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El tiempo

Juan Antonio Salado, meteorólogo: "Se espera una Semana Santa más fría de lo habitual"

La incertidumbre sobre el tiempo en Sevilla persiste, con modelos que varían desde el dominio de altas presiones hasta la llegada de bajas, lo que condiciona el desarrollo de las procesiones

Nazarenos de la cofradía de San Gonzalo

Nazarenos de la cofradía de San Gonzalo / Eduardo Abad

Claudio Guarino

Claudio Guarino

Sevilla

La incertidumbre vuelve a instalarse en el cielo de Andalucía a las puertas de la Semana Santa 2026. A apenas unos días de que arranquen las primeras procesiones —entre el 28 de marzo y el 6 de abril—, los modelos meteorológicos coinciden en un mensaje claro: será muy difícil anticipar con precisión qué tiempo acompañará a las hermandades, especialmente en ciudades como Sevilla.

Tanto la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) como los principales modelos europeos, recogidos por portales especializados como Meteored, advierten de la elevada variabilidad atmosférica propia de estas fechas. Los modelos apuntan a una posible configuración marcada por bloqueos anticiclónicos o crestas atlánticas, lo que favorecería un chorro polar ondulado. Este patrón suele facilitar el paso de borrascas hacia la Península Ibérica, aumentando así la probabilidad de inestabilidad meteorológica. Andalucía, y en particular su interior, no quedaría al margen de esta situación, con una mayor opción de precipitaciones conforme avance la Semana Santa, especialmente en su segunda mitad. El litoral mediterráneo también podría registrar episodios puntuales de chubascos y tormentas.

Sin embargo, los expertos insisten en la prudencia. Para los días centrales —entre el 30 de marzo y el 5 de abril— el nivel de fiabilidad de los escenarios es todavía “muy bajo”, aunque se dibuja una tendencia hacia un periodo más húmedo y con temperaturas ligeramente por debajo de lo habitual.

En esta línea se expresa el meteorólogo Juan Antonio Salado, formado en la Aemet y miembro de la Asociación Meteorológica Española, quien señala que “la mayoría de los escenarios marcan el posicionamiento de altas presiones en latitudes más altas, dejando a la Península bajo la influencia de posibles bajas presiones”. En consecuencia, apunta a que la primera semana de abril “podría ser ligeramente más húmeda y con temperaturas más bajas de lo normal”, un factor clave para Sevilla, donde cualquier amenaza de lluvia condiciona el desarrollo de las estaciones de penitencia.

Según la predicción multimodelo elaborada por Juan Antonio Salado, entre el 20 y el 22 de marzo Andalucía estará bajo un patrón claramente inestable, con cielos muy nubosos y chubascos ocasionales, que podrían ser localmente tormentosos el viernes, además de viento de levante fuerte en el litoral gaditano. Durante el fin de semana, las lluvias tenderán a ser más dispersas y el viento perderá intensidad.

A partir del 23 de marzo se abriría una breve tregua. Entre los días 23 y 26 predominarán los cielos variables, con tendencia a despejarse y temperaturas máximas en ligero ascenso, aunque las mínimas descenderán. Será, previsiblemente, el periodo más estable antes de entrar en la recta final hacia la Semana Santa de Sevilla.

Sin embargo, la incertidumbre regresa a partir del 27 de marzo. Para el tramo que coincide ya con los primeros días cofrades, los escenarios manejan distintas posibilidades: desde el dominio de las altas presiones —que dejaría cielos poco nubosos— hasta la llegada de bajas presiones al sur peninsular, una opción que, aunque minoritaria (en torno al 20 %), podría traducirse en precipitaciones.

La fiabilidad cae aún más en los primeros días de abril, donde se concentran las jornadas clave. Entre el 2 y el 5 de abril, los modelos no muestran una tendencia clara en cuanto a lluvias, aunque sí apuntan a temperaturas ligeramente por debajo de lo habitual. La gran incógnita será si esas posibles bajas presiones terminan afectando de lleno a Andalucía o si, por el contrario, las altas presiones logran imponerse.

Con este panorama, la tradicional mirada al cielo que acompaña cada año a cofrades, capataces y juntas de gobierno cobra más sentido que nunca en Sevilla. La meteorología vuelve a ser protagonista y, como es habitual, habrá que esperar prácticamente hasta el último momento para saber si la lluvia en Semana Santa permitirá —o no— el normal desarrollo de una de las celebraciones más emblemáticas de Andalucía.

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