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Mundial 2026

Fabián Ruiz (30 años) y el sacrificio de su madre en Los Palacios: "Limpiaba los vestuarios del Betis y de joven me daba vergüenza"

Fabián Ruiz evoca los años de sacrificio de su madre, quien trabajó como limpiadora en el Betis para apoyar su formación como futbolista

Fabián Ruiz levanta el título de la Copa del Mundo 2026 en Estados Unidos

Fabián Ruiz levanta el título de la Copa del Mundo 2026 en Estados Unidos / El Correo

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Antonio Muñoz

Antonio Muñoz

"No fue fácil, lo pasamos mal económicamente". Con esa frase resumía Fabián Ruiz los años más difíciles de su infancia. Estas declaraciones vuelven a cobrar sentido ahora que Los Palacios y Villafranca ha vivido una jornada de homenaje al centrocampista del Paris Saint-Germain y a su paisano Gavi, ambos canteranos del Real Betis Balompié, tras la conquista del Mundial por parte de la selección española, que se impuso a Argentina por 1-0 en la prórroga.

El municipio sevillano, cuna también de internacionales como Jesús Navas, recibió ayer a sus dos futbolistas con el título bajo el brazo. Un triunfo que, en el caso de Fabián, llega después de una carrera construida a base de esfuerzo personal y, sobre todo, familiar, con su madre como protagonista silenciosa de aquellos primeros años.

Una infancia humilde entre Los Palacios y la cantera del Betis

Fabián Ruiz Peña nació el 3 de abril de 1996 en Los Palacios y Villafranca. Dio sus primeros toques al balón en la escuela La Unión de su localidad y, con apenas ocho años, ingresó en la cantera del Betis. Poco después, la separación de sus padres cambió el rumbo de la familia: su madre, Chari Peña, se quedó al frente de los tres hijos en solitario.

La economía familiar atravesó momentos complicados. Chari trabajaba casi todos los días de la semana en labores de limpieza mientras compaginaba el empleo con los estudios de los niños y los continuos desplazamientos de Fabián hasta Sevilla para entrenar. Una de sus tías, pese a no vivir tampoco una situación desahogada, echó una mano a la familia en los momentos más delicados.

El propio futbolista recordó aquella etapa con crudeza: mantener una vivienda, pagar los estudios y sufragar los traslados a los entrenamientos suponía un sobreesfuerzo constante para su madre. "No fue fácil, lo pasamos mal económicamente", admitió el centrocampista andaluz en una entrevista concedida a José Carlos Carabias en 2024.

Chari Peña, limpiadora en los vestuarios del Betis

La relación de la familia con el Betis trascendió el terreno de juego. Mientras Fabián progresaba por las categorías inferiores, el club heliopolitano le encontró un empleo a su madre como trabajadora de la limpieza, encargada de las instalaciones y, entre ellas, de los mismos vestuarios donde su hijo se cambiaba antes y después de cada entrenamiento.

El jugador nunca ha escondido que, siendo adolescente, aquella circunstancia le incomodaba: le avergonzaba que sus compañeros vieran a su madre trabajando allí. Con el paso de los años, sin embargo, aquella vergüenza se transformó en admiración. "Limpiaba los vestuarios del Betis y de joven me daba vergüenza. Después sentía orgullo de ver a mi madre trabajando allí", explicó Fabián tiempo después, ya asentado como profesional.

Su desarrollo físico tampoco fue inmediato. Durante buena parte de su formación fue un futbolista delgado, con dudas sobre su capacidad para competir a nivel físico. El cambio llegó sobre los 14 años, cuando pegó un estirón de casi 30 centímetros que terminó de acompañar la calidad técnica que ya mostraba desde niño.

Del filial del Betis al título del Mundial con España

Fabián debutó con el primer equipo del Betis en 2014, aunque tuvo que salir cedido al Elche para ganar continuidad. De vuelta al conjunto verdiblanco, se consolidó en Primera División antes de fichar por el Nápoles en 2018. Cuatro años más tarde, en el verano de 2022, dio el salto al Paris Saint-Germain, donde se ha convertido en pieza fija del centro del campo en el equipo dirigido por Luis Enrique.

Aquella llegada a Italia primero, y la estabilidad económica posterior, cambiaron también la vida de Chari Peña: fue entonces cuando Fabián le pidió que dejara de trabajar. A la madre le costó abandonar una rutina mantenida durante tantos años, pero terminó acompañando a su hijo en Nápoles, disfrutando de una carrera levantada en buena parte gracias a su propio sacrificio.

Desde entonces, el centrocampista sevillano ha sumado títulos en Italia y Francia, se ha proclamado campeón de Europa con la selección y ha conquistado dos Champions League consecutivas con el PSG (la última, en mayo de 2026 frente al Arsenal), además del reciente Mundial logrado ante Argentina. Su nombre suena incluso para pelear por el Balón de Oro. Con todos esos títulos, Fabián sigue reivindicándose como alguien profundamente ligado a su familia: "Mamá, todo mereció la pena", colgó una foto emotiva junto a Chari Peña después de conseguir la victoria más importante de su vida.

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