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Aitana estrena su "Cuarto Azul" en Roquetas y confirma su salto a la liga grande del pop europeo

La artista inauguró en el Estadio Antonio Peroles su primera gira mundial ante más de 18.000 personas, con una “music house” de dos alturas, un repertorio de himnos generacionales y un recorrido que convirtió cada canción en una habitación distinta de su universo pop

Inicio de gira de "Cuarto Azul World Tour" en Roquetas de Mar.

Inicio de gira de "Cuarto Azul World Tour" en Roquetas de Mar. / El Correo

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Irene Cabello

Irene Cabello

Roquetas de Mar se dejó arrasar por el huracán Aitana. Desde horas antes, las inmediaciones del Estadio Antonio Peroles reunían filas organizadas, números escritos en las manos y fans que habían convertido la espera en una pequeña peregrinación pop. “Venimos de un pueblo de Alicante; llevamos desde las siete de la mañana aquí”, confesaban Paula y Carmen, dos madres en primera fila junto a sus hijas.

Era el arranque del Cuarto Azul World Tour, la primera gran prueba tras la gira de estadios del verano pasado y el salto definitivo de Aitana a una escala internacional. La gira llega con más de 450.000 entradas vendidas hasta el momento y debutó en Roquetas ante más de 18.000 espectadores, dos datos que confirman el tamaño de esta nueva etapa, pensada ya para grandes recintos y para un público cada vez más amplio.

Las primeras filas llevaban más de 12 horas de cola.

Las primeras filas llevaban más de 12 horas de cola. / El Correo

Sobre el escenario, esa ambición tomó forma en una escenografía pensada como relato: una casa musical de dos alturas, con escaleras, plataformas, ventanales, una cama y un cuarto azul elevado que mutaban de atmósfera canción tras canción. Un universo visual de precisión milimétrica, íntimo en su concepto y gigantesco en su ejecución.

Así fue el inicio de "Cuarto Azul World Tour" en Almería

La noche arrancó con la sacudida emocional de ‘6 de febrero’. Ahí quedó claro que el público venía con los deberes hechos: las voces se imponían por encima del escenario antes incluso de que llegara el estribillo. Después, ‘Segundo intento’ y ‘DUMDDT’ consolidaron el primer bloque como declaración de intenciones: pop directo, coreografía precisa y una Aitana que no necesitó calentar demasiado para tomar el control. “Vamos fuerte”, avisó. Y el estadio obedeció.

Con ‘Trankis’, Aitana bajó la velocidad sin perder tensión. Después llegó ‘Cuarto azul’ y la imagen terminó de explicar el disco mejor que muchas entrevistas: Aitana corrió las cortinas, se acostó en su cama y convirtió la vulnerabilidad en escena: “Llegó de golpe y todo lo arrasó”, cantó, y por un instante el estadio pareció reducirse al tamaño de esa habitación.

Roquetas de Mar ha sido la primera parada de "Cuarto Azul World Tour"

Roquetas de Mar ha sido la primera parada de "Cuarto Azul World Tour" / El Correo

“Es bonito vivir todos los procesos de la vida”, dijo la catalana antes de entonar las primeras notas de "Cuando hables con él": “La cosa es entender cómo quieres querer y cómo quieres que te quieran para que luego te llegue algo mucho mejor”, sentenció. Con "Los Ángeles", Aitana levantó a los pocos asistentes que quedaban sentados y puso a temblar la pista.

El repertorio con el que Aitana puso a bailar a 18.000 personas

‘Miamor’ fue, como ya es tradición, uno de los momentos más esperados de la noche. Mirada desafiante, paso firme y una coreografía que en su día levantó titulares y que ahora se ha convertido en santo y seña de la artista. Aitana se mueve bien, lo sabe y lo defiende con descaro. Y, siendo sinceros, ¿para qué cambiar algo cuando funciona tan bien?.

‘AQYNE’ siguió el ritmo con Aitana animando a la gente “¿qué vamos a hacer?”, preguntó la catalana y dejando que el público respondiera sin necesitar demasiadas instrucciones. La transición hacia ‘24 rosas’ recuperó una veta más antigua del repertorio, como un recordatorio de que la artista no está enterrando etapas, sino colocándolas a su manera dentro de un espectáculo más grande.

Aitana bajó del escenario para abrazar a sus fans

“No es vuestro tema preferido, pero fue el primer tema que hice de "Cuarto Azul" porque estaba muy triste", confesó Aitana antes de "Desde que ya no hablamos". Y entonces ocurrió una de las escenas de la noche: la cantante bajó al público, saludó a las primeras filas, besó, abrazó, provocó lágrimas y recompensó todas esas horas de espera bajo la lluvia.

Aitana regresó a su cuarto azul para ‘Música en el cielo’. La grada se relajó, muchos se sentaron y la atmósfera viró hacia una calma azulada. El contraste fue perfecto para ‘Vas a quedarte’, coreada hasta el punto de que por momentos se escuchaba más al público que a ella. No por falta de voz, sino por el caos precioso de miles de personas perdiendo la compostura.

Las babys toman la pista

La Aitana más provocadora tomó entonces el mando. ‘En el centro de la cama’ y ‘EX EX EX’ abrieron uno de los tramos más bailables del concierto, con la catalana invitando a “todas las babys” a perrear por ahí y un público que no dudó entrar en su juego. Su coreografía con unos de los bailarines volvió a demostrar que el baile ya no es un complemento en su directo, sino una de sus armas principales.

Se mueve con seguridad, con descaro y con plena conciencia de cómo encender el estadio cuando la noche pide fiesta. El bloque se cerró con ‘Lia’, una de las novedades de la noche y la primera vez que Aitana la defendía en directo ante su público.

El agradecimiento antes del golpe final

Antes del último bloque, Aitana detuvo el vértigo para agradecer: “Siempre me voy a quedar corta al daros las gracias”. Después avisó: se había guardado algunas de las mejores canciones de "Cuarto Azul" para el final. Y tenía razón. Con ‘La chica perfecta’ empezó el derribo definitivo. Se cayó el estadio, o al menos sonó como si lo hiciera. La canción dejó clara una idea que atraviesa este momento de su carrera: Aitana no quiere ser la chica perfecta; quiere ser Aitana. Y, de momento, le está funcionando muy bien. “Ella sabe lo que quiere y ya le da igual”.

‘Conexión psíquica’ llegó con una orden directa: “Roquetas de Mar, sois los primeros; tenéis que darlo todo”. Y Roquetas, claro, no se hizo de rogar. Para cuando sonó ‘Superestrella’, cierre honorífico y casi inevitable, el confeti dorado ya había tomado la pista y el estadio era imparable. Aitana levantó el brazo, gritó el título y el público le devolvió la palabra convertida en himno. El Cuarto Azul World Tour acababa de abrir su primera puerta, y lo hizo con el listón muy alto.

Escenografía y cifras de récord: los detalles técnicos de la gira más ambiciosa de Aitana

El debut de Aitana en Roquetas de Mar contó con el impulso de Concert Tour, promotora de una cita que exigía una producción a la altura del fenómeno. Más de 18.000 personas, una escenografía de gran formato y un recinto entregado hicieron del Antonio Peroles algo más que el primer concierto de una gira: el punto de partida de una nueva etapa para la artista.

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