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Entrevista | Pau López Portero del Real Betis Balompié

Pau López: "Disfrutar del camino no es falta de ambición, se confunde la exigencia con no saber controlarse"

"La sobreexigencia te resta y hace que tu rendimiento disminuya"

Vídeo | La reflexión de Pau López sobre la exigencia en el fútbol y disfrutar del día a día

Pau López, portero del Real Betis Balompié / Marina Casanova

Álex Mérida

Álex Mérida

Sevilla

"Mi padre siempre ha sido mi referente desde pequeño, tenía con él una conexión especial y me puse de portero por él. Hice baloncesto y volví al fútbol, él siempre me ayudaba y se ponía detrás de la portería. Fue una historia bonita, somos cinco hermanos y el fútbol implica mucho tiempo en desplazamientos y mis padres venían conmigo y a lo mejor mis hermanos no podían hacer otras actividades. Mi novia, ahora mi mujer, hizo mil viajes con ellos para ver partidos y volver el mismo día. Hay un tiempo invertido muy grande y sí que es verdad que en mi familia mucho tiempo que invertimos en casa de mis padres y durante mi infancia, con mis hermanos, fue conmigo. Eso también es de agradecer tanto a mis padres como a mis hermanos", relata Pau López Sabata (Girona, España, 13 de diciembre del 1994), portero del Real Betis Balompié en una entrevista en exclusiva con El Correo de Andalucía.

Este pasado verano se lanzó la entidad de las trece barras a su contratación como agente libre seis años después de que se fuera traspasado a la AS Roma para competir con Álvaro Valles.

Vídeo | La influencia de Manuel Pellegrini en la vuelta de Pau López al Betis

Marina Casanova

Reconoce el meta gerundense que no habló con Manuel Pellegrini a su llegada, que lo hizo con Manu Fajardo, quien le trasladó los deseos del míster: "Hablé con Manu y sí que me transmitió que Manuel estaba encantado de que yo viniese al club. Me explicó un poco que sí, que estaba Álvaro, que estaba Adrián. Y que al final quien demostrara más en los entrenamientos iba a jugar. En ese sentido el míster no se casaba con nadie y creo que lo ha demostrado. Al principio empecé jugando yo, luego me lesioné y ahora juego a buen nivel. Y hasta que me tocó la oportunidad nueva. En ese sentido el míster respeta mucho los rendimientos de cada uno. Y al final quien se lo gana juega en el campo".

"Pellegrini no se casa con nadie y lo ha demostrado, respeta mucho los rendimientos de cada uno y quien se lo gana, juega"

No sólo Pau ha crecido en estos seis años con caminos separados, el Betis también lo ha hecho: "Ha crecido mucho a nivel de club, ha cogido esa estabilidad que históricamente le había tocado tener. El presidente (Haro) y su Junta han hecho las cosas muy bien desde que cogieron las riendas. Y al final la estabilidad la da un poco el míster, que durante esos años ha conseguido que el Betis tenga esa continuidad en Europa, que al final le da una estabilidad a nivel económico y deportivo que es muy importante. Sí que es verdad que es una pena no jugar en el Villamarín, porque al final todos los recuerdos que tienes ahí están en ese campo. Pero sí que La Cartuja ahora también es un gran campo, donde viene muchísima gente y donde también se siente a la gente muy cerca. No es nuestra casa, pero es casi nuestra segunda casa".

VÍDEO | ¿En qué ha cambiado Pau López desde que estuvo en el Betis hasta su vuelta?

Entrevista a Pau López / Marina Casanova

"Cuando me fui del Betis nunca pensé que podría volver"

"El Betis es un club que está creciendo y donde también cada vez es más complicado jugar, los jugadores que vienen son mejores. Estaba en mi peor momento deportivo de los últimos años. Llevaba muchos años con continuidad jugando y jugando a buen nivel. pero sí que la temporada pasada fue extraña. Estuve medio año en Girona, llegué cuando la Liga había empezado y no tuve oportunidad de entrar. Me marché a México y empecé jugando. Luego me lesioné y luego dejé de jugar. Entonces, fue una temporada extraña. Me refería al sentido de que en mi peor temporada deportiva me dio la oportunidad de jugar en el mejor Betis de los últimos años. Para mí fue un regalo y lo sigue siendo, porque yo cuando me fui del Betis nunca pensé que podría volver. Evidentemente que fue un año que disfruté mucho, pero creo que mi camino era seguir y no me arrepiento de la decisión que tomé. Se me quedó dentro eso de estar un poco más en este club, en esta ciudad. Me apetecía. Cuando se me dio la oportunidad de volver, me mostré agradecido, primero porque no me lo esperaba, y, siendo honesto, una cosa es que creyera que no era mi mejor momento y que a lo mejor no merecía esa oportunidad por lo que había hecho el último año, pero yo encantado, feliz y sabiendo lo que puedo dar al club. Una cosa no quita la otra".

"La sobreexigencia hace que tu rendimiento disminuya"

En lo deportivo, Pau López defiende una idea muy clara: ser ambicioso no está reñido con disfrutar del camino. Para el portero del Betis, centrarse obsesivamente en los objetivos finales solo genera sufrimiento y resta rendimiento. Su filosofía pasa por dar lo mejor cada día, tanto en el entrenamiento como en su vida personal, sin gastar energía en obsesionarse con lo que todavía no ha llegado.

Además, quiso matizar la polémica por sus palabras sobre "disfrutar el camino". Niega que eso signifique falta de ambición y sostiene que en el fútbol muchas veces se confunde la exigencia con la pérdida de control. Para él, ser exigente no es romper cosas, gritar o desquiciarse, sino responder en los momentos difíciles, ayudar al equipo, pedir la pelota y mantener la calma cuando más hace falta. "Cuando yo digo que hay que disfrutar el camino significa que hay que disfrutar el camino".

"Cuando la gente silba en el estadio, exigente es el que pide el balón y hace lo que tiene que hacer"

La exigencia llega a marcar la carrera de los deportistas hasta el punto de que un portero falla en un partido en una sola acción y condiciona el resultado. Para Pau, que sacó un pie que vale un pase histórico de los verdiblancos a cuartos de Europa League, la reflexión, como todo en lo que se moja, va mucho más allá: "El portero normalmente el desgaste que tiene durante un partido es a nivel mental, no es a nivel físico. Cuando los jugadores dicen, no, es que yo he corrido 10 kilómetros, 12 kilómetros, lo que tú quieras. Ellos tienen un desgaste físico muy grande. Sí que es verdad que a nivel mental al estar moviéndote todo el tiempo por el campo no le dan tanto la cabeza como le puede dar un portero. Al final lo que dices tú, el portero son 95 minutos, pero 95 minutos desde que pita hasta que pita. Porque si hay un momento que tú, por lo que sea, desconcentras, te equivocas, pasa algo y acaba en gol, tu partido cambia. Tú puedes hacer 94 minutos y medio espectaculares, pero en el 94'45'' hay un centro, sales y no le das y meten gol, y tu partido que había sido de 9 pasa a ser de 3 o 2 en segundos".

Pau López, autocrítica y rotación en portería

Marina Casanova

"No todo el mundo puede jugar en el Betis, esa es la realidad"

"Creo que no hay tanta diferencia entre unos jugadores u otros. Creo que los jugadores que están a un mayor nivel tienen un control mental mejor que otros y saben aguantar la presión mejor que otros. No todo el mundo puede jugar en el Betis, esa es la realidad. No todo el mundo puede jugar en el Madrid, no todo el mundo puede jugar en el Barça. En los grandes equipos no se puede. ¿Por qué? Pues al mejor nivel técnico no te da, pues que al nivel mental tampoco. Y hay jugadores que al mejor a nivel técnico son más limitados que otros, pero al nivel mental son animales. Y les da para jugar a ese nivel porque mentalmente aguantan, y aguantan, y aguantan, y aguantan. Eso es la realidad y no es fácil. No es fácil jugar en un campo así, no es fácil jugar en momentos en el que las cosas no van bien".

No se queda ahí el guardameta del Betis, que hace hincapié en la importancia de esa fuerza mental tan determinante para un portero: "Tienes que saber y asumir que puede pasar eso y que va a pasar, porque yo no conozco a ningún portero que no se equivoque nunca". "Y eso es una realidad. Evidentemente, los porteros que menos se equivocan son los que están a mejor nivel. Aunque se equivoquen, también están a mejor nivel. Al final hay que convivir con ello y decir que hay que aceptarlo como es. Aceptar no significa que no me duela que me equivoque, aceptar significa que tú te vas a equivocar y tienes que pensar qué he hecho mal para el siguiente y seguir. Porque si tú sigues pensando en el error, en el error, en el error, eso se convierte en sufrimiento. Y el sufrimiento no es bueno. Y tu sufrimiento lo genera tu cabeza, no lo genera nadie más. Tú te puedes equivocar y aceptar que te has equivocado. Y es así, y es la vida que tenemos nosotros, el deporte que hemos escogido, y es lo que hay. Entonces, ahí está la mayor fuerza del portero, en saber estar 90 minutos concentrado en el partido y en aceptar cuando un portero se equivoca. Porque cuando un portero se equivoca, tienes dos opciones. O aceptas que te has equivocado y sigues, y mejoras, y sigues jugando, olvidando eso, o si tú le das vuelta a tu error, tu rendimiento cada vez va más para abajo. Porque la siguiente jugada, si menos pasa cualquier cosa, va a seguir bajando el rendimiento, y baja, y baja, y baja, y baja. Y está un poco la clave, un poco, no solo del portero en general, más en el portero, sino en el deporte en general, la cabeza, ¿no?".

"En el fútbol estamos muy marcados por lo que piensa la gente de nosotros y cuando juegas un partido sabes si ha sido bueno o malo, no hace falta que me pongan una nota y me digan si he sacado un 8 o un 3"

Por último, Pau López, quiso ahondar más en su forma de ver el error, la parada, de los momentos buenos y los malos, de la influencia de lo externo y de pérdida, en parte, de la autocrítica: "Cuando las cosas van bien todo el mundo está muy contento, y juegas, y la quieres, y saltas, y marcas el gol, y celebras, y todo va muy bien. Pero cuando van un poco las cosas medio torcidas, ahí es donde realmente hay que mostrarse un poco y tener la capacidad de seguir trabajando de la misma manera y sabiendo que es parte del deporte. En el deporte hay momentos mejores y momentos peores. No significa que en los momentos peores seas mucho peor que en los mejores. Nunca hay un equilibrio, porque al final durante una temporada ganas y pierdes. Entonces creo que al final la clave es buscar un equilibrio tuyo, independientemente de lo que piense la gente. Ahora mismo en el deporte, el fútbol en general, estamos muy marcados por lo que piensa la gente de nosotros o no: redes sociales, periodistas... Está muy de moda que después de los partidos la mayoría de periodistas ponen las notas. Estamos pensando que si me ha puesto un 4 o me ha puesto un 6, lo que piensa una persona que hace las notas ya nos hace sentir que nuestro partido ha sido peor. Al final tú, cuando juegas un partido, tú sabes si tu partido es bueno o tu partido es malo. A mí no hace falta que me digas tú si he sacado un 8 o he sacado un 3. Si me dices que he sacado un 8 y sé que me he equivocado en no sé cuántas acciones, pues por mucho que me pongas un 8 sé que mi partido ha sido malo. Ahí está un poco el trabajo de cada uno. Saber qué ha hecho bien, qué ha hecho mal y qué puede hacer mejor. Independientemente de que la gente te pite, de que la gente te hable mal en Twitter, en Instagram, en TikTok, en Facebook y no sé qué redes sociales existen más. La verdad es que nos hemos olvidado mucho de lo que es la autocrítica de lo que piensa cada uno, de lo que piensa el míster respecto a nosotros mismos y estamos pensando en lo que la gente me ha puesto o me dice. Estamos perdiendo un poco el norte de lo que es realmente el deporte, porque la gente que es de fuera puede tener su opinión respecto a un partido, puede saber más o menos, pero su opinión depende de muchas cosas. Tú sabes cuándo te equivocas, cuándo haces bien, qué puedes mejorar y qué no puedes mejorar. Ahí está el trabajo de la gente, nos basamos más en lo que opinan los demás que en lo que opinamos nosotros mismos, achacar también las culpas a lo de fuera y asumir las propias".

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