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Entrevista | Carmen Tovar Delegada para la Zona Franca de Sevilla

"La Zona Franca quiere ser el motor económico de la industria de Sevilla y toda su área de influencia"

Carmen Tovar, delegada Zona Franca de Sevilla, comenta el futuro la Zona Franca

Jorge Jiménez

Clara Campos

Clara Campos

Sevilla

Carmen Tovar (Sevilla, 1963) recaló en la Zona Franca hace apenas seis meses en sustitución de su compañero Alfredo Sánchez Monteseirín. Este tiempo le ha valido para informarse a fondo una administración desconocida para muchos sevillanos, hablar con los diferentes actores implicados y precisar los principales retos que se marca en su nueva andadura.

Entre ellos, llevar la frontera de la Zona Franca más allá de los límites del Puerto a otras zonas de la provincia o erigirse como motor económico de primer nivel. Además, habla con emoción del "alma industrial" del territorio que dirige, donde estuvieron asentados los antiguos Astilleros que fueron punta de lanza de la economía sevillana y española.

Tras su paso por la alcaldía de Castilleja de la Cuesta -puesto que ocupó durante más de 11 años-, también fue delegada del Gobierno de la Junta en Sevilla. Tovar, que se muestra entusiasta ante el reto que se le pone por delante, quiere crear un centro de empresas que dé servicio a todas las compañías instaladas en esta ubicación -"la administración debe prestar atención a las necesidades de las compañías allí instaladas"-, recuperar el patrimonio de un lugar histórico para la industria de la ciudad y abrir el espacio a la ciudadanía.

P. ¿Qué balance hace sus primeros meses al frente de la Zona Franca?

R. El balance que hago es muy positivo. El encuentro con todos los actores con los que he tenido oportunidad de entrevistarme ha sido como de cambio en el concepto ante la pregunta de: ¿Para qué sirve la Zona Franca? Sirve para impulsar la industria sevillana y es un motor que puede servir para encardinar todo lo que allí hay, tanto con la Junta o por supuesto con el Estado, como con el Ayuntamiento de Sevilla o con la Diputación. Me he encontrado un plan estratégico redactado que quiero revisar en pequeños aspectos y que tiene, por un lado, una parte de acondicionamiento físico del espacio, en el que voy a invertir el primer dinero público para ponerlo en las mejores condiciones. Por otro, habla de apuesta de futuro, de apoyo sectorial al tema medioambiental, al de sostenibilidad o al de descarbonización. Además, quiero poner en valor también esa ampliación que hizo el anterior delegado, que convirtió la Zona Franca en un espacio de 125 hectáreas, donde nos queda por crecer todavía 15 hectáreas sin ordenar y 20 predispuestas para el crecimiento de las propias empresas.

P. ¿Cuáles son los principales retos que se marca?

R. La Zona Franca de Sevilla quiere ser el motor industrial de Sevilla y de toda su área de influencia. Y además tiene motivos para apostar por ese futuro, yo diría, inmediato. Uno es que las empresas instaladas son compañías que están en el mercado internacional y con una potencia desconocida por muchos sevillanos y por muchos andaluces, pero realmente con esa presencia que nos va a hacer presumir de ellas que necesitan de nuestro apoyo institucional y que le vamos a acompañar en ese crecimiento. Y, por supuesto, también hay que defender que el espacio pide crecer porque tiene la mejor situación geográfica.

P. ¿Hacia donde sería esa ampliación?

R. Podemos hacerlo tanto dentro del recinto del Puerto de Sevilla como fuera de él, ocupando otros espacios, incluso en otras localidades cercanas a Sevilla o un poco más alejadas para intentar que ese impulso industrial coja la dimensión que Sevilla y su provincia se merece.

"El espacio pide crecer porque tiene la mejor situación geográfica y podemos hacerlo tanto dentro del recinto del Puerto de Sevilla como fuera de él, ocupando otros espacios, incluso en otras localidades cercanas a Sevilla"

P. ¿Cómo han sido las relaciones institucionales desde su incorporación?

R. Las relaciones institucionales estaban en algún aspecto en suspenso, en otros casos no existían y en otros tantos solo había que actualizarlas. En estos cinco meses, lo primero que he hecho es entrevistarme con todas y cada una de las empresas presentes. Era necesario presentarme, decir cuáles eran los retos a los que quiero enfrentarme y la disposición que tengo para ayudar y acompañar a todas las empresas. Y también he tenido entrevistas y encuentros con todos los actores que, de alguna manera, tienen algo que ver con la Zona Franca y con la industria en Sevilla. Con el Puerto, por supuesto, que es el compañero de viaje en este caso, con el que tengo en común grandes proyectos y que me tiene a su disposición. Espero y deseo que esa disposición sea recíproca también. También con el Ayuntamiento de Sevilla, que forma parte del comité ejecutivo y pretendo estar a la escucha de lo que es su plan industrial para Sevilla. O con la Diputación de Sevilla, que va a poner otra vez en valor en un acuerdo, en un documento que presentó a la Junta sobre las áreas de oportunidad. Y ahí estaríamos para ver cuáles son esas áreas de oportunidad, por esa presencia fuera de la zona que pudiéramos tener. Con la administración andaluza, hemos solicitado una reunión con el consejero Jorge Paradela para ver también puntos de colaboración.

Carmen Tovar, delegada Zona Franca de Sevilla, comenta el inicio de su cargo

Jorge Jiménez

P. ¿Y más allá de las administraciones públicas?

R. Con las universidades hemos refrescado esa relación institucional. Con la Universidad de Sevilla ya teníamos tratos y acuerdos, mercé a lo que en su época el delegado trazó. Pero con la Universidad Pablo de Olavide vamos a hacer también cosas muy interesantes y muy útiles. Porque el principio de utilidad, para invertir el dinero público que tengo predestinado a esta tarea, es fundamental. Y con ello vamos a actualizar el plan estratégico, vamos a montar un observatorio de datos y vamos a dar ese contenido científico para que las decisiones que se tomen sean absolutamente acertadas. Hemos estado con el Colegio de Economistas también hablando, porque necesitaremos cruzar datos, necesitaremos de su sapiencia para avanzar con pasos muy fortalecidos. Y también con los sindicatos, que tienen una opinión que hay que escuchar para que el plan estratégico se desarrolle con todos sus pormenores, pero también tienen un conocimiento estrecho de necesidades que fortalecen el empleo dentro de la Zona Franca. Y merece, más allá de institucional, pararse en la parte del alma que tiene, en la parte de astillero, y abrirse a la ciudadanía. Ahora mismo es un mero espacio industrial, pero lo inmediato debería de ser convertirlo en un espacio visitable unido a la ciudad

P. Para mirar al futuro, hay que mirar al pasado. ¿Sucede en la Zona Franca?

R. La Zona Franca de Sevilla tiene un futuro inmediato y de largo espectro muy potente, pero desde luego bebe de la historia de Sevilla. El polígono Astilleros, que es el segundo que se anexionó a la primera implantación de zona franca en el polígono Torrecuéllar, tiene todo el alma de la industria de Sevilla. Allí estaban los astilleros y allí hay edificios a recuperar que son dignos de conocer y con un alto contenido histórico. Ese es el alma de lo que es el polígono Astilleros de Sevilla. Lo vamos a recuperar porque, sin duda, tener esa parte subjetiva, ese lado sentimental de un espacio industrial que pudiera entenderse más sería, digamos, el corazón de lo que queremos desarrollar en ese espacio de Sevilla.

"Hay edificios a recuperar que son dignos de conocer y con un alto contenido histórico. En la Zona Franca está el alma de lo que es el Polígono Astilleros de Sevilla"

Carmen Tovar, delegada Zona Franca de Sevilla, comenta el alma de la Zona Franca

Jorge Jiménez

P. La última empresa en recalar en la Zona Franca es Hispacold. ¿Tiene prevista la llegada de nuevas compañías? 

R. De las 40 hectáreas ordenadas que aún están libres, 20 están previstas para la empresa Armonia Green, dedicada a la producción de amoníaco verde. Están solo a expensas de cerrar la planificación energética porque necesitan muchísima energía para producir. No obstante, tienen un plan B. Podrían hacerlo a menos potencia e implantarse. Su implantación será un revulsivo, no solamente para la empresa y para la creación de riqueza y empleo fundamentalmente, sino porque producir en Zona Franca revierte en la Zona Franca. Una empresa de esas características le daría una subida importante a los recursos financieros que recibe, amén de los que recibe el Puerto por la ocupación del suelo y por la actividad, que son las tasas que recauda. Las otras 20 hectáreas están previstas para el crecimiento de compañías instaladas. Además, hay otras 15 que están sin ordenar. En el caso de Hispacold, tiene una proyección de futuro importante con una apertura de comercio internacional también digna de conocer y con una ambición sevillana hacia el mundo muy importante.

"Un total de 20 hectáreas de la Zona Franca están previstas para la empresa Armonia Green, dedicada a la producción de amoníaco verde, que está solo a expensas de cerrar la planificación energética"

P. ¿Las empresas ya ubicadas le han demandando ocupar más metros?

He mantenido conversaciones privadas que no estoy autorizada a revelar en este momento. Sí hay una empresa instalada también del ámbito de la metalurgia interesada y hasta ahí me puedo acercar. Por alianzas internacionales va a crecer de una manera importante y pueden ser los vecinos de esos 20 hectáreas restantes de las 20 ordenadas para Armonia.

P. ¿Qué suponen para la economía sevillana las empresas ubicadas en la Zona Franca? Algunas de ellas como GRI Towers o Tecade están creciendo de manera destacable en los últimos años.

R. Aparte de los términos económicos en sí -que pondría en valor esos datos y los relacionaría con los que la economía española, que sitúa al país en un lado preeminente dentro del mercado europeo- yo diría que las empresas están dándole a Sevilla una internacionalización no conocida. Saber que una torre eólica hecha en Sevilla está en Canadá o que grandes proyectos culturales están atendidos desde una metalisteria que es una de las empresas que están instaladas en Zona Franca requieren un estudio. De hecho, que hablado con la UPO para hacerlo, para detallar qué impacto tiene Sevilla en el mercado internacional no solamente en términos económicos, sino también qué transformación industrial provoca Sevilla en distintos puntos del mundo. Y no es ninguna exageración. Es absolutamente bueno que la ciudadanía sepa que un puente de Montreal está hecho por Tecade que es una empresa de Utrera. Y eso lanza la marca Sevilla y revierte en Sevilla aunque solo sea en prestigio. Que por supuesto va acompañado de otras muchísimas cosas.

"Es absolutamente bueno que la ciudadanía sepa que un puente de Montreal está hecho por Tecade que es una empresa de Utrera: eso lanza la marca Sevilla"

P. ¿Qué ventajas cuenta una compañía por estar ubicada en la Zona Franca? ¿Qué supone para Sevilla contar con ella?

R. La verdad es que es un privilegio porque es la única de mar interior y junto con Cádiz la segunda en Andalucía. Junto a ellas están Vigo, Santander, Gran Canaria, Las Palmas y está también Barcelona. Las ventajas son fiscales y aduaneras y yo las voy a resumir en tres. Primero, no tienen por qué considerar ninguna fianza para establecerse con su mercancía en el espacio Zona Franca. Asimismo, tienen un depósito ilimitado que se proyecta 90 días en cualquier otra circunstancia y además tienen la secuencialización del impuesto una vez que sacan fuera el producto manufacturado, manipulado, terminado. Entonces compran, importan, almacenan con esas condiciones tan beneficiosas y exportan en la medida en que salgan a clientes y ahí es cuando pagan el impuesto. A ello se suma la situación geográfica de Sevilla, que es absolutamente inmejorable.

P. ¿Cómo se financia una administración como esta?

R. Es fundamental que la ciudadanía sepa que las fuentes de financiación son dos. La primera la componen los recursos financieros de las empresas, que es la parte de actividad declarada en el impuesto de sociedades y, llevada al porcentaje de lo que se ha hecho dentro de Zona Franca, íntegro es transferido a la Zona Franca sin merma. Esto es importante, ya que existe la condición de que al 75% de su valor revierta íntegramente en Zona Franca. Explicado de otra manera mucho más doméstica, es un dinero que llega y no va, sino que se queda en Sevilla. La otra fuente de financiación actual es la aportación patrimonial que hace directamente el Ministerio de Hacienda que son cantidades importantes y que sirven más allá de para inversiones, para otros asuntos no tan tangibles como la promoción, el estudio, la investigación o la firma de alianzas o la publicidad. Además, me gustaría abrir una tercera vía de financiación a través de los fondos europeos, unas convocatorias a las que podríamos ir con las universidades o con el propio Puerto, para desarrollar, entre otros asuntos, un centro de empresas de última generación que preste servicio a todas las compañías instaladas en la Zona Franca.

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