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MotoGP

Pol Espargaró: "Por supuesto que tengo miedo, pero el miedo no es malo"

Hace dos años, Pol Espargaró, uno de los grandes, de los muy grandes, tuvo un accidente tremendo, horrible, del que salió muy dañado, mucho, en Portimao. Demasiado. Se recuperó. Y, ahora, vuelve a Portugal, sustituyendo a Maverick Viñales, que sigue lesionado. Y vuelve sin miedo. O, como poco, el miedo no le frenará.

Pol Espargaro, vestido de KTM.

Pol Espargaro, vestido de KTM. / KTM MEDIA

Emilio Pérez de Rozas

Emilio Pérez de Rozas

PORTIMAO

Si hay alguien que sigue siendo un ejemplo en el Mundial de motociclismo, vale, sí, entre otros varios protagonistas de este deslumbrante ‘circo’, es el joven o no tan joven Pol Espargaró (Granollers, 10 de junio de 1991), aquel peque que se picó, de niños, con otro peque tremendo como Marc Márquez. ‘Polyccio’ es también, como ‘ET’, alguien que ama apasionadamente el motociclismo, el vértigo, la velocidad, ir a 356 kilómetros por hora.

Y, por tanto, es alguien que se ha jugado, que se juega, la vida en los circuitos de todo el mundo. No hace mucho, tal vez, quién sabe, le prometió a la chica de su vida, a su esposa Carlota Bertrán, que lo dejaba. Incluso hasta debió pactarlo con sus padres, Genis Espargaró y Anna Villà. Hasta pudo venderles que se convertiría en comentarista (magnídico, por otro lado) de DANZ. Pero, eso, pero KTM lo necesitaba demasiado como piloto probador como para colgar el casco de verdad.

Y Pol sigue siendo, a sus 34 años, toda una referencia en MotoGP. No solo sigue siéndolo, no, sino que cada vez que aparece en un GP sustituyendo a alguno de los pilotos lesionados de la firma austriaca, ‘Polyccio’ es de los mejores ¡de lo mejores!, demostrando que esa pasión, ese hormigueo, las mariposas en el estómago de las que habla siempre su amigo Marc Márquez, aún mantienen viva la velocidad y el riesgo.

"El miedo es algo que muchas veces es positivo, no es malo, no. El miedo te anticipa a posibles errores o situaciones que terminan muy mal. Es bueno tenerlo y te hace realmente ver las situaciones a las que te estás enfrentando".

Pol Espargaró

— Piloto de KTM

Hace dos años, Pol se hizo mucho, mucho, mucho, mucho daño aquí, en Portimao (Portugal), pilotando la KTM Gas Gas del equipo Tech3, que le tuvo apartado de las pistas muchos, muchos, meses y pasarlo muy, muy, mal. La caída le provocó múltiples lesiones y fracturas, incluida la mandíbula. Pol estuvo semanas sin poder comer, perdió casi diez kilos.

Y, hoy, ha aparecido aquí, en Portimao, vestido de piloto de carreras, traje que no se ha quitado, mientras papá, mamá y Carlota le miran de reojo. Ellos saben que es su pasión. ‘Polyccio’ no tiene necesidad alguna, cero, de mantenerse vivo, de seguir corriendo, pero es su vida.

Pol Espargaró ante su KTM.

Pol Espargaró ante su KTM. / KTM MEDIA

“Creíamos que Maverick (Viñales) podría reaparecer aquí este fin de semana, pero no y aquí estoy. La vida te va poniendo delante, ante tus ojos, situaciones que no esperas y la manera en la que las sobrepasas y sobrevives a ellas es la que te va formando como persona”, cuenta ‘Polyccio’, en un rincón de la sala de prensa de Portimao ante cuatro periodistas españoles. “Es otro desafio más, volver a esta pista que tanto daño me hizo, es otra oportunidad que la vida me ha puesto en mi camino, insisto, un desafío más. Y, sí, por qué olcutarlo, fue una situación muy traumática para mí y sigue siéndolo un poquito, así que veremos a ver qué pasa este fin de semana”.

Y, claro, cómo no surgió la palabra ¿miedo?, sí, sí, miedo. Respeto. ¡Ojo! Alerta, llámenle como quieran. “Sí, podemos hablar de miedo, pero el miedo es algo que muchas veces es positivo, no es malo, no. Es algo que te anticipa a posibles errores o situaciones que terminan muy mal. Por tanto, el miedo es bueno tenerlo y te hace realmente ver las situaciones a las que te estás enfrentando. Si tienes miedo, es señal de que debes enfrentarse a una situación peligrosa y te enfrentas a ello con más cautela, más alerta, sabiendo lo que te juegas.

"La caída que tuve aquí, en Portimao, hace dos años fue culpa mía. Me hice mucho, mucho, daño, pero fue un error mío por no haber calentado bien los neumáticos. Y vuelvo a estar aquí. La vida te plantea retos y hay que afrontarlos, si los superas, te hacen más fuerte"

Pero, Pol, tú a qué le tienes miedo. “Aquella caída fue culpa mía, fue un error mío, muy grande. Un error que un piloto de MotoGP no puede cometer: no calenté bien mis neumáticos es un ‘time-attack’ en el flanco derecho de las gomas en la vuelta de salida de boxes. Y es algo que hablando, ahora, con Manu (Cazeaux, su técnico) de cómo vamos a hacer los ‘time-attacks’, tengo muy, muy, presente. Y nos decimos ‘¡ostras!, no no quiere volver a cometer ese error y cuando salga mañana voy a apretar desde la primera vuelta'. Porque aquí es un lugar en el que, de la manera en la que está construído el neumático, si no haces un procedimiento de salida rápido y duro, metiendo la temperatura al neumático como tiene que ser, lo pagas caro. Yo lo pagué muy caro y fue un error 100% mío.

Y, claro, cómo no va a cambiarle a un piloto bueno, buenísimo, campeón, un accidente asi, un sufrimiento tan continuado y grande, una recuperación tan dura. “Nunca sabes si el cambio ha sido para bien o para mal, porque no tienes dos vidas paralelas en las que puedas comprobar si las cosas las has hecho bien o mal. Pero lo cierto es que sí, que la vida me empezó a cambiar ese día y lo que llevaba haciendo los últimos 15 años de mi vida, cambió exactamente ese día. Yo creo que para bien o, al menos, intento adaptarme a las situaciones que la vida me va planteando con la mejor de las caras. Yo estoy contento, estoy satisfecho con la vida que tengo, mi nueva vida. No sé cómo habría ido si en GASGAS hubiese ido bien.

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