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Economía

La inflación impacta en la cocina andaluza: hacer gazpacho cuesta un 40% más que en el verano de la pandemia

Postres tan tradicionales en estas fechas como las sandía o el melón también se ven afectados: sus precios se incrementan un 40% y un 9%, respectivamente

El incremento de la cesta de la compra afecta a platos tradicionales como el gazpacho.

El incremento de la cesta de la compra afecta a platos tradicionales como el gazpacho. / El Correo

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Clara Campos

Clara Campos

Sevilla

La escalada incesante de la inflación está afectando de lleno a las economías domésticas. Hacer la compra es ostensiblemente más caro en la actualidad que en el año de la pandemia, donde se redujeron los consumos fuera de casa y se incrementaron las visitas a los supermercados. Esto ha traído consigo un aumento significativo del coste de algunas recetas populares y tradicionalmente baratas, como la del gazpacho. Este plato típico de la cocina andaluza se ha encarecido en apenas cinco años casi un 40%.

Siguiendo la receta de la Real Academia de la Gastronomía, que incluye en su cálculo para seis personas un kilo de tomates, un pimiento, medio pepino y 100 gramos de aceite de oliva, entre otros ingredientes, el coste total sería en la actualidad de en torno a 3,71 euros frente a los 2,67 del verano del covid, si comprobamos los datos de consumo del Observatorio de Precios y Mercados de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía.

El kilo de tomates, un tercio más caro

Así, el kilo de tomates que se necesita para hacer este gazpacho ha visto incrementado su precio de los 1,72 a los 2,26 euros, esto es, un 31% más. En el caso del pepino, el aumento ha sido ligeramente menor, del 23%, al pasar de los 1,81 a los 1,47 euros por kilo. Por su parte, el crecimiento del precio del pimiento ha sido del 30% para esta misma medida (ha pasado de los dos euros a los 2,61 el kilo).

Por su parte, el aceite de oliva -que ha visto reducir su precio en los lineales en un año de manera estrepitosa, ya que el año pasado el litro en algunas ocasiones superaba los ocho euros el litro, marcando máximos históricos- también se encarece este verano respecto al de 2020. Así, el coste supone cerca de un 97% más para el consumidor, según el Observatorio, ya que en la actualidad se encuentra en 6,62 euros, frente a los 3,37 de hace cinco años.

El postre, también más caro

No son los únicos alimentos de la cesta de la compra que se han encarecido de manera llamativa en apenas un lustro. Especialmente significativo es el aumento del precio de la sandía, uno de los postres del verano por excelencia, ya que el kilo se encuentra en el entorno de los 1,3 euros de media, frente a los 0,93 de hace cinco años. El melón también se ha encarecido, aunque menos, ya que su subida alcanza un 9%.

Otras frutas, como las mandarinas o los fresones se apuntan a este aumento de los precios que impacta de lleno en el bolsillo de los consumidores, con incrementos del 20% y del 75%, respectivamente. La naranja también ha crecido un de los 1,11 a los 1,37 euros, esto es, cerca del 25%. Mientras tanto, hortalizas como la berenjena han subido un 23%, al igual que ha sucedido en este periodo con el calabacín.

Hay que tener en cuenta que los datos de la inflación han tirado hacia arriba el pasado julio, hasta el 2,7% en tasa interanual (tanto en Andalucía como España), según los datos definitivos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En cualquier caso, el pasado mes tuvieron un peso principal en los datos del IPC otros productos, sobre todo los relacionados con la vivienda, la electricidad y los combustibles. En el caso de la categoría de alimentos y bebidas no alcohólicas la comparativa respecto al mismo mes de 2024 fue del 2,3%.

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