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Marcaje a la empresaria - Rocío Fernández

La conservera Pesasur cumple medio siglo con un 90% de mujeres en plantilla y la mitad de su negocio en el exterior

La compañía de Ayamonte sortea los altos precios del aceite de oliva del pasado año y prevé ampliar plantilla para aumentar la producción

Rocío Fernández, consejera delegada de Pesasur.

Rocío Fernández, consejera delegada de Pesasur. / Pesasur Conservas

Clara Campos

Clara Campos

Sevilla

Pesasur Conservas celebra este año medio siglo de andadura y lo hace manteniendo la tradición en su manera de hacer las cosas. Esta conservera de Ayamonte (Huelva) -nacida por la unión de cinco empresas- está liderada por Rocío Fernández, tercera generación de una compañía que arrancó esta actividad bajo la batuta de su abuelo y cuarta vinculada al sector. Tras pasar por su padre, ahora le toca el turno a ella, que dirige una firma donde el 90% de los trabajadores son mujeres.

Según rememora, hasta 1977 esta firma se dedicaba "exclusivamente a la pesca y el salazón" y, a partir de entonces, uno de los socios, con instalaciones conserveras, se une y conforma lo que es a día de hoy.

Peso internacional del 50%

El negocio de Pesasur en el exterior es muy importante. De hecho, el 50% de su volumen de negocio procede de los mercados internacionales. "Actualmente estamos en todo el territorio de España, en gran parte de Europa y en países terceros como Emiratos Árabes y Australia y seguimos creciendo tanto a nivel nacional como internacional", destaca Fernández.

En este sentido, la consejera delegada de la firma ayamontina mantiene que "nunca" deja de mirar posibles nuevos mercados, a pesar de ser "una labor lenta". Eso sí, no cuentan con los problemas de otras firmas del sector alimentario andaluz que exportan a Estados Unidos, ya que es un país al que no venden sus productos.

Un 2024 de crecimiento a pesar de la incertidumbre

"El año pasado empezamos con un poquito con incertidumbre, ya que el 90% de nuestros productos los hacemos en aceite de oliva y ecológico", reconoce Fernández, quien recuerda el encarecimiento exponencial del oro líquido hace unos meses, "en unas cifras que no habíamos visto antes, por lo que no sabíamos qué podía pasar".

Sin embargo, gracias a "muchísimo esfuerzo", la facturación aumentó un 10% el pasado ejercicio respecto al año anterior. Además, destaca su consejera delegada, se mantuvo el nivel de empleo, "algo muy importante dadas las circunstancias". En la actualidad, la compañía cuenta con 110 trabajadores, un número que prevé aumentar este 2025 porque "con la caída del precio del aceite, aunque no llegue a donde estábamos, vemos la luz otra vez", destaca.

En este sentido, pone en valor que nueve de cada diez trabajadores de la conservera sean mujeres. El trabajo de pelado, envasado, históricamente lo han realizado las mujeres y sigue siendo así. De hecho, en Ayamonte, hay un monumento a la mujer conservera, porque siempre ha sido una localidad muy vinculada a esta actividad, donde llegó a haber 18 fábricas de conserva, aunque ahora solo quedamos dos", explica la consejera delegada de Pesasur.

De hecho, asegura que se trata de un empleo que muchas veces se repite en una misma familia, y este pasa de generación en generación. "Hay mujeres que me dicen que trabajaron con mi abuelo y que tienen a sus hijas también en la fábrica", indica. Y destaca: "Las mujeres son el corazón de Pesasur".

El 90% de la plantilla de Pesasur Conservas está compuesto por mujeres.

El 90% de la plantilla de Pesasur Conservas está compuesto por mujeres. / Pesasur Conservas

La principal competencia: la mecanización del sector

Fernández reconoce que, a nivel nacional, hay gran competencia. "En el norte hay una gran industria conservera", asevera. En el caso andaluz, recuerda, hay tres instalaciones dedicadas a esta actividad en Huelva, a las que se suman las de Cádiz y Málaga.

"Nuestra principal competencia en el sector es la mecanización del sector que hay en otros países y en otras zonas, ya que nosotros elaboramos todos los productos de manera artesanal", asevera. Así, subraya que sus conservas "no llevan ningún aditivo ni producto químico y utilizamos las manos especializadas de nuestras operarias". En cualquier caso, asegura que "aunque el entorno es complicado, hacemos clientes muy fieles por la calidad de nuestros productos".

Fomento de la línea ecológica

Entre sus nuevos proyectos, el impulso de una línea ecológica, "donde queremos seguir aumentando la producción". Además, cuenta con una línea de platos elaborados" que también está creciendo", mientras que mantiene el negocio tradicional, "donde la caballa y la melva son insignias de la empresa".

Además, trabajan la conserva de salmón salvaje de Alaska y de sardinas, mientras que, entre sus platos elaborados, se encuentran otras especies como el bacalao o la merluza. "Somos además muy escrupulosos con el tema de sostenibilidad, que es un marchamo que llevamos por todo el mundo", concluye.

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