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Solo una de cada cuatro empresas públicas andaluzas cumplen los requisitos de formación y experiencia en sus altos cargos elegidos a dedo

La falta de experiencia en puestos de mando es el principal déficit que revelan los altos cargos de la Junta según el informe del Dedómetro elaborado por la Fundación Hay Derecho

Edificio Torre Triana, sede de la Consejería de Hacienda de la Junta de Andalucía

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Victoria Flores

Victoria Flores

Sevilla

La administración pública andaluza es la mayor empresa empleadora de la comunidad autónoma. Aunque para acceder a un empleo público es necesario aprobar una oposición, la función pública también cuenta con muchos puestos de libre designación, a dedo. Pese a las dificultades de acceso, sus dirigentes obtienen solo un 5 raspado en cuanto a su trayectoria académica y profesional y a la mayoría no se les exige formación ni experiencia en su área. Son las conclusiones de la Fundación Hay Derecho que ha analizado en el Dedómetro los nombramientos de 153 altos cargos de 40 entidades autonómicas entre los años 2000 y 2026.

Andalucía es la segunda comunidad, solo por detrás de Cataluña, con más empresas públicas. Según los datos Inventario de Entes del Sector Público Estatal –INVENTE–, suma 128 entes y gestionan un presupuesto de más de 23.000 millones de euros. Un 5,4. Esta es la nota media que la Fundación otorga a los altos cargos de las instituciones públicas andaluzas en los últimos 25 años. Aunque, sí que sostiene que, con el paso de los años, la cualificación de los puestos directivos ha ido en aumento, sí que aclara en la comunidad autónoma no existe un mecanismo "sólido y generalizado" para decidir los nombres de los puestos de responsabilidad.

Sin requisitos para su elección

En Andalucía la mayor parte de los nombramientos obtienen un 0 o un 10. Según Hay Derecho, esta ubicación en los extremos responde a que los nombramientos se realizan a "personas con una experiencia muy alta en la materia, y por otro, personas con poca o ninguna relación previa con el ámbito de la entidad". Mientras que en los cargos científicos suele haber mucha experiencia, en otros esta es mínima.

Esta situación responde a que hay entidades para las que se exigen una serie de capacitaciones para poder dirigirlas, desde eferencias a mérito y capacidad hasta titulaciones concreta. En el otro extremo, hay entidades que las únicas indicaciones para realizar los nombramientos es conocer el órgano al cual le corresponde, algo que ocurre en 30 de las 40 empresas públicas analizadas.

El informe sostiene que la compartida entre los nombramientos de los gobiernos del PP, más recientes, y los del PSOE, hace más tiempo, es complicada debido al paso del tiempo. De hecho, en 2020 se incorporaron nuevos filtros y requisitos. Aun así, sí que defiende que en los gobiernos de coalición los perfiles son "mas completos". Así, explica que tienen mejor formación, más experiencia y más independencia política.

El informe dedica un apartado especial a la Agencia IDEA, fundada para impulsar el desarrollo de Andalucía. Pese a su importancia, el informe subraya las altas tasas de "discrecionalidad en los nombramientos" que se han producido durante su trayectoria, además de una "elevada rotación". Esto provoca que haya directivos con notas muy elevadas y otros, que apenas superan un 4 por su relación con el sector.

Suspenso en experiencia

La falta de experiencia en puestos de mando es una de las principales debilidades del sistema andaluz. Pese a la cantidad de cargos de responsabilidad que tienen cada una de las entidades públicas de la comunidad autónoma, sus responsables tienen un déficit experiencia. De hecho, de media, el Dedómetro califica con solo 3,06 puntos sobre 10 la labor de gestión previa de los altos cargos autonómicos

"No basta con nombrar personas con trayectoria profesional: hace falta que esa trayectoria sea adecuada a la entidad que van a dirigir y que el proceso de selección esté basado en reglas objetivas", explica Elisa de la Nuez, secretaria general de la Fundación Hay Derecho. Pese a esto, en sus conclusiones, el informe detalla que en Andalucía persiste "un modelo de designación directiva basado en la confianza política".

Entre otros datos que analiza, el Dedómetro subraya que solo un 22,9% de los 153 altos cargos analizados son mujeres, un total de 35, mientras que el resto son hombres. Si bien son ellas las que presentan con mejores niveles de formación que sus compañeros, también tienen menos experiencia en gestión, algo que Hay Derecho lo achaca a "mayores dificultades de acceso previo a posiciones directivas".

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