por las exigencias que hace a la universidad pública frente a la privada. "Guantes de seda para las privadas, pocas exigencias para ellas y, sin embargo, nuevos derechos, como, por ejemplo, entrar en el pleno del Consejo Andaluz de Coordinación Universitaria", ha denunciado el diputado socialista Antonio Ruiz. Como él, el andalucista José Ignacio García ha señalado que es un paso más para la "privatización" de la universidad.

B2 en los planes de estudio

Hasta ahora, para poder obtener un título universitario en Andalucía es obligatorio tener el nivel B1 en algún idioma extranjero. Sin embargo, en centros como la Universidad de Sevilla tienen una bolsa de hasta 600 alumnos que no se gradúan porque no tienen este título en ningún idioma extranjero. La medida será oficial a partir del 1 de octubre de 2029, así, los primeros afectados serán los alumnos nacidos en 2011, que ahora cursan tercero de la ESO.

Desde el PP, el diputado José Carlos García ha subrayado que se trata de una ley hecha para los estudiantes y lo ha defendido porque "avanza aún más en los programas de apoyo para alcanzar un nivel B2". La obligatoriedad del B1 llegó a Andalucía en 2010 de forma paulatina y, de primeras, supuso un choque para un sistema en el que los que hablaban idiomas eran una minoría. Numerosos planes de impulso y ayudas después, este requisito se ha convertido en solo uno más.

Como dicta el propio texto de la norma, las instituciones universitarias pueden incluir las enseñanzas de idiomas en sus planes de estudios, con los que fomentarán el plurilingüismo. De hecho, los idiomas extranjeros serán también necesarios para poder acceder a una plaza de ayudante doctor y profesor contratado doctor, en el caso de que estas sean la forma de incorporación a una universidad pública.

El idioma y el nivel socioeconómico

"Me preocupa porque la capacitación del idioma es una de las cuestiones que más indica el nivel socioeconómico del alumnado", ha lamentado la diputada de Por Andalucía, Esperanza Gómez. Aunque la líder de Sumar en la comunidad ha señalado que "está muy bien que se exija" un nivel superior, sí que ha puesto el foco en que "supone una dificultad adicional para un alumnado que llega becado", que llegan con "diferencias de partida".

La medida tampoco cuajó entre los jóvenes andaluces. La Junta pidió en el Barómetro del Centra una valoración del alumnado de las distintas exigencias en los idiomas. Ante esta situación, el 59% de los alumnos apoyaban mantener los requisitos lingüísticos actuales, frente al 20,5% que abogaba por incrementarlo a un B2. De hecho, un 15% de los universitarios de la comunidad estaban en contra de cualquier obligación de idiomas.

En la propia Consejería reconocen que solo el 40% de los alumnos de los centros públicos de la comunidad autónoma tienen una titulación de idiomas B2 o superior. Para luchar contra esto la norma contempla una Modelo de Financiación para las universidades públicas de la comunidad autónoma un programa de becas y subvenciones con el objetivo de contribuir a que los alumnos obtengan el nivel de idioma extranjero exigido.

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