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Sequía

La Confederación del Guadalquivir prevé "restricciones elevadas" para el regadío si no llueve en primavera

La CHG advierte de que, a día de hoy, solo se puede garantizar una dotación de en torno al 30%, que sería la misma que en 2022, si bien espera que en los meses de marzo y abril sigan las lluvias para mejorar la del año pasado

Los embalses del sistema de regulación general de la cuenca del Guadalquivir tienen unas reservas medias del 30%.

Los embalses del sistema de regulación general de la cuenca del Guadalquivir tienen unas reservas medias del 30%. / CHG

Clara Campos

Clara Campos

Sevilla

La situación de los embalses del Sistema de Regulación General de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) -que son los que abastecen al regadío de la cuenca- no es del todo "positiva" a pesar de las lluvias de los últimos meses. La directora de este organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Nuria Jiménez, ha subrayado este miércoles, en las jornadas I+D Agro organizadas por Radio Sevilla, que este gran sistema "está a un 30% de su capacidad", lo que supone que, actualmente, se encuentra con un déficit respecto a la media de 1.200 hectómetros cúbicos, "un 20% de déficit respecto a lo que tendríamos que tener de agua almacenada a día de hoy".

"Ahora mismo la previsión no es positiva y, por ello, podemos garantizar una dotación del 30 o del 30 y poco por ciento, es decir, a día de hoy las restricciones serían muy elevadas", ha indicado. En cualquier caso, ha echado la vista atrás al año pasado y ha recordado que en el mes de marzo, con la llegada de la borrasca Nelson, se consiguieron almacenar prácticamente 600 hectómetros cúbicos solo en esa borrasca, y abril también fue un mes lluvioso.

"Si llueve lo que tiene que llover de media en estos dos meses que nos quedan antes de que realmente empiece la campaña, tendrían que entrar en nuestra cuenca como mínimo esos 600 hectómetros cúbicos y ya nos darían un cierto respiro para llegar, por lo menos, a una dotación ligeramente mejor incluso que la del año pasado, pero lejos de esa normalidad que al final es lo que el sector está demandando", ha subrayado.

En este sentido, el próximo 11 de marzo se celebrará una reunión informativa de la Comisión de Desembalseen la que se revisará la situación a esa fecha con los distintos actores implicados del sector. La definitiva en la que se dirimirá la dotación final tendrá lugar en los meses de abril o mayo. El año pasado tuvo lugar el 24 de abril.

Una situación similar a la de 2022

Precisamente 2024 fue un año que permitió un "desahogo" al regadío. En total, el desembalse aprobado fue de 1.040 hectómetros cúbicos, es decir, triplicaba, como ya se barruntaba, la dotación de 2023. Esto supuso casi un 70% de la dotación plena gracias a las lluvias de marzo. Es decir, si no lloviese nada en primavera, la situación sería gemela a la de 2022, con un desembalse de 700 hm³ + 20 hm³ en octubre y una dotación máxima de 1.750 m³ por hectárea. La reducción fue del 71%, esto es la dotación supuso un 29% del total.

"Al final el sector quiere tener una campaña normal, no una con restricciones a la que ya nos hemos venido acostumbrando, debido a esa gestión de la escasez", ha indicado la directora de la CHG, que ha destacado la eficiencia cada vez mayor de los agricultores. En este sentido, ha puesto de ejemplo a los arroceros, "que son mucho más eficientes, porque con poco agua, los rendimientos han sido mejores que en campañas anteriores".

Por último, ha deseado que mejore la situación hidrológica "en los próximos meses, antes de que empiece la campaña".

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