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Música y Patrimonio

El Joven Coro de Andalucía inaugura Atrium Musicae, cita que incorpora como sede al Museo Helga de Alvear

Este festival y el nuevo Raíces de Málaga suman música, patrimonio, museos y gastronomía para atraer al viajero de invierno y reivindicar el papel de los nuevos mecenas culturales

Los intérpretes del Joven Coro de Andalucía.

Los intérpretes del Joven Coro de Andalucía. / El Correo

Charo Ramos

Charo Ramos

Sevilla

Escuchar a Bach entre obras del movimiento Fluxus o junto a lienzos pintados por Pablo Picasso es posible en la bisagra entre los meses invernales en Cáceres y Málaga. Y lo es gracias a dos festivales que unen música, gastronomía y patrimonio: Atrium Musicae, que cumple su tercera edición esta semana en Cáceres, y el recién presentado Raíces, que se desarrollará en Málaga del 27 de febrero al 2 de marzo próximos, aprovechando el largo fin de semana del Día de Andalucía.

Ambos festivales apuestan por la calidad y las experiencias inéditas en lo que antes se consideraría temporada baja, dispuestos a atraer a melómanos y viajeros atentos al buen hacer de su programador artístico, Antonio Moral, anterior director del Festival Internacional de Música y Danza de Granada. Sostenidos por patrocinios privados (los principales son la Fundación Atrio, en Cáceres; la Fundación Unicaja, en Málaga) tienen otra particularidad: implican no sólo a artistas y gestores culturales sino también a algunos de los chefs españoles distinguidos con estrellas Michelin. En el caso de Málaga, por ejemplo, la organización corre a cargo de la Asociación Gastroarte, cuyo presidente, Fernando Rueda, capitanea los dos encuentros gastronómicos que habrá durante el festival.

“Son dos festivales que me gusta llamar de bolsillo, pues ocupan un fin de semana muy intenso de jueves a domingo, a diferencia de los de Granada, Santander o Peralada, que duran más de un mes. Atrium y Raíces nos permiten desestacionalizar el turismo y ofrecer una intensa panorámica musical por lugares simbólicos de los cascos históricos: catedrales, iglesias y museos de primer orden. Cáceres ofrecerá 10 conciertos y en Málaga serán 6”, detalla Moral.

Los integrantes del Cuarteto Quiroga.

Los integrantes del Cuarteto Quiroga. / Igor Studio

El Cuarteto Quiroga aparece como un talismán de ambas iniciativas pues inaugurará la primera edición de Raíces en el monasterio de San Zoilo de Antequera el 27 de febrero. Un día después Elisabeth Leonskaja, leyenda ruso-austriaca del piano actual, será la protagonista en la Sala María Cristina de Málaga, sede también de la clausura a cargo del conjunto barroco La Ritirata con un monográfico dedicado a Boccherini. La catedral malagueña, la iglesia neogótica del Sagrado Corazón (donde Música Ficta y Schola Antiqua interpretarán el Réquiem de Victoria) y el auditorio del Museo Picasso Málaga (con las tres primeras Suites de Bach a cargo del violonchelista Arnau Tomás) son las otras sedes de Raíces.

El clavecinista y organista francés Benjamin Alard.

El clavecinista y organista francés Benjamin Alard. / Bernard Martínez

“En España solo quedan dos parejas de órganos en activo construidos por el mismo maestro organero, en Málaga y en Cuenca. La pareja de órganos de Julián de la Orden de la seo malagueña es un tesoro del siglo XVIII, que afortunadamente, se ha conservado hasta nuestros días. Allí podremos admirar su sonido tan especial en un duelo entre los virtuosos Daniel Oyarzabal y Matteo Imbruno”, recalca Moral de un programa en el templo mayor de la capital de la Costa del Sol que ha mimado especialmente.

Volviendo a Cáceres, el Cuarteto Quiroga se presenta este fin de semana por partida doble en Atrium Musicae: con su esperada lectura de las Siete Palabras, la obra que Haydn compuso por encargo de la cofradía gaditana de la Santa Cueva, y en el concierto de clausura del próximo domingo en el Gran Teatro junto a la pianista rusa Yulianna Avdeeva, con quien abordarán algunas cimas de Bach y el Quinteto con piano de Shostakovich.

El programador musical Antonio del Moral.

El programador musical Antonio del Moral. / Miguel Balbuena

El festival cacereño, por cierto, arranca este jueves con talento andaluz: Marco Antonio García de Paz dirige al Joven Coro de Andalucía en un programa dedicado a los grandes polifonistas de las catedrales españolas y americanas del Renacimiento y el Barroco. Sonarán obras de autores como Guerrero, Lobo, Gutiérrez de Padilla, López Casillas y Victoria. “Buena parte de este repertorio polifónico se perdió en España durante el incendio del Real Alcázar de Madrid en 1734. Pero se ha mantenido gracias a que sus segundas ediciones se conservaban en los archivos de las catedrales americanas. Este programa inaugural nos permite también repasar el papel cultural que jugaron los conquistadores extremeños al otro lado del Atlántico”, incide Antonio Moral.

Arranca este jueves el festival Atrium con el Joven Coro de Andalucía, bajo la dirección de Marco Antonio García de Paz en un programa dedicado a los grandes polifonistas de las catedrales españolas y americanas del Renacimiento y el Barroco

El francés Benjamin Alard es uno de los mejores organistas del mundo y graba para Harmonía Mundi la integral de la música para teclado de Bach. Será el encargado de poner a dialogar la modernidad del Cantor con las obras del movimiento Fluxus en el Museo Vospell de Malpartida (Cáceres) con un matinal dominical centrado en Bach.

Pero antes, el viernes 31, se presentará en la tribuna del órgano de Santa María intercalando obras de Johann Sebastian con las de otros compositores. Tras él, el pianista Christian Zacharias ofrecerá un recital con piezas de Schubert, Haydn, Couperin, Poulenc y Scarlatti. Ya el sábado 1 de febrero no faltará el lied con las aproximaciones del barítono Andrè Schuen y el pianista Daniel Heide a Mahler (Canciones de un camarada errante; Ruckert-Lieder) y una selección de algunos de los mejores Lieder de Schubert.

La pianista Elisabeth Leonskaja, leyenda ruso-austriaca del piano.

La pianista Elisabeth Leonskaja, leyenda ruso-austriaca del piano. / M. Borggreve

Para los directores de la Fundación Atrio, José Polo y Toño Pérez, cobra todo su sentido la incorporación del Museo Helga de Alvear como nueva sede del festival. Allí, en el premiado edificio proyectado por Tuñón y Mansilla, tendrá lugar otro gran maridaje entre el arte contemporáneo y la música (días 1 y 2 de febrero) que implican al flautista y saxofonista Andreas Pritwitz, el conjunto Neopercusión dirigido por Juanjo Guillem y los alumnos del Conservatorio de Cáceres. El público recorrerá, “siguiendo a Pritwitz cual flautista de Hamelin”, algunas obras icónicas de la colección donada por la mecenas y galerista Helga de Alvear a Cáceres.

Porque este festival de pequeño formato no deja de ser la punta del iceberg del trabajo de mecenazgo que realiza la Fundación Atrio, que surge del hoy restaurante tres estrellas Michelin que Toño Pérez y José Polo pusieron en marcha en 1986.

Escuelas de música y becas para jóvenes intérpretes, programas de rehabilitación patrimonial, actividades asistenciales para enfermos y discapacitados, son sólo algunas manifestaciones del inmenso trabajo y la revolución cultural asumidos por una Fundación que, con la música como eje vertebrador, quiere “devolver a la sociedad un poquito de lo que nos ha dado”. Y que también pretende romper el aislamiento de Extremadura y relanzar Cáceres como una de las capitales culturales europeas más exquisitas, sostenibles y apetecibles. “No hay otro camino: los pueblos los cambias a través de la cultura”, defiende Toño Pérez, wagneriano y Premio Nacional de Gastronomía 1995.

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