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EDUCACIÓN

Antonio Miguel Moreno, el premiado profesor andaluz de FP que revoluciona sus clases con la IA: "Tenemos que avanzar, Madrid y Cataluña van por delante"

Este profesor de Formación Profesional, que a su vez ha obtenido 13 títulos de esta modalidad de enseñanza en 20 años, ha sido reconocido por la Asociación Española de Verificación Digital (AEVD) como uno de los tres docentes más influyentes de España

Antonio Miguel Moreno, profesor de FP distinguido como uno de los docentes más influyentes de España.

Antonio Miguel Moreno, profesor de FP distinguido como uno de los docentes más influyentes de España. / Cedida

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Rocío Soler Coll

Rocío Soler Coll

Hace dos décadas que Antonio Miguel Moreno (Jerez de la Frontera, 1977) defiende a capa y espada la Formación Profesional. Lo hace como alumno y como profesor. Lleva desde 2006 entrando y saliendo de las aulas, pero no porque haya estirado el chicle de un ciclo formativo eterno que nunca llega a terminar. Nada más lejos de la realidad. Desde el curso 2006/2007 ha obtenido 13 titulaciones y se ha convertido en una de las personas con más títulos de FP de España. Este año encara el segundo curso del Ciclo Superior en Dietética. Si lo termina, será el número 14.

Dice, entre bromas, que su familia empieza a presionarlo para que aparque definitivamente su etapa como estudiante. "Creen que ya es suficiente", reconoce. Él no parece tenerlo tan claro. Seguir formándose, explica, forma parte de una filosofía que después traslada a sus propios alumnos: en un mercado laboral cambiante, aprender no termina con la obtención de un título. Este año, además, ha sido incluido entre los cinco docentes más relevantes e influyentes de España en el ranking elaborado por la Asociación Española de Verificación Digital (AEVD), una entidad privada sin ánimo de lucro que valora, entre otros parámetros, la trayectoria, el impacto social y la presencia digital.

Moreno tampoco es un profesor de FP al uso. Sus alumnos no son jóvenes de 20 años, lleva 15 años impartiendo formación vinculada al empleo a adultos desempleados, trabajadores que necesitan actualizar sus conocimientos y personas pertenecientes a colectivos vulnerables. Da clase en ramas muy diferentes. Casi tantas como títulos acumula. El suyo sería un currículum difícil de resumir en una sola página: ha estudiado Robótica, Integración Social, Docencia, Imagen para el Diagnóstico o Electromedicina, entre otras especialidades. También ha dirigido cortometrajes, es escritor y divulgador y colabora en iniciativas vinculadas a la Unesco. Y no importa demasiado cuál sea la materia que tenga delante. Hay un asunto que, asegura, termina apareciendo prácticamente en todas: la Inteligencia Artificial.

El profesor Antonio Miguel Moreno durante la presentación del libro 'Universos cotidianos. Cajón de Sastre' en la biblioteca municipal de Puerto Real, Cádiz.

El profesor Antonio Miguel Moreno durante la presentación del libro 'Universos cotidianos. Cajón de Sastre' en una biblioteca municipal de Jerez de la Frontera. / Cedida

La extensa formación de Moreno no le ha garantizado, sin embargo, una estabilidad laboral acorde con su currículum. Lleva casi dos décadas sin un contrato indefinido estable y ha encadenado contratos temporales y fijos discontinuos. Ahora atraviesa una etapa en la que el teléfono suena con frecuencia. "Trabajo para ocho entidades diferentes, en Andalucía y en otras comunidades", explica en conversación con El Correo de Andalucía. Entre ellas cita EUSA, el Campus de la Cámara de Comercio de Sevilla, la Confederación Empresarial de Hostelería de Madrid y el Instituto Térmico del Metal, con sede en Valencia.

Es paradójico: una persona con 13 titulaciones de FP, 15 años de experiencia docente y varios reconocimientos profesionales continúa dependiendo de proyectos que empiezan y terminan. "Este es un oficio demasiado inestable, especialmente esta rama de la docencia. Va todo por proyectos y acciones formativas, así que dependes de que te llamen y de que se lleve a cabo ese proyecto", comenta. En febrero de este mismo año, sin ir más lejos, pasó varias semanas sin trabajo. "Eso habla mucho de la precariedad en este oficio, especialmente en Andalucía, donde hay menos opciones que en otras comunidades como Madrid, País Vasco o Cataluña", lamenta.

La docencia 'disruptiva': un libro cuyo final es un cortometraje

Para abrirse camino como docente, Moreno dice que ha recurrido especialmente a la imaginación y la creatividad. Esa capacidad para experimentar con nuevos formatos es, precisamente, uno de los aspectos que han contribuido a su reconocimiento. Interesado en encontrar una forma de enseñanza "diferente", busca transmitir conocimientos por caminos poco explorados: mezclar la literatura con el cine, un poema con un código QR o un relato escrito con un cortometraje. "En 2020 empecé a utilizar la Inteligencia Artificial, indagaba para aprender y para estar al día, en aquella época apenas se utilizaba entre la gente", relata.

Con el tiempo comenzó a experimentar con lo que él mismo bautizó como "Literatura Experimental Disruptiva", una propuesta que mezcla distintos lenguajes y soportes tecnológicos. "Escribí un libro y decidí que el final de la historia no se leería, sino que se vería en un corto. En la última página del texto puse un código QR para dirigir al lector a un corto. Es decir, el final del libro era un cortometraje", cuenta.

Ya ha publicado tres libros. Entre sus páginas pueden encontrarse desde poesías construidas mediante códigos de barras hasta un relato escrito simultáneamente utilizando seis lenguas oficiales de España. La experimentación acabó saltando de los libros a las aulas. "Esta forma de acercar la literatura a la gente me abrió muchas puertas en institutos de Jerez. Durante mis visitas invitaba a los jóvenes a que escribieran un poema y lo complementaran con un vídeo que reflejara qué quería transmitir el mensaje de su poema. Así aprendían a utilizar nuevas tecnologías sin desconectarse de la literatura", explica.

Bajo esta premisa, no resulta extraño que la tecnología siga siendo uno de sus sellos como docente. La Inteligencia Artificial entró en sus clases antes de que herramientas como ChatGPT o Claude se popularizaran entre millones de usuarios. Desde hace tiempo utiliza también pódcast a modo de resumen de sus clases e invita a sus alumnos -muchos de ellos profesionales de entre 50 y 60 años- a experimentar con nuevas aplicaciones. "No importa la edad, siempre les digo que es fundamental que aprendan a utilizarla, cada vez está más en nuestra vida", subraya.

"Es urgente que los jóvenes adquieran un espíritu crítico con la IA"

Pero entre aprender a utilizar la Inteligencia Artificial y asumir sin cuestionar todo lo que produce existe, para Moreno, una distancia importante. Ahí sitúa uno de los grandes desafíos educativos de los próximos años. El problema sostiene, no es únicamente que los alumnos sepan manejar estas herramientas, sino que sean capaces de cuestionar sus respuestas, contrastar la información y distinguir un contenido fiable de otro que no lo es.

Con el objetivo de intentar contribuir a una mayor educación y concienciación con la IA, Moreno asegura formar parte de la Asociación Española para la Inteligencia Artificial y de la Sociedad Científica de España, además de colaborar con la Unesco en el ámbito de la Alfabetización mediática e informacional. "Estoy trabajando en una guía para concienciar sobre cómo utilizar la IA y cómo aprender a filtrar entre la verdad y los bulos, es urgente que los jóvenes adquieran un espíritu crítico con la Inteligencia Artificial", sentencia.

Para este profesor jerezano, su objetivo cobra especial relevancia en una comunidad como Andalucía donde, desde su punto de vista, la Inteligencia Artificial todavía se utiliza más para actividades lúdicas que profesionales. "En eso, comunidades como Madrid o Cataluña van un poco por delante, tenemos que seguir avanzando".

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