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MUNDIAL 2026

La fiesta de España tras ganar el Mundial 2026: el 'show' de Keyne, el ritual de Pedri con su padre y un vino muy especial

Los futbolistas de la Selección celebraron por todo lo alto la segunda estrella antes de regresar a casa para darse un baño de masas ante la afición de la Roja

Lamine Yamal, con la Copa del Mundo

Lamine Yamal, con la Copa del Mundo / RFEF

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Jordi Carné

"Todavía lo estamos asimilando. No he sentido ninguna emoción cuando el árbitro ha pitado el final. Lo hemos conseguido, lo hemos logrado, pero todavía lo estamos asimilando", declaró Unai Simón en la zona mixta, después de una celebración moderada de la selección española sobre el césped del MetLife Stadium, el escenario donde la Roja se proclamó campeona del mundo por segunda vez en toda su historia.

Los futbolistas españoles y el cuerpo técnico de Luis de la Fuente festejaron comedidamente la gesta en el Mundial. Abrazos, cánticos, fotografías con el título, conversaciones distendidas con parejas, familiares y amigos, consuelos a los rivales... La expedición de la Roja se enfundó la camiseta con la segunda estrella y alargó todo lo necesario la celebración del éxito sobre el terreno de juego, como no podría ser de otra forma 16 años después de alcanzar la gloria en el Soccer City de Sudáfrica.

España ganó su segundo Mundial en el MetLife

España ganó su segundo Mundial en el MetLife / Europa Press

La tensión vivida durante los más de 50 días de concentración y, especialmente, en la dura final contra Argentina, en la que varios futbolistas de la albiceleste llevaron a la máxima expresión su juego subterráneo, se fue liberando paulatinamente. Las bromas fueron entrando en escena en un primer capítulo de 'fiesta' sin estridencias ni salidas de tono. La Familia Real felicitó a los campeones del mundo uno a uno. También a De la Fuente y a Rafael Louzán, exultantes.

'Superstar' Keyne

Sobre el césped, el hermano de Lamine volvió a acaparar todos los focos. El pequeño Keyne no pudo contener las lágrimas cuando España ganó el Mundial, pero se aserenó y bailó con la estrella del FC Barcelona, jugó con Nico Williams (a quien 'marcó' un gol) y se divirtió con un policía que le cedió su gorra. También se llevó un trozo de la red de la portería que cortaron algunos futbolistas de la Roja y corrió sin descanso sobre el 'verde'.

Pedri y su padre no faltaron en su cita con la tradición y el centrocampista canario le chutó un penalti. Fernando, "como siempre", se paró la pena máxima. La historia detrás de este ritual tiene un profundo significado: el padre del futbolista blaugrana soñaba con ser portero y estuvo muy cerca de dar el salto al fútbol semiprofesional, pero las circunstancias familiares le obligaron a abandonar ese camino para asumir responsabilidades fuera del deporte. Cada vez que levanta un nuevo título, el tinerfeño lo homenajea de esta forma.

En el vestuario la cosa se animó un poco más. La música, con Bad Bunny y su 'NUEVAYol' y Quevedo como banda sonora principal, hizo acto de presencia. También alguna cerveza y varias botellas de champán, agitadas por Joan Garcia, David Raya y Víctor Muñoz. Llegaron entonces las primeras publicaciones, mensajes y directos de los jugadores de la Roja en las redes sociales. "Campeones del mundo", escribió la mayoría de la plantilla en Instagram como una especie de recordatorio no solo a sus seguidores, sino también a ellos mismos. Nico Williams y Lamine Yamal, con un puro, fueron los que más se dejaron llevar por la euforia.

Gianni Infantino también entró en el vestuario para felicitar a los campeones, entregar a cada uno de los integrantes de la selección española una réplica en miniatura del trofeo y otorgar el anillo a Rodri. Aunque todos los futbolistas convocados recibirán uno en los próximos días, el capitán fue el único que pudo posar con él el mismo día de la final.

La última 'fase' de la celebración de la Roja tuvo lugar, después de un animado viaje en autocar, en el hotel de concentración, donde la expedición llegó sobre las 21.00 horas locales. Antes de descansar con vistas al regreso a España y la celebración de este lunes, algunos futbolistas cenaron y otros optaron por alargar un poco la fiesta. Ferran Torres, el héroe de la segunda estrella, compartió con Marcos Llorente y Marc Pubill, dos colchoneros con los que ha congeniado mucho en las últimas semanas, compartió una botella de vino Château Rayas Châteauneuf-du-Pape Réserve 2014, valorada en más de 1.000 euros.

Fuente: Sport

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