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Toros en Sevilla

Ignacio Sabater y Cristóbal de Lara inauguran el ciclo de novilladas de la Maestranza con las primeras orejas en Sevilla

La noble novillada de Polo Sáiz permitió el lucimiento de los seis aspirantes en un festejo que se prolongó hasta la medianoche

Paseíllo de la primera novillada del ciclo de promoción de la Maestranza 2026

Paseíllo de la primera novillada del ciclo de promoción de la Maestranza 2026 / Lances de Futuro

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Antonio Muñoz

Antonio Muñoz

Fueron más de dos horas y media lo que duró la primera novillada del ciclo de jóvenes valores de la Maestranza. El primer festejo del ciclo se alargó hasta la casi medianoche, cuando Daniel García culminó su vuelta al ruedo al último novillo de la ganadería de Polo Sáiz.

Una ganadería, de Guadalajara y encaste Domecq, que se caracterizó por mansedumbre en el capote pero con mucha movilidad y nobleza en el último tercio de muleta. Estas cualidades facilitaron el lucimiento, con mejor o menor acierto, a todos los actuantes que realizaron faenas muy extensas, a pesar de los nervios típicos del imponente escenario, entre el frescor de la noche sevillana y las neveras que copaban los tendidos repletos de jóvenes.

Manuel León - Vuelta al ruedo tras aviso

Abrió el ciclo Manuel León. El novillero extremeño evidenció un mayor oficio que el resto de sus compañeros. Se marchó a portagayola y, después, saludó al novillo con verónicas y chicuelinas en distintos terrenos ante un ejemplar muy huidizo de salida. Con la muleta, el animal se quedó fijo con el joven diestro y León supo aprovechar sus nombles embestidas por ambos pitones. Sobresalieron la primera serie con la diestra y el cierre de faena al natural, dentro de una labor quizá demasiado extensa.

Manuel León da la vuelta al ruedo en el primer festejo de promoción.

Manuel León da la vuelta al ruedo en el primer festejo de promoción. / Lances de Futuro

Ignacio Sabater - Oreja tras aviso

El segundo turno fue para Ignacio Sabater, un joven novillero de Triana y procedente de la Escuela Taurina de Utrera, que vino muy arropado por una legión de seguidores. No pudo recibirlo a portagayola porque el novillo salió suelto de salida, pero lo recibió con faroles de rodillas muy bien ejecutadas desde el tercio jaleadas por el público. Brindó la faena a sus padres en una noche muy especial. Su actuación fue irregular, acusando la falta de oficio ante un novillo de embestida brusca que exigía un toque firme. Sin embargo, logró ligar una notable tanda al natural y rubricó la obra con una estocada en lo alto que le sirvió para lograr la primera oreja del certamen.

Ignacio Sabater corta una oreja en la primera novillada de promoción.

Ignacio Sabater corta una oreja en la primera novillada de promoción. / Lances de Futuro

Cristóbal de Lara - Oreja

Cristóbal de Lara dejó pasajes de bella factura con la muleta. El novillero de Villalba del Alcor apuntó un concepto clásico y puro, especialmente con la mano derecha. Aún debe ganar continuidad y confianza, pero su intención de torear erguido, con la muñeca suelta y con naturalidad, invita al optimismo. Conviene que profundice en esa línea del toreo esencial y dejar los artificios modernos, porque ahí reside su mayor virtud. Además, fue el único que realizó una faena medida. Cortó una oreja de peso.

Cristóbal de Lara corta una oreja en la Maestranza.

Cristóbal de Lara corta una oreja en la Maestranza. / Lances de Futuro

Iñigo Norte - Ovación tras aviso

Se le vio muy cuajado al salmantino y con un gran oficio respecto a sus compañeros. Le tocó el garbanzo negro de la noche. Un novillo muy manso encerrado en las tablas. Aún así, Norte supo acoplarse desde la primera tanda hasta el final de la faena, buscando siempre las vueltas y aprovechando las querencias del animal. Estuvo muy sobrado y muy por encima de su oponente. El único defecto fue que mató mal y perdió el triunfo.

Armando Rojo - Ovación tras aviso

El quinto lugar fue para Armando Rojo, un novillero que venía de ser el triunfador de La Puebla del Río y le sirvió para torear en la Maestranza. Su paso tuvo más voluntad que acierto, a pesar de las buenas formas que auguró en las primeras tandas con la diestra y un excelente trincherazo que se coronó como lo más artístico de la noche.

Se colocó con la pierna adelantada, llevó al animal muy templado e intentó torear detrás de la cintura, con ese gusto típico de la escuela sevillana. Fue una faena de más a menos que se diluyó conforme avanzaron las siguientes tandas y con la espada se esfumaron las opciones de triunfo. Eso sí, su banderillero Jesús Robledo “Tito” se llevó la ovación de la noche con dos buenos pares y dos saltos al callejón que gustaron al personal en mitad de la noche.

Daniel García - Vuelta al ruedo

En los prolegómenos de la novillada, Daniel García fue cogido de forma brusca tras perder el capote de salida. Un novillo que se movió mucho y tuvo más motor que sus hermanos. El madrileño afrontó la faena con entrega y voluntad, sobreponiéndose a varios enganchones en la franela y a la evidente falta de experiencia. Compensó esas carencias con una actitud irreprochable y dejó la mejor estocada de la noche, lo que le permitió dar una vuelta al ruedo al término del festejo.

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