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La campaña andaluza se tensa ante el primer debate: todos contra Juanma Moreno en busca de un vuelco el 17M

Montero aspira a romper la inercia de la campaña y la rigidez de un formato de debate a cinco mientras que el candidato del PP sienta ya las bases de su estrategia: "Que no pierdan los nervios, no haya insultos, ni mentiras"

El presidente del PP de Andalucía.

El presidente del PP de Andalucía. / Mauri Buhigas / EFE

Javier Alonso

Javier Alonso

Sevilla

La campaña del 17M se va a cerrar sin un cara a cara entre los candidatos de los dos principales partidos. Pese a los intentos del PSOE, Juanma Moreno, como estaba previsto, ha bloqueado esa vía. Esto deja a la oposición dos opciones mucho más complejas de 'romper' la campaña y darle un vuelco a los sondeos que ahora mismo empujan al PP hacia otra mayoría absoluta, o al menos a quedarse muy cerca. La primera oportunidad es este lunes, el debate a cinco de RTVE. La segunda, una semana después, el lunes ante Canal Sur.

"Espero un bloque de oposición frente a la estabilidad", resumía el domingo el presidente andaluz desde Dos Hermanas. Juanma Moreno asume que este debate será un cuatro contra uno, en el que ni siquiera contará con la alianza de Ciudadanos como ocurrió en 2022. "Espero haya respeto, que no se pierdan los nervios, que no haya insultos, ni mentiras. Que debatamos con serenidad, educación y corrección. Que debatamos sobre propuestas y sin desilusionar", completó tras lamentarse del tono que estaba tomando la campaña en sus primeros días.

Es decir, ya desde el día previo al debate asume el papel conciliador e institucional frente a los adversarios, una fórmula para evitar una confrontación directa con algunos de sus adversarios. Si la campaña sigue como hasta ahora, estable y sobresaltos, todo irá "bien" como hasta ahora como resumía este domingo el candidato del PP.

En el otro lado, María Jesús Montero sabe que tiene su primera gran oportunidad tras quedarse sin la opción del cara a cara. "No ha querido debatir conmigo porque su estrategia no es contrastar cuál es la política sanitaria o los problemas de la vivienda. Sólo quiere deshumanizar al adversario. Tiene miedo a debatir y a poner negro sobre blanco el balance de su gestión", advertía el pasado sábado desde Mairena del Aljarafe. Montero despejó su agenda domingo y lunes, en buena medida, para preparar el debate, muestra de la relevancia que los socialistas dan a esta cita en una campaña en la que siguen avanzando con el viento en contra de las encuestas.

El duelo entre María Jesús Montero y Juanma Moreno en un debate es más inédito porque ambos llevan años cruzando mensajes pero desde distintas posiciones institucionales y políticas. Pero no sólo Montero tiene que romper la campaña. Vox, la tercera fuerza política en juego, ya ha mostrado sus cartas en los primeros días de la campaña electoral. En sus propios carteles electorales ha incluido la imagen de Juanma Moreno bajo el lema "¡Qué no te estafen!". Una dureza que contrasta con el objetivo que marca su propio líder Santiago Abascal en los numerosos actos: firmar un acuerdo de gobierno como el de Extremadura o Aragón. Este complejo equilibrio resta opciones a Manuel Gavira en este debate.

Quién quizá le tiene mejor cogida la medida a Juanma Moreno es José Ignacio García, el líder de Adelante Andalucía, acostumbrado a enfrentarse con él en el Parlamento andaluz con las intervenciones que más tensan a Juanma Moreno. Su equipo está preparando concienzudamente el debate para forzar un enfrentamiento directo con el candidato del PP que facilita el hecho de que ambos están situados juntos en el plató. "Es nuestro principal adversario", subrayan. Su tono más va a contrastar especialmente con el del candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, con un estilo más sobrio y moderado. Ambos se juegan en esta campaña un nuevo liderazgo de la izquierda andaluza.

Posiciones y turnos rígidos

El debate de RTVE fue objeto de un intenso debate de negociación entre los tres equipos. El pulso estuvo sobre todo centrado en la posibilidad de que hubiera un cara a cara que finalmente fue desechada. Pero a partir de ahí se decidieron el resto de conceptos con un criterio básico: el sorteo para generar igualdad de condiciones. Un modelo que, sin embargo, se rompió para el siguiente debate de RTVE en el que se optó por dar prioridad en función del número de votos.

El sorteo estableció que en el centro de este debate de RTVE estuviera Vox. A un lado, a su izquierda, quedarían Por Andalucía y PSOE. Al otro, a su derecha, Juanma Moreno y José Ignacio García, un reparto que generará un espacio específico de confrontación entre el PP y Adelante Andalucía.

Los turnos también se repartieron por sorteo. A Adelante le ha tocado ser el primero en tomar la palabra en un minuto de plata (que en realidad son 30 segundos) al que seguirán Por Andalucía, PP, Vox y el PSOE. En cuanto al minuto de oro, los 60 segundos últimos para pedir el voto, será Vox quien tome por último la palabra. Antes lo habrán hecho por ese orden el PSOE, Por Andalucía, Adelante Andalucía y Vox.

Los bloques de debate

Los debates a cinco son rígidos. Difícilmente dejan margen para interrupciones o confrontaciones directas. La negociación en muchos casos, como este, se centra en el título de los propios bloques. En cada uno de ellos los candidatos tendrán cinco minutos cada uno. El primero estará centrado en la economía, lo abrirá Por Andalucía y lo cerrará Juanma Moreno.

El segundo, el principal para la oposición, será el de las políticas sociales y servicios públicos. En este caso, le corresponderá al PP abrir el turno de debate y pondrá el broche final José Ignacio García.

Por último, la última fase estará centrada en la financiación autonómica y la política territorial. Quién marcará el tono en este asunto será Vox , a quien le ha tocado abrir mientras que será Antonio Maíllo quien tomará la última palabra.

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