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Premios Goya 2026 | Hugo Welzel Actor y nominado a actor revelación como protagonista de 'Enemigos'

Hugo Welzel, actor: "Me fascina de dónde nace el odio: entenderlo es la única forma de combatirlo"

Criado en Las Pajanosas, de padres "hippies", encontró en el cine una tabla de salvación de adolescente; está nominado como actor revelación por su impactante papel como acosador en 'Enemigos'

Hugo Welzel (Sevilla, 2004)

Hugo Welzel (Sevilla, 2004) / El Correo

Patricia Godino

Patricia Godino

Sevilla

Llenó la pantalla en El hijo zurdo, la serie donde Rafa Cobos debutó en la dirección, cuando todavía parecía un chaval en busca de sitio. En su primer largometraje como protagonista, el sevillano Hugo Welzel brilla por el despliegue actoral que sostiene en Enemigos, de David Valero, un drama sobre el bullying y el perdón, con una interpretación que le ha llevado a estar nominado al Goya a Mejor Actor Revelación.

El pueblo, Las Pajanosas, y unos padres -él alemán, ella de Sevilla, que se conocieron en la vendimia francesa- que le inculcaron libertad y valores le han hecho mella en su carácter. Al otro lado del teléfono suena sereno, con temple, sensible y con una madurez que abruma a sus 21 años. Este sábado vivirá en Barcelona su primera gala de los Premios de la Academia del cine español en la que Susan Sarandon recogerá el Premio Goya Internacional. El algecireño Manolo Solo está nominado a Mejor Actor por Una quinta portuguesa.

PREGUNTA. ¿Cómo le llegó el papel de El Rubio y qué pensaste cuando leíste el guion? Es un rol duro y con muchos matices.

RESPUESTA. El Rubio me llegó de mano de Alberto Félez [hijo de José Antonio Félez, nombre clave en la producción del cine andaluz y español], que encabeza Atípica Films, la productora de Enemigos. Había trabajado justo antes con él en El hijo zurdo y ya ahí, rodando en Sevilla, me decía que había un proyecto interesante. Un mes después, ya tenía sobre la mesa el guion. Confío mucho en Alberto, le quiero muchísimo y sé que me va a cuidar mucho. Me tiré ciegamente al proyecto. Es una película muy importante para los momentos que estamos viviendo ahora y tiene un mensaje muy valioso.

Un fotograma de 'Enemigos', de David Valero.

Un fotograma de 'Enemigos', de David Valero. / eL CORREO

P. ¿Cree que el cine tiene que cumplir con esa misión, hacer películas valientes y pegadas a la actualidad?

R. No hay rama artística con más influencia en la sociedad y la actualidad que el cine. El cine tiene un papel protagonista en salvarnos de todo el odio y toda la violencia que hay hoy en día y, sobre todo, la que nos espera. El cine es de lo poco que hay que puede unirnos como sociedad, como humanidad, y darnos un lugar seguro de amor y de unidad.

P. Con Lorenzo, el papel que interpreta en El hijo zurdo, coincide con El Rubio en esa rabia que tiene dentro que la entiendo en el fondo como ek reflejo de la inseguridad. ¿Cómo se prepara para personajes así?

R. Tanto Lorenzo como El Rubio tienen muchísima rabia dentro no gestionada y muchísimo odio dentro. Tengo la suerte -y por eso también me llegan muchos personajes tan oscuros y complejos- de sentir un amor tan grande por la vida y un agradecimiento tan grande por el mero hecho de existir que estas personas tan complejas y con tanta rabia me causan muchísima curiosidad. Porque son todo lo contrario a mí. Yo siento muchísima gratitud y muchísima alegría por vivir.

Me fascina buscar desde dónde nace esa rabia, de dónde nace ese odio y cómo puede una persona llegar a estar tan vacía y tan insegura hacia la vida. Para mí son víctimas: tanto Lorenzo como El Rubio son víctimas que hacen de otras personas víctimas suyas, pero no dejan de ser víctimas. Desde la comprensión del odio creo que es la única manera de sanar, de combatirlo.

P. Siempre pienso que tiene mucho que ver con el entorno familiar, con el contexto en el que uno se cría. Padre alemán, madre sevillana, criado en un pueblo… Cuénteme quién es.

R. Mi padre es alemán y mi madre es sevillana. Se conocieron en el 84 siendo ambos pobres y bastante hippies, trabajando en la vendimia en Francia. Es una historia muy bonita. Cómo se encontraron vidas tan ajenas: una sevillana y un alemán de Stuttgart. Me criaron en Sevilla, en una pedanía de Guillena que se llama Las Pajanosas. Viví toda mi vida, hasta los dieciocho años, en ese pueblo. Y sí: no influye al cien por cien, pero marca la diferencia la educación que tengas y la familia donde te críen. Yo tenía una familia muy peculiar, una familia muy humilde, que viene de buscarse la vida desde cero.

Mis padres se conocieron pobres y bastante 'hippies'. Tuve una infancia muy humana, en el campo, me criaron en la empatía, y en saber ser autosuficiente

Al principio estuvieron en Nervión, que es donde vive mi abuela. Luego, cuando fueron ganando dinero con un puesto de plata, que sigue vigente a día de hoy en la Plaza del Duque, buscaron un pueblo apartadito, encontraron Las Pajanosas, construyeron la casa y me tuvieron a mí. Tuve una infancia muy humana, en el campo, me criaron en la empatía, y en saber ser autosuficiente. Mi padre lo ha sido toda su vida.

P. He leído en alguna entrevista que ha dicho que era un chico distinto a los de su edad.

R. Digamos que en mi adolescencia había un entorno hostil, bastante desapegado emocionalmente de lo que es vivir y fui capaz de ver y sentir lo que mi cuerpo me estaba pidiendo: exprimir la vida. Y encontré el cine que me dio una conversación directa con las personas, con los seres humanos.

P. Al final el cine son las experiencias de otros llevadas a la pantalla.

R. Eso es. Me llenó el corazón y el alma de lo que yo necesitaba, que era humanidad. Y decidí que no podía dedicar mi vida a otra cosa que no fuese el cine. Y aquí estoy.

P. Cuénteme de algunas de esas películas o series que le marcaron.

R. Empecé con series porque cuando yo tenía trece o catorce años era la explosión de las plataformas. Creo que la primera serie que me vi, que me hizo sentir un poco lo que era el cine, fue Prison Break: había algo muy bonito entre los hermanos Scofield. Y luego me enamoré a nivel profundo de la grandeza del cine con Breaking Bad, un retrato tan complejo de tantos seres humanos. Luego me adentré en el mundo de las películas y encontré a Richard Linklater, que es mi director favorito, con la trilogía de Before. A mí me cambió la vida. Luego también Christopher Nolan con Interestelar..

P. Más allá de la nominación, ¿qué saca de esta película que trata el bullying y también de esa distancia de entendimiento entre generaciones?

R. Hay mucha distancia ya no solo entre generaciones, sino entre todos los seres humanos. Me llevo, y espero que todo el mundo se lleve, una hostia de realidad y una dosis de humanidad. Darnos cuenta de lo separados que estamos los unos de los otros y de lo fácil que sería todo si fuésemos capaces de ser conscientes de las situaciones que tenemos todos sería más difícil juzgar, insultar. Si estuviésemos más unidos, nos sería muy complicado odiarnos.

'Enemigos' enseña eso: que hasta tu peor enemigo puede tener motivos para ser amado. Eso se puede extrapolar a todo

Enemigos enseña eso: que hasta tu peor enemigo puede tener motivos para ser amado. Eso se puede extrapolar a todo. Y creo que es una de las grandes faltas que tenemos como sociedad.

P. En lo profesional, ¿a qué aspira? ¿Tiene un horizonte?

R. Yo sí. Vivo todo con muchísima ilusión y me es imposible no proyectarme al futuro. Tengo claro que mi vida es el cine y que de aquí a los próximos diez o quince años quiero estar cien por cien enfocado y comprometido con la interpretación, buscando la grandeza y la excelencia. Después de vivir esta etapa quiero también dirigir y escribir.

P. ¿Y en qué contexto está en su vida diaria?, ¿vive en Madrid?

R. Vivo entre Madrid y Granada. Mi pareja es de allí. Cuando tengo compromisos profesionales vengo a Madrid. Estoy trabajando; por suerte tengo mucho.

P. ¿Y se está formando?

R. Sí, pero en el trabajo. No estoy en ninguna escuela. No tengo a nadie que me enseñe: me enseña la propia experiencia. Confío en que todo lo que tenga que aprender está dentro de mí, para eso lo que tengo que hacer es seguir trabajando, buscar mis límites...

P. Estamos en la semana del 28-F, Día de Andalucía. ¿Hay aquí un talento más proclive a la creación?

R. Sí. Es lo típico decir que Andalucía tiene mucho arte, pero es que es verdad. Andalucía tiene una manera de sentir y una manera de afrontar la vida muy diferente al resto de España. No creo que sea mejor que nada, pero sí parte de un punto diferente y por ende lo hace diferente.

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