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Juanma Moreno, el favorito, por momentos desaparecido del debate electoral de TVE

El candidato del PP a la Junta de Andalucía se mostró desdibujado en el primer debate electoral, evitando arriesgar y dejando preguntas sin respuesta

VÍDEO | Juanma Moreno, un ganador, por momentos desaparecido del debate electoral de TVE

Marina Casanova

Isabel Morillo

Isabel Morillo

Sevilla

El primer debate de la campaña electoral de las andaluzas ha sido poco encorsetado, vivo. En TVE los 90 minutos han pasado volando aunque no para todos, claro. El más desaparecido e incómodo ha sido Juanma Moreno, el candidato del PP al que las encuestas siguen situando al filo de la mayoría absoluta. Ha estado muy desdibujado, posiblemente en una estrategia intencionada. Era el que más tenía que perder. No ha querido perder los nervios ni la sonrisa pese a que ha sido una ofensiva de cuatro contra uno y ha dejado cosas graves sin contestar. Su silencio mientras José Ignacio García (Adelante Andalucía) le recriminaba la crisis de los cribados del cáncer de mama ha sido atronador. Hay cosas que sí merecen respuesta aunque tus asesores te diga que tienes que pasar de puntillas.

Moreno no ha arriesgado nada y quizás por eso haya perdido, aunque posiblemente sin grandes estropicios. Llevaba más papeles que palabras. Enfrente, la socialista María Jesús Montero ha evitado también los ataques personales y pasarse de agresiva. Seguro también responsabilidad de sus asesores que saben que tienen que endulzar su imagen. "Está usted obsesionado conmigo, obsesionado", le ha dicho a Moreno varias veces a lo largo del debate. "Se esconde detrás de Pedro Sánchez", le ha recriminado al presidente andaluz. Lleva su propia mochila: la gestión del Gobierno del que fue vicepresidenta le pesa y condiciona su campaña.

Ni Moreno ha hurgado en la trama corrupta de Ábalos que estos días oímos en el Supremo ni Montero se ha cebado con la trama Kitchen que muestra la peor cara del gobierno de Rajoy. Todos se han centrado en Andalucía, eso es de agradecer.

En los bloques de sanidad y vivienda hemos visto un todos a una contra Moreno. En financiación, el líder del PP tenía la carta ganadora y le ha bastado una frase: “Debe usted ser la única española que se cree que un independentista en Cataluña pacta un modelo de financiación que beneficia a Andalucía”.

Lo de Vox ha sido llamativo, erre que erre con la prioridad nacional. Se juegan el 17 de mayo a la carta de la inmigración, a meter miedo avisando de que las ayudas de los andaluces se las llevan los inmigrantes. Ha sido llamativo el enfrentamiento tan feroz entre Vox y Adelante Andalucía, denunciando que los de la izquierda alternativa recibían dinero de más en el Parlamento de la mano del PP. Son "asalariados" de Moreno, ha espetado a Adelante.

Su líder, José Ignacio García tiene claro su papel y ha encontrado el registro. La izquierda reivindicativa, desacomplejada, fresca, que no echa la bronca. A Moreno lo descoloca. Ha ocupado mucho foco pese a ser el partido que llega con menos diputados y menos recursos.

El líder de Por Andalucía, Antonio Maíllo ha sido Maíllo. Didáctico, con buena expresión oral y solvente en sus planteamientos. Sin complejo por defender el Gobierno de Sánchez del que forman parte. En ocasiones con mucho colmillo contra Moreno. "Usted me va a decir a mi que me vendo por un sillón que vengo de dar clases en un instituto y lleva usted 24 años viviendo de lo público", le ha reprochado el líder de Izquierda Unida al presidente de la Junta.

El debate ha estado bien. Nos merecemos políticos que sepan debatir. Que confronten. Que expongan sus ideas. Enhorabuena a Televisión Española y a los compañeros Xabier Fortes y Laura Clavero, que han conducido en combate dialéctico. La semana que viene habrá segunda vuelta en Canal Sur. Seguro que vemos cambios en algunos de los papeles de nuestros protagonistas.

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