Cine | Rafael Cobos Guionista y director de cine
Rafael Cobos, director de cine: "Mientras siga habiendo gente en las cunetas, habrá que seguir haciendo cine sobre la memoria"
El guionista debuta en la dirección de largometraje con una película, ambientada en la Sevilla de los 80 "que ya no existe", sobre dos hermanos separados por un hecho trágico, el asesinato del padre durante la represión franquista. Este viernes, llega

Tráiler promocional de Golpes, cinta dirigida por Rafael Cobos / A contracorriente films

Cuando Rafa Cobos (Sevilla, 1973) responde al otro lado del teléfono, apenas han pasado unas horas desde la noticia del fallecimiento de José Luis Cienfuegos, director de la Seminci de Valladolid donde este cineasta sevillano estrenó el pasado octubre Golpes, su estreno en la dirección de largometrajes. Es imposible abstraerse a este vacío que deja en la gran familia de cineastas andaluces y no reconocer la huella que deja el asturiano en sus diez largos años al frente del Festival de Cine Europeo, donde el pasado noviembre logró el premio de mejor película en Panorama Andaluz. Este viernes Golpes, la historia de dos hermanos marcados por la pérdida del padre durante la represión franquista con la Sevilla de los 80 que "ya no existe", llega a las salas de cine dispuesta a batirse "con las películas familiares y norteamericanas que vienen ahora en estas fechas", bromea. En la plataforma Movistar +, Anatomía de un instante, la serie sobre el 23F que ha escrito basándose en el libro de Javier Cercas está siendo todo un éxito de crítica.
PREGUNTA. Estrenó Golpes en la Seminci de Valladolid, ¿cómo fue ese momento en que Cienfuegos le pide que estrene allí?
RESPUESTA. José Luis fue rapidísimo, tajante y categórico: "Quiero esta película". Y, de hecho, envió una carta hermosísima, la carta que suelen mandar los directores del festival a las películas invitándolas, en la que tenía unas palabras maravillosas en torno a Golpes. Fue una alegría. Estuve casi todo el festival y tuve la fortuna de compartir con él en muchos momentos, del estreno internacional de Golpes como de otras actividades que pude compartir con él a lo largo de esa semana.
P. Al ver la película me da la impresión de que hay personajes, atmósferas, obsesiones que usted ya ha descrito en los guiones para Alberto Rodríguez, que le acompañan hace mucho. ¿Cuánto tiempo venía fraguándose este filme?
R. Me acompaña desde hace mucho tiempo, porque yo creo que forma parte de mi forma de entender esto. Alguien me decía el otro día que se parece en muchas cosas a temáticas de las películas de Alberto [Rodríguez]. Y claro, digamos que es un ejercicio de transferencia entre la escritura y la dirección. Llevo viviendo 20 años junto a Alberto. Entonces, sí, está mi universo ahí, están los márgenes, las periferias, los desamparados, la posibilidad de la redención, hay pensamiento político, hay libertad lírica, o sea que están partes de mis obsesiones en un guión.
P. ¿Cuándo comenzó entonces a escribirla?
R. Un guión que, de hecho, se comenzó a escribir en el 2016, y que por necesidades laborales, tanto a Fernando Navarro, que es el coguionista, como a mí fuimos desarrollando de modo paralelo a otros proyectos que eran prioritarios en su momento. Terminó cristalizándose hace poco, que fue cuando, por segunda vez, me ofrecieron Borja Pena y Emma Lustres [Vaca Films] dirigirla. En esta ocasión dije que sí. Dirigir El hijo zurdo [serie de Movistar +], me dio un poco de experiencia y me dio tranquilidad para dirigir en solitario.
P. ¿O sea que El hijo zurdo como proyecto nace después de Golpes?
R. Sí, cuando me proponen Golpes siento que no es el momento todavía. Paso por El hijo zurdo, que codirijo con Paco Baños, y después vuelvo al guión de Golpes. Y ya en la última versión, Borja y Emma vuelven a proponer que la dirija: en este caso, acepto gustosamente. Y ha habido una diferencia: con El hijo zurdo me lo pasé muy bien, disfruté mucho, pero fue más difícil, la sufrí; en Golpes, no he sufrido nada, ha sido todo muy gozoso.
P. Se ha catalogado su película como una actualización del cine quinqui, pero yo antes que eso, que es la atmófera, lo que veo es el relato universal de los dos hermanos como polos opuestos, casi bíblico de Caín y Abel.
R. Exacto, es una historia de dos hermanos, separados por un acontecimiento trágico, que es la muerte del padre, y cómo eso es constitutivo de dos caminos, dos vías vitales muy diferentes, el de Sabino, el personaje del Luis Tosar, que representa quien se ha incorporado al sistema, el que ha vivido con el ejercicio absoluto de la responsabilidad del hermano mayor en el sistema, y Migueli, aquel que ha quedado excluido del sistema, que se representa en ese cine quinqui, que forma parte de los personajes suburbiales, periféricos, de los excluidos, de los que llevan casi que por pedigrí la pobreza y la exclusión social. Son dos hermanos que vuelven a encontrarse mucho tiempo después, uno es policía del sistema y otro es ladrón. Se cruzan justamente con cuando Migueli quiere cumplir su objetivo vital, que es darle sepultura digna a su padre. Es una historia de vínculos, una tragedia que tiene algo de bíblico, como ha dicho, que son representantes de una España fracturada por un acontecimiento trágico.

Imagen de 'Golpes', dirigida por Rafael Cobos / Julio Vergne
P. "A lo mejor si papá no hubiera muerto yo no habría entrado en la cárcel". Es la forma más clara del "Yo soy yo y mis circunstancias de Ortega".
R. Exacto. Esta cosa rousseauniano del determinismo social. El policía le echa en cara a su hermano que qué concepto tiene el de justicia. Esa secuencia contiene el corazón de la película porque también hay un momento en el que Sabino le dice al otro que "Nadie se acuerda de la guerra, han pasado 40 años", y Miguel le replica que ese es el problema, que nadie se acuerda ya de la guerra. Es una secuencia donde se atomiza todas las intenciones por mi parte. Está ahí el significado de Golpes.
P. Estamos en plena conmemoriación de los 50 años de la muerte de Franco. ¿Desde cuándo le interesó la memoria histórica?, ¿cuándo despertó su mirada a esa grieta que tenemos como sociedad?, ¿procede de una familia donde esto se hablaba?
R. Se han dado un poco las dos circunstancias. Algo que falta ahora mismo es información, no solo en la mayoría de las familias sino en todos los centros educativos. Necesitamos memoria, necesitamos saber nuestra historia reciente para poder ser críticos y para, sobre todo, ser cada vez mejores personas y mejor país.

Imagen del rodaje de 'Golpes', dirigida por Rafael Cobos / Julio Vergne
¿Por qué me interesa? Porque con el tiempo he ido decantando por determinados temas y uno que el del paso de la dictadura a la democracia siempre me ha parecido muy interesante, ahí anidan muchas de las respuestas que estamos dándole ahora a nuestra sociedad y, aunque lo había tocado de forma tangencial en algunas de las películas, ha sido con Anatomía de un instante que lo he hecho de forma frontal y con Golpes lo he hecho de una forma casi que de fábula, subtextual. Me apetecía hablar de esta memoria y hablar de esta necesidad de restañar esta herida todavía tan abierta e intentar darle sentido común a algo que en ningún caso debía ser un debate, en ningún caso debía ser una herramienta política de disputa, debería imperar el sentido común.
P. O sea, que los productores siguen queriendo apostar por historias sobre memoria y represión. No le han venido con el "otra película de la Guerra Civil".
R. Yo no sé cuántas películas hay que hablen de la memoria no sé.. Hace mucho tiempo que no revisitábamos un cine en el que los protagonistas eran gente marginal, gente de barrio y mientras que haya víctimas en las cunetas tendremos la obligación de seguir contándolo. Nos pusieron un gráfico en uno de los programas en que intervenimos en la radio sobre el mapa de fosas de España marcado con puntos. La imagen era verdaderamente sobrecogedora.
P. Hablemos del reparto, cuando aparece Jesús Carroza en la pantalla no se puede dejar de pensar que el personaje era suyo desde el principio.
R. Cuando terminé la primera versión de guion sabía que, si finalmente yo tenía poder de decisión en el casting, el personaje de Migueli era para Jesús Carroza. Luego cuando el proyecto empezó a conformarse se lo enseñaron a Luis Tosar y cuando lo leyó dijo que sí al proyecto, y fue un subidón porque soy un director novel. No se me ocurre mejor dupla: Jesús tiene esa cosa de verdad, de honestidad, de mirada tan intuitiva, esa forma de actuar tan orgánica... y Luis tiene todo y una técnica que lo hace un verdadero virtuoso. Y luego apareció otro personaje que fue como un mirlo blanco: Teresa Garzón, una actriz increíble, cantante, música, coreógrafa. Fernando Navarro la vió en un espectáculo teatral, le hicimos una prueba y en directo el flechazo fue inmediato.
P. Ha logrado un gran retrato del ambiente, de los tipos de esa Sevilla de los 80. ¿Qué Sevilla le tocó vivir a usted?
R. Conocí todo lo que sale de esa película. Es el recuerdo de algo que ya no existe. La Sevilla de los 80 no existe ya, es muy difícil encontrar rincones o espacios que nos lleven a los 80 y la película ha encontrado de los pocos espacios que quedan e, incluso, de los que ha encontrado, hemos tenido que intervenir. La directora de arte ha hecho un trabajo increíble porque no era fácil. Tenemos en nuestra cabeza la Sevilla de los 80 que aparecen en las imágenes reales que se intercalan a lo largo de la película.
P. ¿De qué archivo proceden?
R. Son de Nonio Parejo, director de fotografía, tiene un archivo de materiales increíbles. Son imágenes fantásticas por dos cosas: eran testigos de que lo que el espectador iba a ver se anclaba sobre un hecho real y que estaba localizado en una ciudad que existió así; y, por otra parte, porque tenía que ver eso que hablamosd del recuerdo cargado de emoción y de memoria como tema.
P. ¿Y qué le dicen los suyos sobre el resultado?, ¿está contento?
R. Estoy más que estoy contento porque al final el resultado puede gustar más o gustar menos pero es muy mío. Todo el que ve la película me dice que es mi universo creativo y, al mismo tiempo, que es una película muy emocionante, con una poética sobre la que normalmente no nos hemos detenido mucho.
P. Y la música, qué maravilla de banda sonora de Bronquio.
R. Había trabajado ya con Bronquio en El hijo zurdo y fue un fichaje que no lo iba a dejar escapar. Cuando ya tenía casi que la versión definitiva del guion, me reuní con él y le dije que quería que hiciera la música para la película desde un sitio distinto al que tenemos asociado el cine quinqui, al flamenquito, a Los Chichos, a Los Chunguitos. Quería ir a otro sitio distinto al de todas las convenciones del género, que metiera sintetizadores, sonido de máquinas, algo que tenga raíces nuestras pero muy atmosférico, muy moderno y el resultado es una banda sonora que la lleva a otra dimensión.
- Un frente con lluvias tocará Andalucía: serán dos días y los avisos de Aemet serán por viento y oleaje
- Nuevas normas para los patinetes: suben las multas y limitan dónde aparcar
- El Cuponazo de la ONCE deja más de ocho millones en siete provincias andaluzas
- Manu Sánchez firma un pregón para la Historia del Carnaval: reivindicativo y con su 'boda' en Cádiz
- El acta arbitral sobre la expulsión de Matías Almeyda en el Sevilla-Alavés
- Una enfermera se enfrenta a cinco años de cárcel tras consultar 80 veces el historial clínico de la exmujer de su marido en Sevilla
- Cupón de la ONCE: Resultado del sorteo de este lunes 16 de febrero de 2026
- Así son los 63 nuevos autobuses con los que Tussam moderniza su flota