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Fin de campaña en Andalucía: el PP busca rematar a Sánchez y el PSOE blinda a Montero ante el riesgo de desastre

La polémica por el carnaval en Cádiz y el malestar en la Guardia Civil con Marlaska elevan la tensión en el cierre de una campaña sin vuelco, pero con el día después ya abierto en PP y PSOE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez junto a María Jesús Montero en Pulianas (Granada).

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez junto a María Jesús Montero en Pulianas (Granada). / MIGUEL ÁNGEL MOLINA / EFE

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Isabel Morillo

Isabel Morillo

Sevilla

Último día de la campaña de las elecciones andaluzas. El domingo no solo se decide la Junta y la fortaleza del PP frente a Vox, también se mide el desgaste de Pedro Sánchez y la supervivencia política de María Jesús Montero. Juanma Moreno cierra la campaña en solitario en Málaga y Alberto Núñez Feijóo lo hará en Almería. Montero pone el broche con Sánchez en el Palacio de Congresos de Sevilla. Acaban como empezaron. No ha habido vuelco. El PP pelea con uñas y dientes por alcanzar la mayoría absoluta y el PSOE se asoma al precipicio sin saber si las urnas desmentirán los malos pronósticos. En ambos partidos se prepara ya el día después de Andalucía.

Todo apunta a que los 55 diputados, absoluta, son posibles para el PP, pero no están garantizados. Resulta significativo que los populares, pese a haber encabezado la carrera electoral con una amplia ventaja en todas las encuestas, no hayan levantado el pie en la recta final. Desde que el debate de Canal Sur marcó un punto de inflexión el pasado lunes, la campaña ha entrado en una fase de máxima tensión, con codazos, reproches cruzados y golpes destinados a desestabilizar al adversario. La paradoja es evidente: ¿por qué elevar los decibelios si la mayoría absoluta está tan cerca?

Elevar la participación y derribar a Sánchez

En el equipo de Moreno se repiten dos explicaciones. La primera tiene que ver con la participación. Los populares creen que la mayoría absoluta dependerá en buena medida de que la movilización suba respecto a 2022. Necesitan evitar que los suyos se confíen, se vayan a la playa o se distraigan entre comuniones y romerías. Hay escaños en juego en varias provincias —hasta seis, según los cálculos internos—, algunos en disputa con Vox y otros condicionados por el posible crecimiento de Adelante Andalucía, que podría privar al PP de restos decisivos como los que le sirvieron para lograr sus últimos diputados en las anteriores elecciones.

La segunda explicación es más política y mira directamente a Madrid. En Génova quieren que Andalucía sea algo más que una victoria autonómica. Aspiran a que una eventual debacle del PSOE se convierta en un golpe contra Pedro Sánchez y en el prólogo de las próximas elecciones generales. La campaña del PP ha sido marcadamente andaluza, con la marca Juanma por encima de las siglas y con Feijóo dosificado hasta el final. Pero en la dirección popular saben que un mal resultado socialista en Andalucía tendría una lectura nacional inmediata. Quieren apuntillar al PSOE y no piensan dejarse ni una bala por disparar.

El traspié del carnaval de Cádiz

Incluso a costa de algún traspié, como el intento del PP de Sevilla de amordazar al carnaval de Cádiz durante la jornada de reflexión con la comparsa de Jesús Bienvenido presentando un recurso a la Junta Electoral contra una actuación en un teatro en la jornada de reflexión. El alcalde de Cádiz, Bruno García, del PP, tuvo reflejos y mandó parar el intento de mordaza al carnaval. Con todo, la polémica ya había echado a rodar. En el PSOE seguían los ecos por el cuestionamiento, abucheos incluidos en un acto de la Guardia Civil hacia el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, después de que hasta Susana Díaz le reprochara que dejara sola a Montero en el funeral de los dos agentes que fallecieron persiguiendo una narcolancha en Huelva el pasado viernes. Un suceso que se lo ha puesto todavía más cuesta arriba a los socialistas.

El post 17 de mayo también se palpa en las filas del PSOE. La sensación de que el partido se asoma a un abismo está muy presente entre muchos cuadros socialistas. Bajar de los 30 diputados, el suelo histórico que cosecharon en 2022, sería un desastre. Algunas encuestas incluso rebajan esa cifra en varios escaños. Aun así, los socialistas siguen apretando en la recta final para no dejarse vencer por el desánimo.

Cierre de filas con Montero

La pregunta que se repite en el partido es qué ocurrirá con Montero si finalmente hay debacle. "Esta campaña es de Pedro Sánchez, es de Ferraz. Nadie puede dejarla sola ni pedirle la dimisión ni forzar su salida, porque sería lo mismo que pedirle cuentas al secretario general", advierte un dirigente socialista. Nadie sabe cómo se manejarán los ánimos la noche electoral, pero pocos pronostican que Montero vaya a presentar su dimisión, incluso con un resultado muy malo. En la dirección del PSOE andaluz insisten en cerrar filas y aguantar hasta las generales, pase lo que pase. "Seremos prudentes en todos los análisis", advierten.

Moreno, mientras tanto, volvió a reencontrarse con la nieta de la vaca Fadie, en busca de repetir el talismán que ya le acompañó en otras campañas. Tras las incursiones más duras de los últimos días, con el accidente de Adamuz y el choque político alrededor de la Guardia Civil, el PP regresó a la campaña de la sonrisa: el videoclip cantado por Moreno, la vaca, la cercanía y el tono amable que tan buenos réditos le ha dado al presidente andaluz.

Montero sigue en su carril: cribados, sanidad pública y una apelación final a que el voto de izquierdas "no se despiste". En el mitin de Susana Díaz en Triana, ya durante los saludos bajo el escenario, una amiga y madre del colegio se acercó a la expresidenta. Díaz la abrazó efusivamente y le preguntó: "¿Te he cambiado el voto, te he convencido?". Ella le respondió que sí, claro, aunque a continuación admitió que muchos amigos suyos que antes votaban al PSOE esta vez cogerían la papeleta de Adelante.

Adelante Andalucía, ¿burbuja o realidad?

Esa es una de las grandes incógnitas de la noche electoral. En Adelante Andalucía también manejan las expectativas con prudencia. No saben si la atención generada alrededor de la izquierda andalucista que lidera José Ignacio García es una burbuja o acabará traduciéndose en votos. En su equipo dicen que disfrutan de las últimas horas y admiten que la campaña les ha salido bien, aunque evitan cualquier triunfalismo. "Tenemos muy buenas sensaciones", aseguran. Cuentan que mucha gente se acerca al candidato por la calle para decirle que iba a votar a otro partido, pero que finalmente se ha decantado por Adelante. También perciben mucha gente joven entrando en política de la mano de este proyecto. Cerrarán campaña este viernes en Sevilla, en la Alameda de Hércules.

En Por Andalucía los sentimientos también son positivos. En la coalición de IU, Sumar y Podemos creen que Antonio Maíllo puede mejorar los resultados de 2022 y que la campaña ha ido claramente de menos a más, después de perder demasiados días pendientes de si los de Pablo Iglesias iban o no en la papeleta. Con un mitin en Córdoba, donde el espíritu de Julio Anguita siempre da fuerzas a los comunistas, la coalición cogía aire para afrontar las últimas 24 horas. El cierre será en el barrio sevillano del Tiro de Línea.

Vox ha elegido para su cierre El Ejido, en Almería, uno de sus antiguos fortines, con Santiago Abascal de nuevo como protagonista. Allí ganó en las elecciones de 2018, cuando irrumpió en el Parlamento andaluz y fue imprescindible para que el PP, junto a Ciudadanos, formara gobierno. Ahora persigue volver a ser decisivo si Moreno no logra la mayoría absoluta, con el miedo a la inmigración como principal arma electoral.

El domingo dirá si el PP convierte su ventaja en poder absoluto, si el PSOE logra contener el golpe o si la izquierda alternativa abre una grieta mayor en el tablero andaluz. Pero la campaña termina con una certeza: Andalucía vota este 17 de mayo mirando a la Junta, sí, pero también a La Moncloa.

Vox niega una entrevista a El Correo de Andalucía

El candidato de Vox, Manuel Gavira, se ha negado a dar una entrevista a El Correo de Andalucía. Vox ha sido el único partido con representación parlamentaria que concurre a las elecciones andaluzas del próximo domingo 17 de mayo que ha rechazado una entrevista con este periódico. El resto de candidatos, Juanma Moreno (PP), María Jesús Montero (PSOE), Antonio Maíllo (IU) y José Ignacio García (Adelante Andalucía) han contestado a las preguntas de los periódicos de Prensa Ibérica en Andalucía. Todos, salvo Vox.

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