Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Elecciones andaluzas: el PP se juega su independencia de Vox y el PSOE, su supervivencia

La comunidad más poblada del país vota el 17 de mayo en unos comicios que se miran con atención desde el resto de España

Vídeo | Elecciones andaluzas

Marina Casanova

Isabel Morillo

Isabel Morillo

Sevilla

Este 1 de mayo, primer día de la campaña electoral de las andaluzas, Juanma Moreno, candidato del PP andaluz y presidente de la Junta, cumple años. Posiblemente daría lo que fuera por conseguir el 17 de mayo tantos escaños como años cumple, 56, e incluso uno menos, 55. Es la cifra mágica. La que otorgaría al PP por segunda vez en la historia la mayoría absoluta en el que fue bastión inexpugnable de los socialistas. Ese es el reto para el PP en Andalucía: mantener su independencia de Vox y pararle los pies a Santiago Abascal.

El calendario electoral ha vivido en los últimos cuatro meses otras tres elecciones autonómicas: Extremadura, Aragón y Castilla y León. Tres victorias del PP insuficientes, necesitadas de Vox para gobernar. Moreno confía en marcar la diferencia desde un guion de centro moderado al que se abraza en una estrategia doble: frenar la fuga de votos hacia Santiago Abascal y atraer al voto de centro que en su día elegía al PSOE. ¿Soplar y sorber al mismo tiempo? Esa estrategia atrapalotodo funcionó en 2022, cuando el PP andaluz logró 58 diputados, los cuatro últimos cogidos por los pelos, con el reparto de restos a su favor en Cádiz, Córdoba, Málaga y Sevilla.

Moreno no para de decir que se la juega en 15.000 votos, un puñado en un censo electoral de 6,5 millones de votantes. Tampoco deja de pedir que nadie se relaje de más en una campaña que quieren mantener con la tensión baja, donde el presidente, hasta ahora, ha evitado cualquier choque para ir de romería en romería y de feria en feria tras la Semana Santa. Temen el "exceso de confianza", pero trabajarán por una campaña amable, relajada y sin estridencias, defendiendo el "milagro económico" y "el cambio" de Andalucía. Poco ruido, mucho abrazo y mucha sonrisa. ‘Marca Juanma’ por encima de las siglas del PP, ignorar a Vox, atacar a Pedro Sánchez y evitar el cuerpo a cuerpo con sus adversarios. Hay que evitar "el lío", dice el candidato del PP: el lío de pactar con Vox o el de un Gobierno del PSOE, incapaz, recuerdan cada día, de sacar adelante unos Presupuestos. ‘'Virgencita, Virgencita, que me quede como estoy' podría ser el lema de la campaña popular. "Con la fuerza de Andalucía" es el eslogan oficial.

El PSOE necesita sacudir la campaña

Habrá dos debates, los dos lunes, uno en TVE y otro en Canal Sur, y poco más contacto entre los rivales. El marco de las elecciones andaluzas, fijado por las encuestas, describe a un PP ganador que sale a mantener la absoluta para no depender de Vox y a un PSOE que pelea por no bajar de los 30 diputados con los que tocó fondo en Andalucía hace cuatro años. Para eso, la izquierda tendría que darle un zamarreón a la campaña que fuera un terremoto en el tablero de "la estabilidad" de Moreno.

María Jesús Montero salió del Gobierno hace un mes y hasta ahora el PSOE no ha logrado romper el guion del PP. Ha habido chispazos, pero los socialistas no acaban de capitalizar el descontento ciudadano con los servicios públicos, sobre todo con la sanidad, sacudida por la dolorosa negligencia de los cribados del cáncer de mama. Hubo una manifestación de las mareas blancas y hay protestas de las universidades públicas por falta de financiación, pero en Andalucía no se percibe ahora clima de conflicto social, ni siquiera de crispación.

El PSOE sale a pelear las elecciones con el lema "Defiende lo público" y con Montero instando a los andaluces a convertir el 17M en un referéndum por la sanidad. Exigen que haya un examen de la gestión de Moreno. Aseguran los socialistas que detectan un repunte en las últimas encuestas y se muestran convencidos de que podrán sacar de la abstención a quienes no fueron a votar en las autonómicas de hace cuatro años. El cálculo es que en las generales de 2023, con Pedro Sánchez como reclamo, medio millón de votantes más cogieron la papeleta del PSOE que en las autonómicas de 2022. Confían en que el contexto internacional y el perfil de Sánchez frente a Trump o en el no a la guerra despierten a sus electores y les dé alguna alegría el 17M. Eluden valorar si el juicio del caso Mascarillas, con Ábalos, Koldo y Aldama en el banquillo, señalando sin pruebas al presidente del Gobierno como la X de una presunta trama corrupta, puede sembrar desazón y desafección entre los suyos. “¿Y el caso de corrupción del PP en Almería, afecta o no afecta?”, preguntan desde el PSOE, en alusión al primer caso Mascarillas que se destapó en el país y que ha terminado con la cúpula del PP almeriense y de su Diputación imputada.

Los socialistas sueñan en privado con que Moreno no alcance la mayoría absoluta, Vox le ponga un precio tan caro a la legislatura que lo obligue a repetir elecciones y entonces Pedro Sánchez se anime esta vez sí a convocar las generales y se obre el milagro de derribar al PP en Andalucía. Soñar es gratis y las carambolas políticas existen.

La espina clavada de Abascal

El partido de Santiago Abascal llega algo desinflado, tras meses de euforia y picos altísimos en las encuestas. Vox irrumpió en Andalucía en 2018, con 12 diputados, y tuvo la llave para que un Gobierno de PP y Cs llevara el cambio a la Junta tras 37 años ininterrumpidos de socialismo en el poder. Aquel fue el primer pacto PP-Vox en España. Moreno logró zafarse de unos aliados que hicieron todo lo posible por poner su marca en aquella legislatura. La mayoría absoluta de 2022 logró que Vox, que obtuvo 14 diputados, pasara a ser una fuerza irrelevante en la política andaluza.

Con esa espinita clavada muy honda, Santiago Abascal sale al ruedo andaluz a enfrentarse directamente con Moreno, con el deseo de que tenga que volver a sus brazos para poder gobernar. “Moruno Bonilla”, lo llamó en su primera incursión andaluza, dejando claras dos cosas: viene a por el ‘alma moderada’ del PP y situará la inmigración como eje central de su campaña. Manuel Gavira, el diputado gaditano que se ha enfrentado a Moreno en cada sesión de control durante los últimos cuatro años, tiene la misión de devolver la moral a su tropa tras la sucesión de crisis internas y una internacional ultra resquebrajada por un Trump en horas bajas.

La izquierda mira a los jóvenes y la vivienda

Por Andalucía, con Antonio Maíllo a la cabeza de las siglas de IU, Sumar y Podemos, pelea por recuperar el pulso de la izquierda con dos temas fundamentales: sanidad y vivienda. Aparcadas las tensiones internas para forjar una candidatura conjunta, la izquierda quiere separarse del ruido de Madrid, donde siguen a la gresca, para apostar por una unidad que devuelva la ilusión y la alegría a sus votantes. Con la prórroga de los alquileres como plato fuerte en el inicio de la campaña, Por Andalucía tiene el reto de desmarcarse del PSOE y ampliar el espacio a la izquierda de este partido. Maíllo es un candidato de peso, insisten en Por Andalucía, y a él confían el reto de devolver la moral a sus votantes.

Con la campaña más rompedora, diferente y de buen rollo de todos los candidatos, Adelante Andalucía aspira a dar la sorpresa que dio la Chunta en Aragón y que su mensaje de izquierda nacionalista andaluza, con gran eco entre los jóvenes, sea capaz de ampliar sus dos diputados en el Parlamento. José Ignacio García es el candidato del partido que fundó Teresa Rodríguez tras irse de Podemos y ha consolidado un discurso propio, que suena distinto. “La izquierda está siempre echando la bronca y nosotros queremos ser esa izquierda que reivindica con alegría”, defiende García. Más allá de sus camisetas con lemas reivindicativos, Adelante Andalucía aspira a ser el partido de los más jóvenes en la izquierda y las redes sociales son uno de sus principales altavoces.

Cinco candidatos. Cuatro hombres. Una mujer. 6,5 millones de andaluces llamados a las urnas. La comunidad más poblada del país vota el 17 de mayo. El resto de España mira porque sabe que lo que se diga en andaluz puede marcar lo que venga por delante. Con mucho acento, la campaña está en marcha.

Tracking Pixel Contents