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Trabajan a 35 grados para ayudar a un refugio para 200 animales y les roban toda la recaudación en Isla Cristina

La Protectora de Ayamonte denuncia la desaparición del dinero obtenido en un mercadillo solidario celebrado en Isla Cristina y destinado a comida, veterinarios y cuidados de los animales del refugio

Imagen del mercadillo solidario.

Imagen del mercadillo solidario. / Asociación Protectora de Animales y Plantas de Ayamonte

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R.M.

Huelva

La Asociación Protectora de Animales y Plantas de Ayamonte (APAPA), ha denunciado la desaparición del dinero recaudado en un mercadillo solidario celebrado el pasado domingo 21 de junio en Isla Cristina (Huelva). La entidad ha lamentado que dos voluntarias permanecieran desde las 8.00 horas atendiendo el puesto con temperaturas de hasta 35 grados para reunir fondos destinados al refugio y que, al final de la jornada, alguien se llevara el dinero obtenido.

Según consta en la denuncia, la recaudación estaba destinada íntegramente al sostenimiento del refugio, donde la protectora atiende a más de 200 animales. Aunque en el momento de presentar la denuncia no se podía precisar la cuantía exacta, la asociación calcula que el dinero sustraído podría rondar entre los 200 y los 300 euros.

Un puesto benéfico en el mercadillo de Isla Cristina

El puesto solidario se instala el tercer domingo de cada mes en el mercadillo de Isla Cristina, concretamente en la zona del acerado junto al Teatro Municipal, en las proximidades de la rotonda Aramburu Macua. Allí, la asociación vende artículos relacionados con animales para sufragar gastos de comida, cuidados veterinarios y mantenimiento del refugio.

El pasado 21 de junio, el puesto estaba siendo atendido por dos colaboradoras de la asociación, ambas mujeres de avanzada edad y de nacionalidad extranjera. La presidenta de la protectora, Arantza Reyes, explicó posteriormente que las voluntarias estuvieron “solas, a 40 grados, atendiendo a la multitud” y que, en un descuido, desapareció la caja con el dinero.

Una presunta sustracción al descuido

Según la denuncia, el dinero en efectivo que se iba recaudando con las ventas benéficas era depositado en el interior de un bolso tipo monedero colocado sobre la mesa de exposición. Sobre las 13.00 horas, las voluntarias se percataron de que el monedero había desaparecido.

Tras realizar una búsqueda bajo la mesa y en las inmediaciones del puesto por si se hubiera tratado de una caída accidental, no lograron encontrarlo. Por ello, las colaboradoras concluyeron que el bolso había sido sustraído al descuido de encima de la mesa, aunque no observaron a ninguna persona en actitud sospechosa ni pudieron aportar datos sobre el presunto autor o autores.

“Nos han robado el mercadillo solidario”

La protectora difundió lo ocurrido en redes sociales con un mensaje contundente: “Nos han robado el mercadillo solidario”. En esa publicación, la asociación lamentó que se hubiera perdido no solo la recaudación del día, sino también el esfuerzo de las voluntarias y el dinero invertido previamente para montar el puesto.

Han robado nuestro esfuerzo, nuestro dinero invertido y, lo peor, la comida y veterinarios de los animales del refugio”, señaló la entidad, que agradeció también el apoyo de los vecinos y colaboradores habituales.

No voy a tolerar que se ensucie el nombre de la protectora

Tras la difusión del caso, Arantza Reyes publicó un nuevo comunicado para responder a las críticas y acusaciones recibidas en redes sociales. La presidenta defendió el trabajo de las dos voluntarias y explicó que no llamaron a la Policía en el momento porque se quedaron en shock, no dominan bien el idioma y no habían visto quién se había llevado el dinero.

No voy a tolerar que se ensucie el nombre de la protectora ni el esfuerzo de dos mujeres mayores que solo querían ayudar”, afirmó Reyes, que también recordó la falta de voluntarios que sufre la entidad. “Siempre pedimos voluntarios porque no tenemos ayuda. Si hubiese más gente vigilando, esto no pasaría”, añadió.

La asociación ha pedido colaboración ciudadana por si algún testigo presencial pudo observar movimientos sospechosos en la zona del mercadillo. Mientras tanto, APAPA insiste en que lo ocurrido supone un duro golpe para una protectora que sostiene su actividad gracias a donaciones, voluntarios y actividades benéficas.

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