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Establecimientos emblemáticos

Así es la historia del Cervantes, el cine que acogerá la grabación del programa de Évole con Manuel Carrasco

El emblemático espacio de la calle Amor de Dios abrió sus puertas en 1873, primero como sala de teatro, y ha vivido todas las etapas del cine hasta la actualidad, cuando lucha por sobrevivir en un mundo de multicines y plataformas 'online'

Imagen histórica del cine Cervantes, en una fotografía histórica del archivo de El Correo de Andalucía.

Imagen histórica del cine Cervantes, en una fotografía histórica del archivo de El Correo de Andalucía.

Patricia Godino

Patricia Godino

Sevilla

Cuando el Cine Cervantes abrió sus puertas en 1873, Sevilla era otra cosa a lo que es ahora. No un decorado para el consumo rápido como ocurre en muchas calles del centro histórico. Era una ciudad desigual, con bolsas de miseria muy cerca de los salones ilustrados, con epidemias recientes y una modernidad que trataba de abrirse paso. No existía el cine, claro, y ni siquiera estaba del todo asentada la idea de ocio como la entendemos ahora. El Cervantes nació como teatro en una Sevilla a la que todavía le quedaba por vivir la gran exposición de 1929, Guerra Civil, la durísima represión del general Queipo de Llano y las manifestaciones del 4D y la modernidad que llegó con la Expo92.

Es en este espacio, uno de los locales emblemáticos reconocidos por el Ayuntamiento de Sevilla, donde se va a grabar, el próximo martes 13 de enero, el primer programa de la nueva temporada de Lo de Évole, donde Jordi Évole entrevistará a Manuel Carrasco en uno de los mejores momentos de su carrera y con cuatro conciertos en el Estadio de la Cartuja a la vista.

Durante sus primeros años acogió zarzuelas, óperas, compañías de teatro y espectáculos populares. Con la llegada del cine a finales del siglo XIX y su progresiva implantación en las primeras décadas del XX, el edificio se adaptó al nuevo formato. Como ocurrió con muchos teatros, el Cervantes fue incorporando proyecciones hasta convertirse definitivamente en sala de cine. Y hoy es, sin duda, uno de los espacios más bellos de Sevilla, donde se siente, se huele casi, el peso de la historia.

Del cine mudo a una viabilidad en el alambre

A lo largo del siglo XX, el Cervantes vivió todas las etapas del cine en España: el cine mudo, el sonoro, la posguerra, la censura franquista, los programas dobles, el cine de barrio y la llegada de las grandes distribuidoras. Fue un cine popular, frecuentado por generaciones de sevillanos, en una época en la que ir al cine era una de las principales formas de ocio. No era una sala elitista ni especializada: era un cine para todo el mundo.

El edificio atravesó la Guerra Civil, los años de escasez y las sucesivas crisis del sector. En los años 80 y 90, con la aparición del vídeo doméstico y más tarde de los multicines en centros comerciales, muchas salas históricas de Sevilla cerraron. El Cervantes, sin embargo, continuó funcionando, adaptándose como pudo a los cambios del mercado y del público, aunque ha pasado etapas de zozobra y su viabilidad ha estado en el alambre muchas veces.

Hoy es el cine en activo más antiguo de Sevilla y uno de los más antiguos de Europa. Mantiene su estructura original de teatro, con escenario y platea, algo poco habitual en las salas actuales. No es un cine de grandes estrenos ni de tecnología puntera, pero sigue siendo un espacio en funcionamiento, algo cada vez más raro en los centros históricos de las ciudades. Es sede de estrenos durante el Festival de Cine Europeo de Sevilla, fue sede también recientemente de ciclos de cine antiguo programado por la Filmoteca de Andalucía y ha acogido la presentación de la película sobre Miguel de Cervantes con Alejandro Amenábar, que se convirtió en todo un éxito de público. Es, al fin, todo un símbolo para el barrio de la Alameda y la calle Amor de Dios.

Que siga abierto, en un contexto de multicines en centros comerciales y películas en plataformas online, es casi un milagro. En una ciudad donde casi todo se transforma o desaparece, el Cervantes es, sobre todo, resistencia.

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