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SANIDAD PÚBLICA

Más de 800 plazas de médicos de Familia se quedan sin cubrir en Andalucía tras las últimas oposiciones

Solo han superado el proceso de selección del SAS 740 personas pese a que se convocaron 1.547 plazas

Un doctor de atención primaria atiende a una paciente en un centro de salud de Córdoba.

Un doctor de atención primaria atiende a una paciente en un centro de salud de Córdoba. / AJGONZALEZ / COR

Rocío Soler Coll

Rocío Soler Coll

La Junta de Andalucía se ha quedado con 807 plazas sin cubrir para médicos de Familia tras el último concurso por oposición convocado por el Servicio Andaluz de Salud (SAS). La falta de aspirantes y de aprobados ha impedido completar la oferta prevista, en un contexto marcado por el déficit estructural de profesionales en la atención primaria.

La Consejería Sanidad ha publicado este martes en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) el listado de facultativos que han superado el proceso selectivo convocado el pasado 20 de septiembre. En total, se ofertaron 1.547 plazas: 1.392 correspondientes al cupo general y 155 reservadas para personas con discapacidad.

Sin embargo, el listado definitivo de admitidos evidencia que la demanda no ha alcanzado siquiera el número de vacantes. Solo se presentaron 1.203 profesionales, por debajo de la oferta total. De ellos, han aprobado 740 aspirantes, lo que deja 807 plazas sin adjudicar.

Se trata de una de las primeras resoluciones provisionales que publica la Consejería dentro de esta convocatoria de empleo público. Los datos vuelven a poner el foco en un problema que arrastra la sanidad andaluza desde hace años: la escasez de médicos de familia y las dificultades para atraer y fidelizar profesionales en los centros de salud.

El Consejo Andaluz de Colegios de Médicos (CACM) ya alertó en 2025, a través de un informe demográfico, del déficit creciente de especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria en la comunidad. El documento subrayaba la falta de reconocimiento de una de las especialidades “más necesarias” para el sostenimiento del sistema sanitario. Según ese análisis, Medicina de Familia figura entre las opciones menos demandadas por los jóvenes facultativos al elegir plaza tras el examen MIR. A nivel nacional, se estima que harían falta al menos 4.500 médicos de familia adicionales para cubrir las necesidades del sistema sanitario.

En este escenario, más de 800 plazas de médicos de Familia permanecerán vacantes en el sistema sanitario público andaluz, al menos hasta la próxima convocatoria de oferta de empleo público, lo que mantiene la presión sobre una atención primaria ya tensionada por la falta de profesionales.

La saturación de los centros de salud: 200 pacientes en 24 horas

Para la vocal de Atención Primaria del Sindicato Médico Andaluz (SMA), Ana Pagador, el elevado número de plazas vacantes no es una casualidad, sino la consecuencia directa de “la pérdida de interés” hacia la especialidad debido a sus “malas condiciones laborales”. Una situación que, además, ha vuelto al primer plano en los últimos días con la huelga de médicos convocada a nivel nacional contra el borrador del Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad, el texto que fija las bases de las condiciones laborales del personal sanitario.

“Hoy en día es muy difícil hacer Medicina de Familia en un centro de salud porque las consultas están saturadas. Tenemos muy poco tiempo por paciente y en las agendas nos incluyen más de uno por hora. Al final disponemos de seis o siete minutos por persona”, denuncia Pagador. A su juicio, el déficit estructural de plantilla -más acusado en las zonas de difícil cobertura- agrava aún más la presión asistencial.

La representante sindical también señala las diferencias retributivas respecto a otros ámbitos del sistema sanitario. “Nuestras condiciones salariales son distintas a las de los médicos hospitalarios. Eso provoca que muchos facultativos opten por la sanidad privada o se marchen a otras comunidades e incluso al extranjero. La especialidad, tal y como está planteada ahora mismo, no resulta atractiva”, sostiene.

Las guardias de Urgencias de Atención Primaria constituyen, en su opinión, uno de los principales factores de desgaste. “En un centro como el de Cerro Amate pueden atenderse más de 200 pacientes en 24 horas, y un solo médico puede llegar a ver entre 70 y 80. La sobrecarga es tan elevada que muchos profesionales no resisten este ritmo de trabajo”, concluye.

Un concurso de méritos para zonas rurales

Ante la falta de profesionales, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) activó a comienzos de año un procedimiento inédito en la comunidad: un concurso específico de méritos para cubrir puestos de difícil cobertura en Atención Primaria, especialmente en entornos rurales o con especiales dificultades de captación.

La convocatoria contempla 187 plazas fijas destinadas a reforzar la estabilidad de las plantillas: 125 de Medicina de Familia y 62 de Pediatría de Atención Primaria. Del total, se reserva un 10% para personas con discapacidad, incluido un 1% específico para personas con enfermedad mental, en cumplimiento de la normativa vigente.

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