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Toros en Sevilla

El valor seco de David de Miranda abre de par en par la Puerta del Príncipe

El torero de Trigueros firma una tarde histórica y corta tres orejas que pudieron ser cuatro, si el presidente lo hubiera otorgado

Antonio Muñoz

Antonio Muñoz

Sevilla

La Maestranza siempre ha sido una plaza con categoría que sabe ver el buen gusto y el sello artista de los toreros pintureros. Esa es la teoría pero la práctica es que cuando un torero viene con las ganas de exponer su cuerpo a cambio del triunfo, el público también sabe verlo. Y si encima torea como los ángeles, los aficionados disfrutan el doble. Es el caso de David de Miranda.

Algo más de 70 kilómetros separan Trigueros de Sevilla. A partir de esta noche ha surgido un nuevo romance en la tauromaquia. El torero onubense firmó una de las actuaciones mas impactantes que se recuerdan en los últimos tiempos. Si con su primero mostró la cualidad extrema de su valor innato, en su segundo lo toreó como los dioses del toreo para salir por la Puerta del Príncipe.

Pasadas las 21.00 horas de la noche, David de Miranda recibió al sexto toro de la tarde. No pudo lucirse con las verónicas de salida y lo hizo por unas chicuelinas ajustadas que se ganó la ovación del respetable. En banderillas se gustó Fernando Sánchez que colocó los rehiletes andándole a Hojalatero.

SEVILLA. 10/05/2025. - El diestro David de Miranda durante su faena con el primer toro de su lote en la corrida en la Maestranza de Sevilla, en la que comparte cartel con los diestros Cayetano y Roca Rey, este sábado en Sevilla. EFE/ Raúl Caro

El diestro David de Miranda durante su faena con el primer toro. / Raul Caro / EFE

Comenzó con unos estatuarios que recordaron a José Tomás, su padrino de su alternativa. Fueron apoteósicos con una quietud abismal. Sonó la banda de Tejera para amenizar esta gran obra que le otorgaría la Puerta del Príncipe.

David de Miranda realizó la faena de su vida a Hojalatero. Relajado y profundo, toreó con su faceta más artista jamás vivida y el animal comenzó a hacer el avión embistiendo por fuera del torero de Huelva. El trincherazo fue una eternidad. Sevilla lo paladeó.

Continuaría con la mano diestra para sacarle otra tanda perfecta y excelsa. Sin enganchones ni trucos, solo girando la muñeca y toreando relajado. Remató una arrucina interminable que quedó en la retina de los aficionados. “El de Trigueros también sabe torear” expresó un aficionado.

Si extraordinario era el animal por el pitón derecho, por el izquierdo no iba a bajar el nivel. De Miranda lo bordó al natural toreando con el compás cerrado y la figura vertical, únicamente echando los vuelos de su pequeña muleta. El animal seguía con el hocico por el albero dorado. El de Trigueros emocionado y la plaza rugiendo en cada muletazo. Fue una obra casi perfecta, de principio a fin, sentida y profunda. Y por supuesto, la mejor de la Feria. No falló con la espada y le otorgaron las dos orejas de ley que le daban el privilegio de cruzar por la Puerta del Príncipe al Paseo de Colón. Y lo más importante, quedará recordada en las páginas doradas de la tauromaquia.

Antes en su primer oponente, recibió al tercer toro de la tarde Inspirado, con un gran recibo capotero moviendo las manos con garbos y rematadas con una larga al hombro.

Haciendo honor al nombre del animal, David de Miranda estuvo muy inspirado en todo la faena. Brindó al público de Sevilla para comenzar con la muleta. Se escondió la franela en la espalda y se la sacó a pocos metros para enjaretarle una tanda de mucho mérito con la zurda.

El de Trigueros se puso a larga distancia en las primeras tandas pero el animal no repetía más de tres muletazos. Con la mano diestra sacó demostró una gran firmeza, siempre cruzado y toreando con la mano baja. Se fue acoplando poco a poco hasta que cogió la zurda. Le sacó unos naturales con la figura muy erguida, encajado en los riñones y las zapatillas plantadas en el albero. A partir de ahí la faena fue hacia arriba.

Ya en la corta distancia, David de Miranda se puso muy firme apostando con la derecha y apretándole al toro para que repitiera. Se lo pasó muy cerca aguantando miradas y cabezazos. Improvisó una arrucina y un pase de pecho que enloqueció el tendido. Si esa tanda fue meritoria, la siguiente sería apoteósica. Volvió a insistir con la mano diestra, el pitón más potable del animal, para ligar la faena con una mayor profundidad y torear muy encajado. Hubo un cambio de mano aguantando la mirada de Inspirado que los aficionados se asustaron. ¡Qué gran valor tiene el torero de Trigueros!

Ahí no quiso acabar la cosa, se puso enfrente del animal del Parralejo para terminar con las bernardinas más ajustadas de lo que llevamos de feria. Encima, le cambio la dirección del toro en tan poco espacio. Un milagro que no le cogiera. La plaza rugió y los tendidos se pusieron de pie con un excelente y largo pase de pecho. Mató de una estocada fulminante y ganó una oreja de peso con petición de la segunda. 

La exigencia de Roca Rey

Volvía Roca Rey tras su triunfo en la tarde del pasado miércoles. Le tocó en suerte a un toro que demostró mucha bravura desde el inicio. De salida ya demostró la cualidad con las cinco arrancadas que le pegó al torero peruano. Bonito el remate a una mano de Roca Rey. En el caballo, Capirotero acudió con violencia al choque con el picador. El torero lo lució poniendo en larga distancia.

David de Miranda no quiso dejar pasar la oportunidad del quite. Y menudo quite. El onubense se echó el capote a la espalda para hacer unas gaoneras esperando al animal hasta el final. Conectó mucho con los tendidos en su carta de presentación. Roca Rey se fue directo a por el toro para replicarle por el mismo palo. Bonita, y tan necesaria, rivalidad entre los diestros. Al espectáculo quisieron sumarse los banderilleros de Roca Rey con una excelente lidia de Antonio Chacón y un buen tercio de Viruta y Paquito Algaba.

El toro cambió por completo en la muleta. Todas las ilusiones se esfumaron en segundos. Era más reservón, desfondado, había que llegarle al hocico y embestía muy recto. Una pena que diera una voltereta en el inicio del trasteo tras clavar los cuernos. Hubiera sido otra cosa la labor del torero. El afincado en Gerena siguió toreando por ambas manos con mucha firmeza intentando que no se cayera el animal. Vio que Capirotero se vino abajo y optó inteligentemente por abreviar la faena.

Con el quinto de la tarde salió arrebatado tras ver el triunfo de su compañero de terna. Recibió con el capote y se puso a torear con verónicas sin lucimiento por la poca humillación del animal. Algo que desarrolló durante toda la faena. Ya le avisó con la franela en los primeros envites. Por poco le echa la mano.

El peruano supo darle una técnica necesaria toreando en línea para abrirle los caminos y atemperar ese derrote. Por el izquierdo pegaba un derrote al final de cada muletazo. Tuvo más mérito por el lado derecho. Un Roca Rey mucho más firme aguantando las miradas y siempre con el mando de su muleta intentando dominar al del Parralejo. En ocasiones, lo llevó muy largo pero sin poder encajarse con el toro porque le protestaba cuando se lo metía atrás de la cintura. Se arrebató en las dos últimas tandas y apostó un poco más, viendo que le costaba más al animal. Antes de ir a por la espada, optó por su faceta más tremendista y así asustar al personal. Cambiados por la espalda, circulares y un arrimón final.

La despedida de Cayetano de la Maestranza

Era un día marcado en la carrera de Cayetano Rivera. Se presentó en el patio de cuadrillas con un traje especial: un malva y plata con el bordado del traje de su bisabuelo “Niño de la Palma”.

Recibió al primero de la tarde de la ganadería del Parralejo. Un animal que blandeó desde salida y perdió las manos en varias ocasiones, tras recetarle varios lances el hijo de Paquirri. El presidente no devolvió a los corrales al animal que demostró la escasa fuerza en los primeros envites. Condicionó mucho la labor de Cayetano que vio como se caía desde los primeros muletazos. No pudo lucirse ante un animal rebrincado. Estuvo más tiempo en el suelo que en pie. El torero de Ronda finalizó su labor con una gran estocada.

En su segunda oportunidad no iba a cambiar la cosa a pesar del precioso detalle del maestro Tejera. Comenzó a sonar “Juncal” al cambiar el tercer tercio. Cayetano lo intentó con más voluntad que acierto ante este Tamboril, un auténtico mulo carente de emoción y sin poder moverse. El de Ronda se quitó las zapatillas para apretarse más con el toro, pero el animal no podía ni con su alma. Lástima el lote que le tocó a Cayetano en su despedida de la Maestranza.

Hubo que esperar hasta la penúltima corrida de abono para ver salir por la Puerta del Príncipe a un torero. Lo hizo David de Miranda, torero de Trigueros, que impactó a todos con su gran valor y enamoró a Sevilla con su toreo más artista. Se fue entre las palmas y acompañado de un grupo numeroso de jóvenes. Así se hace afición.

Ficha del festejo

Penúltimo festejo de la Feria de Abril 2025. Lleno de ‘No hay billetes’. Toros de El Parralejo,

  • CAYETANO, silencio y ovación. 
  • ROCA REY, silencio y palmas.  
  • DAVID DE MIRANDA, oreja con fuerte petición de la segunda y dos orejas. 

Incidencias: Los banderilleros Viruta y Paco Algaba se desmonteraron tras parear al segundo. Hace lo propio Antonio Chacón en el quinto.

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