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Recomendaciones

Buenos propósitos seriéfilos: una decena de clásicos que te deberías proponer ver de una vez en 2026

La llegada del nuevo año es un buen momento para proponerse solucionar lagunas y ver por fin, sin excusa que valga, 'Los Soprano', 'The wire' o 'Friday night lights'

Kyle Chandler, James Gandolfini y Dominic West en 'Friday night lights', 'Los Soprano' y 'The wire', respectivamente

Kyle Chandler, James Gandolfini y Dominic West en 'Friday night lights', 'Los Soprano' y 'The wire', respectivamente / Archivo

Juan Manuel Freire

La vida no da mucho respiro a casi nadie. Y aunque se hable de contracción en la industria, solo estar al día de las series esenciales del momento ya requiere ejercicios de funambulismo con la agenda. En un momento de (sobre)estímulos como este, cuando cada semana se estrena la serie del año, ¿a quién se le ocurriría poner el pie en el freno y decir "voy a ver ese clásico al que el tiempo ha puesto en un altar del que lleva sin bajar una eternidad"?

A casi nadie, pero finales de año es un buen momento para proponérselo. Esta lista de aquí abajo es una colección de buenos propósitos en versión seriéfila: un puñado de series legendarias, muy aclamadas, que es fácil dejar para otro momento por el miedo a su larga duración, o a la complejidad de sus tramas, o a que igual no nos gusten y tengamos que pasarnos el día discutiendo con todo el mundo. No hace falta esperar a la jubilación para ponerse con ellas. Solo es necesario algo de fuerza de voluntad. La recompensa será aparente enseguida. 

'Expediente X' (1993-2018)

Hay que hacer hueco en nuestras vidas para los agentes del FBI Fox Mulder (David Duchovny) y Dana Scully (Gillian Anderson), esto es, el creyente y la escéptica, antes del anunciado 'reboot' de la serie a cargo de Ryan Coogler, director del díptico 'Black Panther' y 'Los pecadores'. Quienes todavía no hayan entrado en el universo de Chris Carter deben abrocharse los cinturones y prepararse para todo un viaje, uno con paradas tan escalofriantes como 'Infiltrarse', 'El huésped' o 'El hogar'. Hay que ver 'Expediente X', además, para saber cómo empezaron grandes creadores de las series modernas, de Vince Gilligan ('Breaking bad', 'Pluribus') a Howard Gordon ('Homeland', 'La bestia en mí'). Disponible en Disney+. 


'Friends' (1994-2004)

Para la mayoría de mortales, la panda del Central Perk es simplemente irresistible, una mezcla de atractivo físico y 'timing' cómico con la que de nada sirve oponer resistencia. Pero todavía los hay reticentes a probar su magia. No sabemos si tiene que ver con lo supuestamente macilento de su formato de sitcom clásica, grabada frente a público real. O el hecho de que no se ajuste a los cánones de diversidad actuales. De acuerdo, 'Friends' es lo más terriblemente blanco que hay, pero también contiene el mejor humor blanco que imaginarse pueda. La vida no es lo mismo sin tener la imagen de Ross (David Schwimmer) disfrazado de armadillo en tu cabeza. Disponible en HBO Max


'Buffy, cazavampiros' (1997-2003)

Otro título legendario con reboot a la vista (o mejor dicho, secuela, y en principio prevista para este mismo año) es la versión en serie de una película de 1992 que mucha menos gente recuerda. Sarah Michelle Gellar es la heroína titular, una animadora de instituto que descubre ser una Elegida, una guerrera con fuerza y capacidad para combatir contra vampiros y demonios. Su creador, Joss Whedon, se servía de fenómenos sorprendentes como hábiles metáforas de la adolescencia y primera juventud. Según las informaciones, convirtió el rodaje de la serie en un infierno tóxico, algo que estropea ligeramente, hay que admitirlo, el descubrimiento o rescate. Disponible en Disney+


'Los Soprano' (1999-2007)

"¿Para qué voy a ver esta serie si ya he visto 'Una terapia peligrosa'?", dirán algunos. Bueno, con todo el respeto por Harold Ramis, este retrato de mafioso en crisis tiene muchas más capas, como puede esperarse teniendo en cuenta que dura 86 episodios. "¿Y para qué voy a verla si ya me sé el final, del que no ha dejado de hablar todo el mundo desde 2007?". Bueno, una historia no es solo el enigma resuelto al final y, en este caso, ni siquiera se resolvió, aunque al 'showrunner' David Chase se le haya escapado alguna pista recientemente. 'Los Soprano' es realmente una serie para deleitarse con cada elemento, sobre todo las palabras escritas por Chase y defendidas por un reparto coral sublime, el añorado James Gandolfini en cabeza. Disponible en HBO Max


'Las chicas Gilmore' (2000-2007)

Como no hablaba de hombres difíciles, sino de una madre y una hija que eran, además, las mejores amigas, durante un tiempo no tuvo la reputación de todas esas series sobre hombres difíciles de la tercera edad de oro de la televisión. Solo obtuvo un Emmy en todo su curso y no fue al guion ni las interpretaciones, sino al maquillaje. Pero “Las chicas Gilmore” es un verdaderamente reivindicable festival de serie, festival de la palabra, si quieren, sobre todo por las muchas que Amy Sherman-Palladino puso en boca de Lorelai (Lauren Graham), mejor amiga de su lista hija adolescente Rory (Alexis Bledel). No puede ser mala serie si bandas míticas como Sonic Youth, Yo La Tengo y Sparks accedieron a aparecer en ella en carne y hueso. Disponible en Netflix


'A dos metros bajo tierra' (2001-2005)

A muchos, no sin parte de razón, les parece un calvario la idea de pasar el único rato de descanso del día en una funeraria y dando vueltas a la muerte. Y es innegable que “A dos metros bajo tierra” duele, sobre todo en un episodio final tan sorprendente como lógico. Pero como su propio creador, Alan Ball, me decía hace poco en entrevista con EL PERIÓDICO, la serie hizo de la muerte un tema “menos terrorífico, y no sé si decir entretenido, pero sí al menos con su parte de humor”. Las muertes iniciales parecían salidas de 'Destino final' y había secuencias oníricas que oxigenaban un ambiente ya de por sí menos claustrofóbico de lo que se podría imaginar. En cierto modo, incluso se podría decir que 'A dos metros bajo tierra' es pura vida. Disponible en HBO Max


'The wire' (2002-2008)

Hay que admitir que al principio la trama puede ser díficil de seguir. Es una de las razones esgrimidas por algunos para abandonar y dejar el culto a la serie de David Simon para otros. Pero conviene tener paciencia, rebobinar, explorar, leer 'recaps'… Y dejarse abrumar inevitablemente poco a poco por un devastador retrato de Baltimore, ciudad resquebrajada. Cada temporada profundiza en un aspecto: el tráfico de drogas, la desintegración de los sindicatos en el puerto marítimo, el sistema escolar, un ayuntamiento en claroscuro, la crisis de los periódicos. Una vez hayas aprehendido su visión naturalista y humanista, casi cualquier drama criminal te parecerá frívolo e innecesario. Disponible en HBO Max


'Deadwood' (2004-2006)

La serie pionera del revival del wéstern televisivo en el siglo XXI. Una odisea oscura y poética con el verbo florido de David Milch, uno de los showrunners más insobornables de la historia de la televisión. Solo en su primera temporada, gracias a las libertades que proporciona HBO, se empleó la palabra 'joder' hasta 861 veces. Y la intensidad de su lenguaje era comparable a la crudeza de su violencia. Durante la fiebre del oro, el pueblo de Deadwood, en Dakota del Sur, es un hervidero de ambición y crimen poblado por personajes reales como Wyatt Earp, Wild Bill Hickok o Calamity Jane. Disponible en HBO Max


'Perdidos' (2004-2010)

Su incorporación a Netflix en agosto del año pasado posibilitó un importante revival: mucha gente que no vio esta producción de J. J. Abrams en su día, quizá por ser demasiado joven, o simplemente por lo mal que se emitió, descubría por fin los placeres infinitos de una odisea de ciencia ficción sin límites narrativos. Pese a ello, todavía hay gente que no la ha visto, quién sabe si por creer que ya conoce el final. ¡No, no estaban todos muertos, de verdad! Es más complicado que eso. Y mucho más bello. Nadie debería dejar este mundo sin saber qué significa 'not Penny's boat' o sin haber visto el capítulo 'La constante', el viaje en el tiempo como drama romántico. Disponible en Disney+


'Friday night lights' (2006-2011)

Que gire en torno a un equipo de fútbol americano de instituto podrá echar atrás a quienes prefieran el fútbol a la europea, o no tengan el drama deportivo como género de cabecera, pero la serie capitaneada por Jason Katims iba, sobre todo, de gente y de problemas reconocibles.

Igual alguien piensa que una pequeña comunidad tejana le queda lejos, pero lo local es universal y, de veras, es difícil salir indemne emocionalmente de cualquier episodio de esta serie, no digamos ya de un visionado completo. Quienes elijan esto último acabarán viendo a un joven Michael B. Jordan ('Los pecadores') como atleta metido a 'quarterback' estelar. Disponible en Filmin

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