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Playas

La playa de Huelva que parece sacada de un sueño y se esconde entre acantilados frente al Atlántico

Este enclave protegido ofrece uno de los paisajes más singulares de Andalucía, lejos del ruido y rodeado de naturaleza en Doñana

Playa de Cuesta Maneli, en Huelva.

Playa de Cuesta Maneli, en Huelva. / El Correo

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Ramón Morales

Ramón Morales

Huelva

En plenos días de calor, lo primero que viene a la mente es escaparse a la playa o meterse en una piscina, si está abierta en mayo. Pero en la costa andaluza aún quedan tesoros poco conocidos, alejados del ruido y con paisajes que parecen sacados de un cuento. Es el caso de la playa de Cuesta Maneli, en Huelva, un enclave costero situado entre Mazagón y Matalascañas, en pleno entorno del Parque Natural de Doñana, que se ha convertido en una de las playas más especiales del litoral onubense.

Su atractivo no está solo en la arena fina ni en sus aguas abiertas al Atlántico, sino también en el recorrido hasta llegar a la orilla. En Cuesta Maneli el baño empieza antes de pisar la playa, con un paseo entre dunas y vegetación que acaba en uno de los paisajes más espectaculares de Andalucía.

Un acceso por pasarela entre dunas

Para llegar a la playa de Cuesta Maneli hay que tomar la carretera A-494, que conecta Mazagón con Matalascañas y discurre paralela a la costa de Doñana. Desde esta vía se accede a una zona de aparcamiento con unas 200 plazas, punto de partida del sendero que conduce hasta la playa.

El camino se realiza a pie por una pasarela de madera de aproximadamente 1,37 kilómetros. Aunque obliga a caminar durante un tramo, el recorrido forma parte del encanto de este espacio natural. La pasarela atraviesa una zona de dunas hasta acercarse al borde del acantilado, donde el paisaje se abre al océano Atlántico en todo su esplendor.

Un mirador sobre el Atlántico

Al final del sendero aparece uno de los grandes regalos de Cuesta Maneli: un mirador desde el que se contempla la inmensidad del océano Atlántico y los acantilados que acompañan a la playa a ambos lados. Es uno de esos puntos en los que merece la pena detenerse antes de bajar a la arena.

Desde este punto, el descenso hasta la playa se realiza por escaleras de madera. Conviene tener en cuenta que el acceso no está adaptado para personas con movilidad reducida, por lo que en esos casos la bajada resulta inviable.

Arena fina, acantilados y un paisaje único

Una vez abajo, la playa de Cuesta Maneli ofrece un entorno amplio, salvaje y de gran belleza. La arena fina, el mar abierto y los acantilados de tonos cambiantes componen una imagen difícil de encontrar en otras zonas más urbanizadas del litoral.

Los colores de los cortados se deben a los distintos estratos formados por la sedimentación, lo que convierte el paisaje en un espacio de alto valor visual y geológico. Estas dunas, acantilados y mar explica que muchos turistas describan Cuesta Maneli como uno de los paraísos naturales de Huelva y de la región andaluza.

La duna del Asperillo y el valor natural de la zona

El único inconveniente de Cuesta Maneli puede ser su acceso, pero para quienes disfrutan de la naturaleza ese paseo es parte fundamental. La pasarela atraviesa la duna del Asperillo hasta llegar al acantilado, declarado Monumento Natural por su importancia ecológica y geológica.

Este lugar forma parte de uno de los tramos más valiosos de la costa de Doñana. Por eso, más que una playa al uso, Cuesta Maneli es una escapada para quienes buscan tranquilidad y contacto directo con la naturaleza.

La huella del incendio de Las Peñuelas

La zona también quedó marcada por el grave incendio de Las Peñuelas de 2017, que afectó de lleno a este entorno y obligó a realizar trabajos de restauración. La pasarela de madera y los accesos tuvieron que ser reconstruidos, además de acometerse labores de reforestación para recuperar el espacio dañado por el fuego.

Hoy, el recorrido vuelve a permitir el acceso a una de las playas más espectaculares de la provincia, aunque la memoria de aquel incendio sigue en el recuerdo de los onubenses.

Incendio en el paraje La Peñuela de Moguer (Huelva) y se adentró de lleno en Doñana.

Incendio en Las Peñuelas de Moguer (Huelva) y se adentró de lleno en Doñana. / EFE

Cómo llegar a Cuesta Maneli desde Huelva y Sevilla

Como decimos, Cuesta Maneli se encuentra junto a la carretera A-494, entre Mazagón y Matalascañas. Para llegar desde Huelva capital, hay que dirigirse primero hacia Mazagón y, desde allí, continuar unos 15 kilómetros en dirección a Matalascañas hasta encontrar el acceso.

Desde Sevilla, el trayecto ronda la hora y media. La ruta habitual pasa por la A-49, con desvío en Bollullos Par del Condado para tomar dirección a El Rocío por la A-483. Al llegar a Matalascañas, hay que girar hacia Mazagón y avanzar unos 22 kilómetros hasta alcanzar la zona de acceso a la playa.

El esfuerzo del camino queda compensado al llegar a uno de los paisajes más impresionantes de la costa onubense: una playa virgen, rodeada de dunas y acantilados, donde Doñana vuelve a demostrar por qué es uno de los grandes tesoros naturales de Andalucía.

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