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Primer año sin restricciones en el riego en el campo del Guadalquivir tras más de una década de sequía

La presidenta de la Conferencia Hidrográfica subraya la importancia del tren de borrascas que afectó a Andalucía a principios de año

Campos de arroz en las marismas del Guadalquivir.

Campos de arroz en las marismas del Guadalquivir. / María José López / Europa Press

Victoria Flores

Victoria Flores

Sevilla

Normalidad hidrológica. Después de años de restricciones por las escasas precipitaciones, los regantes de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) se encuentran ante una temporada en la que la ausencia de recursos hídricos no va a ser un problema. Las lluvias de principios de año han aliviado la situación y dejan un panorama que, según la propia CHG, no se veía desde el año 2013.

El encuentro organizado por este organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) ha confirmado las mejores previsiones. El tren de borrascas que afectó a Andalucía en los meses de enero y febrero han sido clave para que tras años de sequía, la normalidad haya vuelto a la cuenca del Guadalquivir, que se encuentra en este momento al 87% de su capacidad.

"Ha sido una reunión mucho más amable que en años anteriores", ha confesado Martín a preguntas de los medios de comunicación. El alivio a los regantes que se dio ya el año pasado, ha terminado en una celebración en 2026. El objetivo de este encuentro era "establecer las dotaciones máximas y el volumen que se iba a autorizar" de cara a la próxima campaña.

Hasta 6.000 metros cúbicos por hectárea

Si bien la cantidad de agua desembalsada será de 1.200 hectómetros cúbicos, como en 2025, cuando la cuenca se encontraba en prealerta, la situación del campo en la comunidad es muy distinta este año. "El suelo está más saturado y los caudales son mayores", ha explicado la presidenta de la CHG, Gloria María Martín, tras el Pleno de la Comisión Ordinaria de Desembalse, que se ha extendido durante poco más de dos horas.

A partir del 1 de mayo, los usuarios de la CHG podrán solicitar hasta 6.000 metros cúbicos por hectárea para regar sus cultivos. En el caso concreto de los cultivos de arroz, los que más agua necesitan para su desarrollo, los regantes podrán contar con 396 hectómetros cúbicos adicionales. "También se ha establecido dotaciones para otros sistemas de explotación aparte de para el sistema de regulación general", ha señalado.

Pese a las ventajas en el riego que han supuesto las borrascas, Martín también ha explicado que la CHG tendrá que desarrollar "obras de emergencia para paliar los daños del tren de borrascas". En total, la Confederación invertirá 40 millones de euros para actuar en los daños de los cauces y dedicará otra partida para arreglar las infraestructuras y estaciones de aforo, "debido al aumento tan significativo de caudales".

Se firma el turno de riego en el Guadalbullón y el Dílar

Martín también ha detallado que la gestión de estas abundantes precipitaciones, que causaron destrozos en distintos puntos de la comunidad autónoma, supusieron "un esfuerzo muy importante para el personal de la CHG". Además, la presidenta de la Confederación ha puntualizado que la gestión de las mismas se desarrolló "de forma impecable" gracias al "trabajo conjunto", lo que ha permitido este aumento en los recursos.

Como ya pasó en los años previos, entre los acuerdos cerrados en el Pleno, está el "turno de riego para el río Guadalbullón y en el río Dílar". Una situación que se tutela desde hace años por parte de la CHG. En palabras de la presidenta, se trata de un sistema "que está funcionando muy bien y permite que los usuarios puedan tomar de forma organizada el agua y no haya afecciones a terceros".

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