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Sanidad, la guerra de Irán, los pactos con Vox o la crisis ferroviaria: los ejes del arranque de la campaña electoral andaluza del 17M

Juanma Moreno ha activado el botón electoral en un momento de refuerzo de su imagen tras Adamuz y las borrascas pero con la amenaza de los efectos de la ofensiva militar en Irán y de las negociaciones con Vox en Extremadura, Castilla y León y Aragón

El presidente andaluz, Juanma Moreno, en una de sus visitas a hospitales en 2026

El presidente andaluz, Juanma Moreno, en una de sus visitas a hospitales en 2026 / Raul Caro / EFE

Javier Alonso

Javier Alonso

Sevilla

A principios de octubre de 2025, el Gobierno de Juanma Moreno se encontró frente a una crisis inesperada. Durante varios días se sucedieron los testimonios de mujeres que habían sufrido fallos en los cribados de cáncer de mama. Tras una errática primera reacción, el ejecutivo autonómico tomó constancia de la gravedad de los hechos con la destitución de la consejera y su primera gran reestructuración del Gobierno. El daño de imagen y de crédito político fue tal que el propio presidente admitió que sus encuestas detectaron una caída de hasta seis puntos y, por tanto, la pérdida de la mayoría absoluta. Llovía sobre mojado en el ámbito sanitario por la polémica sobre las listas de espera. Por primera vez, el presidente andaluz se resintió de un golpe y la oposición empezó a afrontar con ciertas (aunque mínimas) expectativas la convocatoria electoral aferrándose a la idea de que la sanidad centrara la campaña.

Pero seis meses después el marco ha cambiado sensiblemente. El Gobierno andaluz está convencido de haber frenado la sangría provocada por la crisis sanitaria a base de planes de choques, anuncios de contrataciones e inversiones, y un diálogo constante con sindicatos y colegios profesionales. Y, sobre todo, tiene claro que el debate en estos momentos trasciende el ámbito sanitario, especialmente a raíz de tres circunstancias excepcionales que han sacudido Andalucía en los últimos meses: el accidente de Adamuz, el tren de borrascas y los efectos de la guerra de Irán. En este escenario, el presidente andaluz ha activado el botón electoral y ha fijado en el 17 de mayo la fecha de las próximas elecciones reforzando su esquema de "estabilidad y moderación".

La respuesta a la guerra de Irán

La campaña electoral andaluza tiene un alcance nacional muy superior a las celebradas en Aragón, Castilla y León o Extremadura. Es la comunidad más poblada, la que aporta más diputados al Congreso y en la que se ha producido el mayor vuelco político en los últimos años. Aquí el PSOE presenta a su número dos, María Jesús Montero, y anuncia una presencia constante de Pedro Sánchez. IU la líder su coordinador general, Antonio Maíllo, y el PP ha consolidado aquí a uno de sus líderes territoriales más valorados. De ahí que la guerra de Irán y sus consecuencias en la escalada de precios sea uno de los ejes de la campaña.

"En un escenario de incertidumbre Andalucía necesita estabilidad", advirtió el presidente Juanma Moreno situando su balance de gestión (con cuatro presupuestos y 64 leyes y decretos leyes) como un valor político ante quienes viven con preocupación la escalada militar en Irán y sus consecuencias sobre la economía. Al otro lado, el PSOE y los grupos a su izquierda han fijado en el 'No a la guerra' uno de sus esquemas básicos para movilizar al electorado que pueda estar pensando en quedarse en casa en estos comicios. Por eso, el pasado domingo en Sevilla María Jesús Montero acudió a una concentración contra la guerra a la misma hora que Juanma Moreno compartía el pregón de la Semana Santa. Andalucía además tiene un papel simbólico en toda la polémica: es aquí donde se ubican las dos bases militares, objeto del conflicto político con Estados Unidos: Rota y Morón.

Adamuz, borrascas y el caos ferroviario

El presidente andaluz y su equipo son conscientes de que la reacción en la tragedia de Adamuz y en las borrascas ha reforzado la imagen de Juanma Moreno y ha afianzado su capacidad de conexión con la población. Por eso, la situación de estas crisis y la respuesta ciudadana "ejemplar" fueron situadas como puntos de referencia en la comparecencia en la que se anunció la fecha de las elecciones.

En el otro lado de la balanza, para el Gobierno de España estos dos episodios han empeorado su balance de gestión en materia de infraestructuras, ya previamente bastante débil. De hecho, la provincia de Málaga llega a la Semana Santa sin haber podido recuperar la conexión de alta velocidad, un elemento que está centrando el arranque de la precampaña en la Costa del Sol por sus efectos sobre la economía.

No obstante, tras la respuesta inminente a las borrascas la clave son las medidas que se pongan en marcha posteriormente para responder a los sectores económicos más afectados, una línea que tiene especial incidencia en el campo andaluz, un sector donde se juega buena parte de las elecciones. El Gobierno de España ya ha activado sus programas de ayudas y la Junta de Andalucía abrirá su mayor convocatoria en plena pre campaña electoral, a mediados de abril (si no hay retrasos). Al mismo tiempo, será determinante el ritmo de ejecución de obras en infraestructuras hidráulicas o caminos rurales que impiden la recuperación de la actividad económica especialmente en provincias como Cádiz.

En este sector, Vox tiene uno de los mayores nichos de crecimiento especialmente por el rechazo mostrado ampliamente por el colectivo tanto a las bases de la nueva PAC como al acuerdo de Mercosur. De hecho, este ha sido el motivo de que hayan vuelto las tractoradas a Andalucía. Y a todo esto se añade que el incremento de precios en la gasolina o la electricidad supone un nuevo golpe para miles de agricultores y ganaderos.

Sanidad, Educación y Vivienda

En el ámbito de la gestión ordinaria de Andalucía hay tres ejes en los que va a centrar la campaña: la sanidad, la educación y la vivienda. Consciente de esta situación el Gobierno andaluz centró en estos temas los últimos mensajes de la legislatura: nuevos hospitales en Cádiz o Málaga; gratuidad en las guarderías a partir de un año y nuevas oposiciones en junio o una nueva Ley andaluza de Vivienda que ha entrado en vigor con el objetivo de responder a uno de los grandes problemas de la población, especialmente para los jóvenes. Este último sector de población es clave para el PP como ya demostró en su congreso de reelección de Juanma Moreno como presidente. Es ahí donde hay una disputa más tensa con Vox, que sigue creciendo en todas las encuestas.

Los grupos de izquierda e incluso Vox, sin embargo, centran en esta gestión de los servicios públicos sus principales mensajes de cara al próximo 17 de mayo. Por un lado, el incremento del precio de los alquileres y compras de vivienda ha escalado en los últimos años como uno de los principales problemas de la población que en las encuestas demanda medidas contundentes como la limitación de los alquileres que defiende el Ejecutivo. En cuanto a la educación, ninguno de los grupos de la oposición esta legislatura ha conseguido situar este ámbito como un eje de la disputa política pero la campaña arranca con malestar en sectores como las escuelas infantiles y con una creciente preocupación por la privatización.

Con modelos completamente opuestos los grupos de izquierda y Vox centrarán en la Sanidad buena parte de sus mensajes de campaña fijando como hito de la legislatura la crisis de los cribados. Ya lo han demostrado en el arranque. Pero el Gobierno andaluz también se ha preparado para este terreno de confrontación y cuenta además con la baza, ya incorporada por Juanma Moreno en su discurso, de que María Jesús Montero fue consejera de Salud en la Junta de Andalucía.

El PSOE ya ha marcado de hecho una primera ofensiva: denunciar un supuesto plan del Gobierno andaluz para la implantación del copago sanitario en la comunidad autónoma. Es decir, que los usuarios empiecen a abonar una parte de los servicios sanitarios que hasta ahora son gratuitos. El ejecutivo de Juanma Moreno rechaza por completo esta posibilidad y niega que exista ningún planteamiento de estas características.

Los acuerdos con Vox

La convocatoria electoral andaluza se produce además después de tres citas electorales autonómicas que han terminado todas de la misma forma: con un PP ganador y un Vox reforzado que se ha convertido en determinante para la formación de gobiernos. Extremadura, Castilla y León o Aragón siguen paralizados por una falta de entendimiento. En las últimas elecciones generales, los acuerdos territoriales entre ambos partidos tras las municipales fueron determinantes para un movimiento de voto de última hora que permitió la continuidad de Pedro Sánchez. El adelanto electoral de apenas unas semanas de Juanma Moreno ha servido para marcar su propio territorio en ese debate antes de que se empiecen a formalizar acuerdos. De hecho, el presidente andaluz busca darle la vuelta a su favor: frente al "lío", estabilidad.

En el otro lado, Vox llega reforzado por esos resultados electorales, hasta el punto de que se ha desentendido incluso de la designación de un candidato para Andalucía. Será el último en formalizar quién será su cabeza de lista en los comicios. Al mismo tiempo, afronta una situación de crisis interna, especialmente en algunos territorios.

Los grupos de izquierda ya emplearon en 2022 el miedo a un mayor peso de Vox en el Gobierno andaluz como uno de sus mensajes para movilizar al electorado. Pero la respuesta fue la contraria. Acabó movilizando a un votante moderado que optó por una mayoría absoluta de Juanma Moreno. Ese es precisamente el objetivo del presidente andaluz: volver a captar ese voto prestado que le dio la mayoría absoluta hace cuatro años.

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